icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu

Capítulo 4 

Palabras:826    |    Actualizado en: 28/09/2025

ista de El

plastaba el alma, no por mi muerte, sino por la última conversación que tuve con mis padres.

autoimpuesto por dejar que el caso se enfriara. Funcionaba a b

ensa por el agotamiento-. Estoy en m

su voz espesa por el miedo-. No contesta nuestras llamadas. Se per

atención -espetó Arturo, habiendo perdido la paciencia-. Es una mujer ad

muertos de preocupación. Por favor, eres detective. ¿No

elo mientras se levantaba, su

e se está quedando en casa de una amiga para fastidiarme. Le dije que habíamos

el tel

ería decirle que le devolviera la llamada a mi padre, que le dijera que lo s

su atención. Mi forma espectral lo atravesó. Se estremeció, mirando por encima

uestas en bolsas de plástico. Recogió la bolsa que contenía mi relicario, el que me había d

endió dentro de mí. Tenía que

-preguntó Iván, ac

relicario en su

... fa

al desde el otro lado de la habitación-.

e Arturo se desvaneció. Arrojó la bol

s razón. N

o había elegido. Lo recordaba ahora. Había estado demasiado ocupado con una "emergencia de trabajo" para Génesis. Había

a solo otro gesto vacío, una casilla marcada en su lista de obligaciones. Todo este tiempo, había con

uien más encuentre a mi asesino. Ya no me importaba la justicia. Y ciertam

jo una avalancha de llamadas, pero cada prueba de ADN re

ano por el cabello con frustración-. El asesino limpi

n la bomba. No puede haber tanta gente en esta ciuda

ompilaron una breve lista de expertos en explosi

iberado hace tres meses. Y -agregó, mirando a Arturo-, tú fuiste el arquitecto cuyo testimonio ayudó a meterlo

ocida de Durán, solo para que les dijeran que le habían conc

staba sombrío mientra

tiene una raz

jo Iván-. Vamos a hacerle

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu
Atado a él: El oscuro regreso de un espíritu
“La última vez que escuché la voz de Arturo, mi novio, me estaba diciendo que dejara de ser tan dramática. Un hombre al que él había llevado a la quiebra me había secuestrado y yo le rogaba por mi vida. -Esto ya es caer muy bajo, incluso para ti -dijo, su voz gélida, llena de fastidio-. No tengo tiempo para estos jueguitos. Me colgó para atender una crisis de trabajo de su socia, Génesis. Mi secuestrador, al darse cuenta de que nadie pagaría un rescate, me amarró una bomba al pecho y me abandonó para que muriera. La explosión me mató, pero no me liberó. En lugar de eso, mi espíritu quedó atado a Arturo, una cadena cruel e invisible que me obligaba a seguirlo a todas partes. Tuve que ver cómo investigaba el asesinato de una "desconocida", sin sospechar ni por un segundo que la víctima irreconocible era yo. Vio mi último mensaje de texto -el que le decía que estaba embarazada- y lo llamó una mentira enferma y manipuladora antes de bloquear mi número y borrarme de su vida. Yo era un fantasma, encadenada al hombre cuya indiferencia fue mi sentencia de muerte, forzada a verlo sufrir por una extraña mientras maldecía mi nombre. Pensé que este era mi castigo eterno. Pero un año después, escuché a su nueva prometida, Génesis, presumiendo con sus amigas. Y finalmente supe la verdad sobre quién envió realmente a mi asesino a mi puerta.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 10