icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Precio de Tu Indiferencia

Capítulo 2 

Palabras:793    |    Actualizado en: 08/07/2025

misma tarde, llegó a casa con una bolsa de comid

rito," dijo, dejando los conte

abitación, era el platillo favorito de Isabella, lo sabía porq

ó, una mezcla de náuse

tengo hambre," dije, mi voz

confundido por mi

tió, como si pudiera conven

hacia la mesita de noche, abrí el puño y

a tu asistente," dije, mir

arete a mi rostro, una breve chispa de pánico cruzó por sus o

oficina," dijo, con una naturalidad ensayada. "Se le deb

, tan insultante en su s

mi mirada, dejándolo ahog

dó el arete en el bol

ce si mañana vamos a cenar a ese lugar que tanto te gusta jun

lmar mis sospechas, por un momento, consideré la posibilidad d

se desvaneció tan r

ente, soportando el dolor de mis costillas, sonó s

tono se suavizó. "No, no, no te preocupes... Sí

una expresión de f

ncia en la oficina, Isabella no puede

ni siquiera me molesté en discutir, solo asentí en silencio, v

aire se sentía viciado, cargado de mentiras, fui a la oficina a reco

ó extraño, la gente me miraba y luego susurraba e

compañeras, Laura, s

rte, ¿cómo sigues?"

" respondí, forz

ento, luego se i

urró. "Sobre Ricardo e Isabella... ayer, después de la junta, él le

millación pública, todos lo sabían, todos lo veían, yo era la última

o, seguido de cerca por Isabella, que le tocaba el brazo de forma posesiva, él le

a oleada de mareo, mi mano, que sostenía una

ontra el suelo, rompiéndose en mil pedazos, el

ó, reemplazada por una expresión de molestia, Isabella, en

ozos de cerámica uno por uno, cada fragmento afilado era un reflejo de mi vida rota, y mientras lo hac

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Precio de Tu Indiferencia
El Precio de Tu Indiferencia
“El olor a antiséptico y el dolor agudo en mi vientre me arrastraron de vuelta a una realidad, a un eco de vacío. "Lamentablemente, hubo una pérdida espontánea del embarazo." Las palabras del doctor perforaron la niebla de mi mente, dejándome sin aire. A mi lado, Ricardo, mi prometido, el hombre con el que construiría una vida, estaba pegado a su celular, su voz un susurro tenso y molesto: "Sí, ya sé que es un desastre, Isabella, encárgate tú". Su rostro no mostraba preocupación, sino fastidio, como si mi tragedia fuera solo un inconveniente. No preguntó cómo me sentía, no mencionó a nuestro bebé perdido. De vuelta en el lujo helado de nuestro departamento, encontré un arete de perla y oro, inconfundiblemente de Isabella, su joven y ambiciosa asistente, la misma a la que él le acababa de susurrar una disculpa por "lo de ayer". La verdad me golpeó con la fuerza del impacto que vivimos: su indiferencia, sus "viajes de negocios", sus "horas extras" en la oficina. Todo encajaba en un patrón de traición. La mujer sumisa y devota que esperaba pacientemente las migajas de su atención, murió en esa cama de hospital. Abrí mi laptop, mi rostro pálido iluminado por la pantalla, y sin dudarlo, escribí un correo a Recursos Humanos de la empresa de Ricardo: "Asunto: Renuncia inmediata." No hubo explicaciones, solo mi nombre y la fecha de efectividad, inmediata. A la mañana siguiente, me quedé inmóvil en la cama, escuchando sus impacientes movimientos, esperando su café. "¡Sofía! ¿Y mi café? ¡Se me hace tarde para la chamba!" gritó desde la cocina. La pantalla de su celular, vibrando, reveló la humillación: una foto de Isabella con un comentario de Ricardo: "Lamento mucho lo de ayer, mi reina, te juro que te lo compensaré." Cualquier rastro de duda se evaporó, abrí mi laptop, acepté la oferta de trabajo de la competencia, un puesto de diseñadora principal que había rechazado por lealtad a él. Presioné "Enviar", el sonido más liberador que había escuchado en mi vida, el sonido del primer paso hacia mi nueva vida, una vida sin él.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10