icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

De Cenicienta a Reina de Nueva York

Capítulo 3 

Palabras:713    |    Actualizado en: 14/07/2025

cocina. Su voz era más suave ahora, tratando de calmarme

la encimera, con

emana. Pensamos que podría ser divertido. Deb

pista era para mí. Era mi escape, un lugar donde Ismael me enseñaba las líneas del circuito y Daniel se encargaba de la logística,

verso. El centro de su gravedad se

de mudanza escondidas en un rincón, ya etiqu

as? -preguntó, fr

je, con voz evasiva. Abrí el refrig

jo Ismael, con tono sospechoso-. Estás actuando rar

to al revés. Mi distancia no era un síntoma de

ono de Daniel. Miró la pantalla y s

udith. ¿

ro lado. Algo sobre una llanta ponchada en una carretera desierta. Sonaba indefensa

Daniel, su voz un bálsamo reconfortante. Colgó y agarró su

dirigía hac

os más tarde. A

Me quedé allí un momento, con la botella de agua fría en la mano. Ni siquiera preguntaron si estaba bien, si necesitaba a

el último vestigio de nuestra historia compartida ahora era un mont

rqué un número que no

ía

un marcado contraste con la frialdad que acababa de llenar mi hogar. Mi tía fue la que

Caro -dije-. De hecho,

una p

¿De vuelta

S

y comprensión-. ¿Es por Daniel e Ismael? Vi cómo estaban e

ndí dire

mbio. Y... la b

tos años. -Suspiró-. Siempre pensé que serías tú

n dolor sordo, un

. -La mentira sabía a cenizas en mi boca, pero era neces

verte antes d

Ven a cenar mañana. Ha

r primera vez en todo el día-. Y tía Caro, por favor, n

lo un s

. Tu secreto est

Obtenga su bonus en la App

Abrir
De Cenicienta a Reina de Nueva York
De Cenicienta a Reina de Nueva York
“-La boda sigue en pie -anunció la voz de mi madre, haciendo añicos la tranquilidad de mi penthouse en Polanco. Un matrimonio arreglado con Eduardo Garza, una reliquia del pasado de mi abuelo, se había convertido de repente en mi futuro. Creí que podría apoyarme en Daniel e Ismael, mis amigos de la infancia, mis rocas durante una misteriosa enfermedad. Pero una nueva becaria, Judith Campos, había entrado en nuestras vidas, y algo no cuadraba. Judith, con su fachada de inocencia, se convirtió rápidamente en el centro de su universo. Tropezaba, lloraba, incluso rompió deliberadamente mi premio, todo para ganarse su compasión. Daniel e Ismael, antes mis protectores, me dieron la espalda, su preocupación centrada únicamente en ella. -Angelina, ¿qué demonios te pasa? Es solo una becaria -me acusó Daniel, con la mirada gélida. Ismael añadió: -Te pasaste. Es solo una niña. Su lealtad ciega fue a más. La crisis fabricada de Judith, una llanta ponchada, los alejó de mi lado, dejándome sola. Más tarde, Daniel, enfurecido por un jarrón roto, me empujó, provocándome una herida en la cabeza. Ni siquiera se percató de mi reacción alérgica, un síntoma que antes los hacía correr a mi lado. ¿Cómo podían haberlo olvidado todo? Las picaduras de abeja, las alergias a los mariscos, las veces que me tomaron de la mano en la sala de urgencias. Las gardenias que Daniel plantó, ahora la fuente de mi sufrimiento, pasaron desapercibidas. Los miré a la cara, a los dos hombres que conocía de toda la vida, y vi a dos extraños. Mi decisión estaba tomada. Quemé nuestros recuerdos compartidos, renuncié a mi despacho y puse mi casa en venta. Los iba a dejar. A todos. Para siempre.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 1011 Capítulo 1112 Capítulo 1213 Capítulo 1314 Capítulo 1415 Capítulo 1516 Capítulo 1617 Capítulo 1718 Capítulo 1819 Capítulo 1920 Capítulo 2021 Capítulo 2122 Capítulo 2223 Capítulo 2324 Capítulo 2425 Capítulo 2526 Capítulo 2627 Capítulo 2728 Capítulo 2829 Capítulo 2930 Capítulo 30