icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Sustituta del Vestido Rojo

Capítulo 2 

Palabras:564    |    Actualizado en: 09/07/2025

esperara en la terraza, que no

no lo

escalera de servicio, evité la en

e envolvió por comple

dirección de la casa, nuest

fue sil

orrosas por la ventana, un refle

años, había desobedecido

toria, pero se

mpleada, María, me abrió la puer

a, ¿tan pront

anas de dar e

me dijo María con una sonrisa amable. "Doña E

ón dio u

lit

h

nvadió, borrando por un instante todo

el único bálsamo

a siempre acompañada

día que nac

iz, sosteniendo a mi bebé

elicidad

tación del hospital con la

iera mirarme. "Nos lo llevaremos a la casa principal. A

, sintiendo el pánico crecer en

na risa seca

a Rivas. Lo arruinarías. Tu único trabajo era dar a lu

de pie junto a su m

e arrebataban a mi

na parte d

d se había convertido en una

ana al mes, siempre bajo la atenta su

íamos est

una canción de cuna

cuando se caía y se

lo había soportado todo en silencio, con la es

eo finalmente me viera, me

sa habí

itos mañana me llenaba de un

propio hijo en mi contra, llenando su pequeña cabez

s distante, más ap

n que su recha

mi corazón, uno que me decía que el d

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Sustituta del Vestido Rojo
La Sustituta del Vestido Rojo
“La música de la fiesta apenas existía para mí, aunque estaba en medio de todo, una extra en mi propia vida, llevaba un vestido rojo, un pequeño acto de rebeldía. Pero cuando Mateo me vio, su rostro se transformó, y sus palabras heladas, "¡¿Qué demonios traes puesto?!", golpearon como un puñal. "Te dije que no usaras rojo," sentenció, y su madre, Doña Elena, remató con una sonrisa de víbora: "Ella no es Ana." Ahí estaba la verdad que me ahogaba: yo era la sustituta, la mujer sin apellido que solo servía para dar un heredero, jamás la esposa. Sentí que el aire se me iba de los pulmones, la humillación quemaba, y por un instante, me pregunté si había algo de verdad en sus crueles palabras. "Necesito un poco de aire," dije, soltándome de su agarre, y dejé atrás la farsa, porque algo en mí, por fin, se negaba a seguir viviendo así.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 16