icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Venganza De Mamá

Capítulo 3 

Palabras:793    |    Actualizado en: 08/07/2025

Miguel. El viaje en coche fue silencioso, pero la mano de Sofía sobre la mí

e prepararon la habitación de invitados, con sábanas frescas y una almohada suave.

n una sonrisa genuina. "Aquí na

n cinco años, dor

r a café recién hecho. Carlos estaba en la co

za. "Lo niegan todo, por supuesto. Dicen que

s," dije, con una n

n," afirmó Carlos. "Hoy vamos a ir al Registr

ubernamental, nos encontramos con Lucía y Migue

bien! Estábamos tan preocupad

ella. "No

de mediación. Lucía, frente a una autorida

facultades. Se cayó, se golpeó la cab

lotaron durante cinco años. Me encerraron en un cuarto cuando me

miró a todos, eva

i usted quiere cortar la relación, podemos levant

iré a Lucía direc

nta de mi propiedad, y no fue un regalo, fue un préstamo que nunca me pagaron. Y quiero que firmen un documento don

uiabierta. Miguel

os? ¿Estás loca? ¡No

os, cruzándose de brazos. "

naba y creyendo que la parte del dine

os libraremos de una carga," dijo con desdén. "Así ya no te

o es negociab

obligaciones familiares. Lucía y Miguel lo firmaron rápidament

levanté. Carlos y Sofí

ije, sin una pizca

rada de odio en mi nuca, pero no me detuve. Al sali

tillo favorito: pozole rojo, con todos sus acompa

ados. Lucía nos decía que no querías saber de nosotros, que estabas feli

mis ojos, pero esta

ar, hijo. La culpa fue mía

se acabó. Ahora somos una f

tiempos más felices. Mientras comíamos, hablamos y reímos. Me contaron de su trab

sentado a la mesa a cenar con mi hija ni una sola vez. Siem

ue por fin había vuelto a casa. No a una casa de

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Venganza De Mamá
La Venganza De Mamá
“Un grito agudo. Mi nieto Pedrito, de solo cinco años, cayó del balcón. Sin pensarlo, me abalancé para atraparlo, protegiéndolo con mi cuerpo. El dolor fue cegador: brazo roto, costillas fracturadas. Pero mi hija Lucía solo corrió hacia él, gritándome: "¡Casi matas a mi hijo! ¡Eres una inútil!" Mi yerno Miguel reforzó su desprecio: "Siempre causando problemas." Tirada en el suelo, me di cuenta: ¿cinco años sirviéndoles, dándoles mi dinero, y así me pagan? No me preguntaron si estaba bien, solo vieron una carga. Escuché a Miguel decir en el hospital: "¿Quién va a pagar esto? No tenemos seguro para ella." Lucía sugirió: "Que use sus ahorros. Para eso los tiene, ¿no? Para emergencias." Luego, planearon la estocada final: querían la casa de mis padres, mi único patrimonio. "Si nos la pones a nuestro nombre, podemos usarla como garantía para un préstamo." ¿Mi casa, mi futuro, a cambio de mi propia atención? Recordé mi vida antes, mi paz, mi libertad. ¿Todo fue una mentira? Una claridad fría me invadió. Los miré a la cara. "No," dije, mi voz más firme que nunca. "¿Cómo que no? Mamá, es por tu bien," replicó Lucía, atónita. "Dije que no," repetí, mi barbilla en alto. "Esa casa es mía. Y mi dinero es mío. No les voy a dar nada más." Su máscara se cayó, revelando el desprecio absoluto. "¡Eres una vieja egoísta!" "¿Qué hacen por mí? ¿Explotarme? ¿Usarme como su criada?" "Se acabó, Lucía. Se acabó." La furia en sus ojos era aterradora, pero por primera vez en mucho tiempo, no sentí miedo. Sentí que despertaba de una larga pesadilla.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10