icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Sofía: El Renacer de una Traicionada

Capítulo 2 

Palabras:775    |    Actualizado en: 09/07/2025

abandonarla, una voz masculina, grave y

n ahí? ¡Oye!

go. El dolor en su cabeza era agudo, pe

se aferró a ella. Sus manos, delicadas y acostumbradas a bordar, se despellejaron

o, jadeando y cubierta de sangr

amiro, el

ado en su vida anterior. El olor a sangre y a g

éndola con lascivia. Sus manos sucias y grandes se posaron e

jas, inundó a Sofía con una furia helada. Sin pensarlo dos veces,

dobló, dándole a Sofía el seg

in importarle su aspecto. Quería testigos

Todos los ojos se clavaron en ella. La novia rechazada, cu

en la puerta, sus rostros u

ella y, sin mediar palabra, le dio u

on quién te revolca

bio con el dorso de la mano. Lo miró directame

pozo! ¡Tú y ella!", grit

dramático, corriendo a e

, una brujería para que la amaras, Mateo. Cuando me ne

a, tan vil, que por un mome

ulenta se abrió paso entre la multitud. Era la abuela

a arruinar a mi familia! ¡A t

ando del espectáculo. Sofía, herida, humillada, escupió

mbre justo y herido, se arrodilló te

o traje a esta víbora a mi casa. Y

r Sofía, intentando ponerse

, arrastrándola por el suelo de tierra hasta ponerl

ón", siseó

rama a un nuevo nivel. Agarró un cu

tó. "¡Con esta sombra sobre

orcejeo teatral, el cuchillo voló por los aires y, con una precisión casi im

labios mientras sentía el fr

ocupación, sino con un sa

la voz para que solo ella lo oyera, añadió: "Un movimiento en falso más, y te juro que y

pero fascinados, comenza

baje como sirvienta has

ja! ¡Hay que ech

a de que su segunda vida estaba empezando

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Sofía: El Renacer de una Traicionada
Sofía: El Renacer de una Traicionada
“Desperté con el nauseabundo olor a mezcal barato, un hedor a muerte que ya conocía. Mi vestido de novia, hecho con mis propias manos, ahora estaba empapado y frío, pegado a mi piel mientras el eco burlón de mi propia fiesta de bodas vibraba desde la superficie del pozo. Lo recordaba todo: la traición de Mateo, el hombre al que me entregaron a los cinco años como su futura esposa. Recordaba el infierno de mi primera vida: diez años encerrada, vendida como ganado al carnicero Don Ramiro, y el día en que él ahogó a nuestras tres hijas en un barril de despojos. Salí de ese pozo de mezcal con una determinación helada, un fuego nuevo en mis ojos, dispuesta a cambiar mi destino. Pero la vida es cruel y el destino, terco. Mateo me arrastró de regreso, acusándome de arruinar su boda. Con una sonrisa sádica, cortó la cuerda que me ayudó a salir y me arrojó de nuevo al pozo. Isabella, su complice, me lanzó botellas y basura, gritando: "Púdrete ahí abajo, perra". Apenas logré aferrarme a una cuerda que, inesperadamente, dejó caer Don Ramiro, el carnicero, mi torturador en mi vida anterior, quien ahora me miraba con ojos lujuriosos. "Vaya, vaya... una sirenita empapada", dijo, y sentí sus asquerosas manos en mi cintura. La furia me invadió, un relámpago de dolor y odio, y lo golpeé con todas mis fuerzas, buscando escapar de nuevo. Corrí hacia el ruido de la fiesta, buscando testigos, pero fui recibida con desprecio. En lugar de ayuda, Mateo me abofeteó en público, humillándome, mientras Isabella, fingiendo inocencia, me acusaba de brujería. Cuando la abuela de Mateo se interpuso para salvarme de la turba, un cuchillo se hundió en su hombro. Mateo, cegado por la furia, me entregó a Don Ramiro, el carnicero, con una sonrisa fría. "Te la regalo. Haz con ella lo que quieras". "¡No!", grité, escupiéndole en la cara, mi desafío resonando en el patio. La abuela de Mateo, mi única aliada, murió por su herida y Mateo, en un ataque de locura, me golpeó hasta dejarme inconsciente, para luego encerrarme en la bodega. Isabella le prendió fuego con una sonrisa cruel: "Adiós, Sofía". Creí que todo estaba perdido, que la historia se repetía. Pero, ¿y si esta vez, el destino tuviera un giro a mi favor? ¿Y si lo que parecía mi fin, era en realidad el comienzo? ¿Podría un alma rota como la mía, volver para reclamar lo que le fue arrebatado, no solo de mis enemigos, sino de mi propio pasado?”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 8