icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Banquete de Mi Despertar

Capítulo 1 

Palabras:888    |    Actualizado en: 07/07/2025

nunca llegaría a las mesas. Estaba de pie en un rincón, observando el caos que empezaba a bullir, un murmullo de desconten

había vivido

a otra vida, corrí como una loca para intentar solucionar el problema que mi esposo, Ricardo Morales, había creado. Él, el chef estrella, hab

cesita esto", me había dicho con esa conv

eí. O quis

ó mi abuela, todo para intentar tapar el agujero financiero y salvar su reputación. ¿Y qué recibí a cambio? Desprecio. Cuando ya no le servía, me desechó co

tido, el mismo zumbido en mis oídos. El aire aún olía

iba a mover un

todo el salón, y cuando me encontraron, su rostro se contrajo en una mueca de puro desdén.

ofí

era un

¿No ves este desastre?

uerdo de todas las veces que había usado esa misma fuerza para controlarme. En mi vida anterior,

muerto de neumonía en

ndo cómo el miedo que antes me paraliza

pregunté, mi voz

n. "Hablé con Valeria. Se siente muy mal, su condición empeoró. Tuve que enviarle la

", dije s

fragilidad, una máscara que había usado durante años para sobreviv

Pero... no me siento bien. Me

oltando mi braz

te necesito! ¿De qué me sirv

da, llamar a su amada Valeria y contarle cómo su

a nuestro alrededor se hicieron más fuertes.

so chef Morales?

nantes. Esto es para niños con

su esposa en públi

ior, estas mismas palabras me habían causado una humilla

roblema. Mi problema, mi futuro, estaba en otra parte del sa

mando

o destruir un restaurante. En mi vida anterior, él había sido uno de los más vocales en

erto por una fina capa de sudor. Se tambaleó ligeramente, apoyándose en una de las mesas vacías.

o sí l

nocer las hierbas en el campo. "Cada planta tiene su propósito,

supe exactamente lo

Consistía en construirme a mí misma sobre sus ruin

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Banquete de Mi Despertar
El Banquete de Mi Despertar
“El aire del salón de banquetes se sentía pesado, cargado de promesas y el perfume que usaba Ricardo, mi esposo, el chef estrella. Todo estaba a punto de desmoronarse, igual que en mi vida pasada. Él había desviado toda la comida, todo el personal, meses de esfuerzo, para un platillo especial para su "alma gemela", Valeria Ríos. "Está enferma, Sofía, no lo entiendes. Necesita esto", me había dicho antes de que todo explotara. En esa otra vida, corrí como una loca, humillándome, vendiendo mis joyas, sacrificando todo para salvar su reputación, solo para ser desechada como una cáscara vacía. Morí sola, miserable, mientras ellos celebraban sus triunfos. Pero esta vez, cuando Ricardo entró gritando: "¡Sofía! ¿Dónde diablos estabas? ¡Tienes que arreglarlo!", algo había cambiado en mí. Me agarró del brazo, como siempre, pero el miedo ya no me paralizaba. La mujer que murió en la miseria ya no existía. Lo miré y dije con una calma helada: "¿Arreglarlo yo?" "¡Claro que tú! ¡Siempre lo arreglas todo!", espetó, justificándose con la "emergencia" de Valeria. "Lo siento, Ricardo", mentí, adoptando mi vieja máscara de fragilidad. "Pero... no me siento bien. Estoy mareada". Me soltó, llamándome "¡Inútil!". Los murmullos de los invitados alrededor, que antes me mortificaban, ahora sonaban a música. En ese momento, Don Armando Vargas, el crítico gastronómico, se desplomó. Y supe exactamente lo que tenía que hacer. Mi abuela siempre dijo: "Cada planta tiene su propósito". Esta vez, no iba a mover un solo dedo por él. Iba a construir mi propio camino sobre sus ruinas.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10