icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Rival Me Salvó

Capítulo 3 

Palabras:838    |    Actualizado en: 07/07/2025

lular vibró. Era un mensaje de un número de

negocio familiar. Ups, ¿debería decir 'nuestro' negocio familiar? Es que tu papi y yo nos hemos vu

ción deliberada, diseñada para herirme. Y lo logró. Sentí una oleada de rabia tan inten

osa. Una idea terrible, una posibilidad que no había considerado en medio del caos, se abrió paso en mi mente. ¿Cuándo fue mi último período? Las semanas de estrés, la planificación

ada del hombre que me había engañado, que se había casado con otra, que me había humillado. El dolor en mi vientre se intensificó, una mezcla de angustia física y emoc

sitaba una última pizca de verdad, una última confr

emos que habla

na reunión importante," respondió,

diendo el control. "Se trata de nosotros

otro lado de la líne

. Está obsesionada conmigo. No le hagas caso. Ha

hora, seguía tratando de manipula

ento, Ricardo. Y no me sie

uda. Una parte de mí, la parte más estúpida y herida, todavía esper

allá," dij

rtía en oleadas. Me acurruqué en el sofá, temblando. Des

Se cayó y se lastimó el brazo. Estoy llevándola al hospital. Es mi r

su traición ahora jugaba a la víctima, y él corría a su lado sin dudarlo. Me estaba abandonando

ra apenas un susmurro. "Lo

de esperanza, de amor, de cualquier sentimiento que no fuera

da secreta" de Ricardo y Rebeca. En un jardín lujoso, rodeados de amigos, sonriendo, brindando. La fecha era de la semana pasada, el mismo dí

clóset. Saqué la caja de fotos de Ricardo y Rebeca de la basura. La puse dentro de mi maleta. No como un recuerdo doloroso, sino como evidencia. Como combustible para el fuego que acababa de encenderse dentro de mí. Iban a pagar

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Rival Me Salvó
El Rival Me Salvó
“El recuerdo de la traición de mi padre era una sombra que me perseguía, incluso en mis momentos más felices. Años de esfuerzo, de soñar con mi propio restaurante, de construir un futuro; años que se desvanecieron cuando descubrí que él había vendido mis recetas, mis ideas, para salvar sus negocios fallidos. Lo perdoné, porque creí en su arrepentimiento. Fui una tonta. Pero esta noche, mi fiesta de compromiso, todo parecía perfecto. Mi prometido, Ricardo Vargas, me sostenía la mano, sus ojos fijos en mí. "¿Feliz, mi amor?" Mi padre, el gran chef Don Emilio Romero, brindaba por nuestra unión. Sentía el calor del momento, tratando de ignorar esa pequeña voz que me decía que todo esto era demasiado bueno para ser verdad. Un segundo después, una notificación anónima en mi celular destrozó la fantasía. Era una foto: Ricardo, mi Ricardo, besando a otra mujer, ¡con un vestido de novia! Era Rebeca, la hija del socio de mi padre, y la foto tenía apenas una semana. Mi mundo se detuvo, mi celular cayó al suelo. Luego, un mensaje de audio de Rebeca. "¿Te gustó mi regalo de compromiso, Sofía? Ricardo y yo llevamos cinco años juntos. Él nunca te ha amado. Solo eres la tonta chef que le servía para la alianza con tu papi." La náusea subió por mi garganta. No era solo un engaño; era una conspiración para robarme todo. Escuché a mi padre decir por teléfono: "Sofía no sospecha nada. Firmará lo que sea necesario. Una vez que tengamos su herencia, la dejaremos de lado." Y Ricardo, su voz fría: "Primero el dinero de la ingenua, luego nuestra vida juntos." Mi corazón se hizo añicos. Mi propio padre me estaba vendiendo. Salí de allí, ciega por las lágrimas, sin rumbo, sintiéndome la mujer más traicionada y humillada. Entonces, un coche negro se detuvo frente a mí. La ventanilla se bajó, revelando el rostro de Alejandro del Valle, el empresario más temido de México, el rival número uno de Ricardo Vargas y de mi padre. Sus ojos oscuros no tenían lástima, sino una especie de entendimiento. "Señorita Romero," su voz era grave y tranquila, "creo que usted y yo tenemos enemigos en común. Y creo que puedo ayudarla a recuperar lo que es suyo, y mucho más." Mientras me entregaba un dije de chile habanero y su tarjeta, la humillación se transformó en rabia, y la rabia en una fría determinación.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 11