icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

PERDIDA EN TI

Capítulo 5 Conocí al Dr. Rossetti, mi psiquiatra

Palabras:1800    |    Actualizado en: 04/08/2025

ñamente segura a la vez. Las paredes desnudas, apenas decoradas con diplomas y cuadros abstractos, parecían

sitaba ayuda. Que este tal Dr. Rossetti era "la clave" para desbloquear lo que mi memoria se negaba a mostrarme. Su

aba a punto de enfrentar algo que podría

esa mirada intensa que parecía atravesar hasta el alma. El Dr. Rossetti t

endiendo la mano-. E

na chispa incómoda que me hizo retirar la

cillo -dijo él, sentándose fre

necesitaba nada, que todo era un error. Pero la

-logré decir

ó con com

cuerdos fragmentados -murmuró-. Nuestra mente

, una mezcla de náuseas y alivio. ¿Era posible

o el sudor comenzaba a perlar mi fr

do? -preguntó suavemente-. Lo que

ién había una parte de mí que deseaba aferrarse a cual

ores rojas, el olor a tierra mojada

tó algo en su cuade

refugio, el deseo de protección -di

o me recorri

pregunté, co

lo que nos protege

da oscura y su abrazo posesivo. ¿Era

on por una nueva sensación, un f

sordo de un reloj marcando el tiempo y mi propia respiración acelerada. Vitt

r -decía-. Estoy aq

más fuerte, y la

ti, preguntándome si él podría ayudarme

que te vea? -pregunté, con una

omento, y luego habló con un

tas alguien fuera del círc

ó a apoderarse de mí. ¿De qué círculo h

Estás aquí para ayuda

ó, una sonrisa que tenía

es muy fina -dijo-. Pero te prometo que mi

mo y a la vez una advertencia. Sa

tensaba y se relajaba a la vez. El sudor frío, las náusea

a entre nosotros, que despertaba algo inespera

la mirada de Vittorio sobre mí, como un peso invis

sin permiso, con un gesto qu

eguntó con voz baj

r frío correr por mi espalda, y

stás segura. Pero no olvide

o me desgarró. ¿Era una

rota comenzó a asomar lentamente, como u

tensos, un grito ahogado, una mano

maginado se desdibujaba, y yo

ntaba dormir, un nuevo pens

desenterrar no fuera la que yo esperaba? ¿Si me enfr

ó en mis huesos, y sentí que al

curo y

, escuché un susurro en la oscuridad, una

-dijo la voz-. Él

convirtió

advirtiéndom

na tormenta estuviera a punto de estallar dentro de mí. El recuerdo de a

abitación se sintiera más pequeña y a la vez más intensa. Me miró con esos ojos oscuros que parecía

tras abría su carpeta-. Me gustaría que me

ilia y el abismo. Casi no los recordaba,

nas un susurro-. Había rosas, pero también espinas.

anotando con

talina. Las rosas, tus deseos y esperanz

on el deseo, el miedo se colaba entre cada respiración. Vittorio no e

te persigue? -preguntó Rossett

surgiera. Pero solo vino un destello: una mano

ití-. Solo sé

erfume, un olor a madera y tierra mojada, que me hi

tu memoria -dijo con voz baja-. P

dose con las náuseas que siempre me acompañaban. Era una mezcla de deseo y peli

e antes. Vittorio, acercándose a mí en la penumbra, sus m

s, Catalina. Yo

ue me hizo apartarme, una somb

notó mi tensión

peres es una batalla -d

e a esa promesa, pero la culp

uele? -pregunté-.

na mezcla de com

os juntos. Pero primero, debemos en

abrió abruptamente y una e

lina. Para ayudart

or y el miedo. Tomé el vaso temblando y bebí desp

o apareció sin avisar, con esa sonri

or? -preguntó, su voz un

permiso, un calor que subía desde el

í-. Pero creo que

a cara entre las manos,

erte, Catalina. Aunque

mismo tiempo. Sabía que detrás de esa ternura

vió mientras me entregaba a ese abra

rrar con más fuerza. Fragmentos de recuerdos que no quería enfrent

ra de Vittorio, como un far

odo se entrelazaba en una danza p

o frío en la muñeca. Abrí los ojos y vi una nota desliza

odean. La verdad es más o

o se me

do esa nota? ¿Y q

lvió insoportable, y supe que

Obtenga su bonus en la App

Abrir
PERDIDA EN TI
PERDIDA EN TI
“Catalina despierta en una clínica de lujo frente al mar sin recordar cómo llegó ahí. Le dicen que tuvo un colapso nervioso. Que alguien muy importante la salvó. Ese "alguien" es Vittorio Leone, un joven enigmático que asegura ser su prometido. Rico, educado, con ojos que no parpadean cuando miente. Le habla de su historia, de viajes juntos, de un amor intenso. Pero Catalina no recuerda nada. Nada... salvo el sabor metálico del miedo cuando él se acerca. Cada día, algo no encaja. Una enfermera la vigila demasiado. Las puertas se cierran con llave. Y su cuerpo, traidor, reacciona con deseo a la cercanía de Vittorio . ¿Es amor? ¿Dependencia? ¿Una mentira repetida hasta volverse verdad? Cuando Catalina encuentra una vieja grabación en su celular, la verdad se tuerce: ella misma pidió ser encerrada. Y advirtió: "Si llego a olvidar esto... no confíes en Vittorio . Ni en tí." Ahora Catalina debe recuperar su memoria antes de perder la cordura... o enamorarse de su carcelero.”