icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Esta Vez Pido Divorcio

Capítulo 1 

Palabras:702    |    Actualizado en: 03/07/2025

da giró en torno a un so

todo mi talento y mis sueños se marchitaran a su sombra. Ricardo era un magnate de bienes raíces, poderoso, guapo y completamente fu

é las cosas, creé malentendidos, sembré dudas. Usé cada gramo de mi inteligencia no para construir edificios, sino para demol

casa

mi manipulación. Llevaba una vida de excesos, rodeado de otras mujeres, llegando a casa a altas horas de la madrugada oliendo a alcohol y a un perfume que no era el mío.

va en mi bolso, un pequeño secreto que pensaba que podría cambiarlo tod

la encontré en nuestra ca

ó en cubrirse. Me miró con un

entiendes? No interferencia. Tú

ila, pero cada pa

scate a alguien. Pero por favor, no me traigas problemas. Y sobre todo," su mirada bajó a

lo que había sacrificado por él, fue la última humillación. El dolor se convirtió en una fu

eo, perdí el

las es

que sentí fue una pérdida cálida y húmeda entre mis piernas.

ces...

rio en mi teléfono. Era el mismo día. El mismo día del incidente.

barazo en la mesita d

Una segunda

de nuevo. No para arregl

rtunidad pa

era más que un veneno que me había estado matando lentamente. El bebé que había perdido en

no

No iba a luchar por él. N

in a todo. Dec

y mis llaves. Dejé la prueba de embarazo sobre la almohada

cardo, dejando atrás a Sofía, dejand

ba a caer por

a caminar haci

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Esta Vez Pido Divorcio
Esta Vez Pido Divorcio
“Durante diez años, mi mundo giró en torno a Ricardo Vargas, un amor que me consumió, arquitecta con sueños que se marchitaban a su sombra. Manipulé, sembré dudas, usé mi astucia no para construir, sino para demoler su relación con Sofía. Y lo logré. Nos casamos. Esos seis años fueron un infierno de excusas, humillaciones y el constante olor a otros perfumes. Aguantaba, esperando que mi paciencia lo cambiara. Ese día, el fin de todo, encontré a Sofía en nuestra cama, y Ricardo me miró con un desdén que me heló los huesos. "Elena, ¿qué parte del acuerdo no entiendes? No interferencia. Tú tienes tu vida, yo tengo la mía." Su mirada bajó a mi vientre embarazado: "Y sobre todo, no vayas a ensuciar a mi hijo con tus asuntos." Su burla me rompió, convertida en furia ciega, me abalancé sobre él. Perdí el equilibrio. Caí por las escaleras. Dolor. Oscuridad. Lo último que sentí fue una cálida pérdida. Había perdido a mi bebé, lo único que me quedaba. Y entonces... desperté. En mi cama. Sin dolor. Mi vientre intacto. La prueba de embarazo, sin usar, en la mesita de noche. Un milagro. Una segunda oportunidad. No para él. No para arreglarlo. Una oportunidad para liberarme. En ese instante, una década de obsesión se hizo añicos. Me levanté, tomé mis cosas. Dejé la prueba y el anillo sobre la almohada. Esta vez, no iba a caer por las escaleras. Esta vez, iba a caminar hacia mi libertad.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 13