icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Rival Me Salvó

Capítulo 2 

Palabras:929    |    Actualizado en: 07/07/2025

ue todo hubiera sido una pesadilla. Pero la caja de terciopelo en mi mesita de noche era un recordatorio tangibl

raña. Sus ojos, normalmente llenos de vida y pasión por la cocina, ahora estaban vací

ñana, su voz sonaba tan ca

ormiste bien? Anoche te fui

fuerza, luchando por

cabeza. Nada impo

e salía de mi boca me que

ver al abogado para firmar los papeles prematrimoniale

i voz era un hielo fin

ia el restaurante original, "El Rincón de Elena" , el lugar donde aprendí a cocinar, el alma de nuestro legado familiar. El resto del imperio Romero era de mi p

o con la misma tipografía y formato que el acuerdo prematrimonial. Este documento no transfería mis bienes a Ricardo en caso de divorcio, sino que me daba control total e irrevocable

como la Sofía de siempre: dócil, enamorada

fingiendo confusión mientras hojeaba

onrió con

hija. Para proteger el pat

acarició

i amor. Y luego podr

y disimulado, mientras el abogado se giraba para contestar una llamada, cambié e

o," dije con un

destino, cómo entregaban su poder sin siquiera darse cuenta. Después, con una mano que no me tembló, firmé el acuerdo prematrimonial re

te más caro de la ciudad. Brindaron por el futuro, por

cardo, levantando su copa.

adre, mirándome con una falsa ca

é mi copa

alu

anecí en silencio, observándolos. Ya no sentía dolor, solo un frío desprecio. Eran do

mida terminó

e. Me siento un

intentó

la noche,

miré directamente a los ojos, dejando que viera

me verás en la noc

iló. Mi padre

nifica eso

jandro del Valle. No aparté la

voz sonaba fuerte y clara. "E

atrás. Podía sentir sus miradas confundidas y furiosas en m

a abrí. Estaba llena de fotos. Fotos de Ricardo y Rebeca. En la playa, en fiestas, celebrando aniversarios. Había notas de amor, tarjetas. Cinco años de una vida secreta, documentada en esa caja. El dolor volvió, agudo

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Rival Me Salvó
El Rival Me Salvó
“El recuerdo de la traición de mi padre era una sombra que me perseguía, incluso en mis momentos más felices. Años de esfuerzo, de soñar con mi propio restaurante, de construir un futuro; años que se desvanecieron cuando descubrí que él había vendido mis recetas, mis ideas, para salvar sus negocios fallidos. Lo perdoné, porque creí en su arrepentimiento. Fui una tonta. Pero esta noche, mi fiesta de compromiso, todo parecía perfecto. Mi prometido, Ricardo Vargas, me sostenía la mano, sus ojos fijos en mí. "¿Feliz, mi amor?" Mi padre, el gran chef Don Emilio Romero, brindaba por nuestra unión. Sentía el calor del momento, tratando de ignorar esa pequeña voz que me decía que todo esto era demasiado bueno para ser verdad. Un segundo después, una notificación anónima en mi celular destrozó la fantasía. Era una foto: Ricardo, mi Ricardo, besando a otra mujer, ¡con un vestido de novia! Era Rebeca, la hija del socio de mi padre, y la foto tenía apenas una semana. Mi mundo se detuvo, mi celular cayó al suelo. Luego, un mensaje de audio de Rebeca. "¿Te gustó mi regalo de compromiso, Sofía? Ricardo y yo llevamos cinco años juntos. Él nunca te ha amado. Solo eres la tonta chef que le servía para la alianza con tu papi." La náusea subió por mi garganta. No era solo un engaño; era una conspiración para robarme todo. Escuché a mi padre decir por teléfono: "Sofía no sospecha nada. Firmará lo que sea necesario. Una vez que tengamos su herencia, la dejaremos de lado." Y Ricardo, su voz fría: "Primero el dinero de la ingenua, luego nuestra vida juntos." Mi corazón se hizo añicos. Mi propio padre me estaba vendiendo. Salí de allí, ciega por las lágrimas, sin rumbo, sintiéndome la mujer más traicionada y humillada. Entonces, un coche negro se detuvo frente a mí. La ventanilla se bajó, revelando el rostro de Alejandro del Valle, el empresario más temido de México, el rival número uno de Ricardo Vargas y de mi padre. Sus ojos oscuros no tenían lástima, sino una especie de entendimiento. "Señorita Romero," su voz era grave y tranquila, "creo que usted y yo tenemos enemigos en común. Y creo que puedo ayudarla a recuperar lo que es suyo, y mucho más." Mientras me entregaba un dije de chile habanero y su tarjeta, la humillación se transformó en rabia, y la rabia en una fría determinación.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 11