icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Matrimonio Fingido A Verdadero

Capítulo 2 

Palabras:703    |    Actualizado en: 03/07/2025

acíos, pasé por los movimientos como un autómata, mi

un observador paciente. No dijo mucho, pero su presencia era un ancla en mi tormenta. Me llevó a casa después del enti

, su voz era cálida y resp

. Sus ojos oscuros eran serios, llen

. no sé qu

spondió. "Solo piénsalo, he esperado

mudado tras dejar a Ricardo, las palabras de Javier resonaban en mi mente. ¿

más oscuro de mi vida. Pensé en los diez años de relación, una relación en la que yo siempre había sido la que c

e mis pensamientos, era Ricardo. D

Bue

como siempre. "Teníamos una cena con los inversores de

la absurdidad de sus p

ma familiar? Por cierto, ¿cómo está

. Él ni siquiera recordaba. Ni siquiera se había molestado en procesar la noticia de

yer, Ricardo" , dije con u

línea, probablemente de so

o olvidé, he est

abía nada má

o. Había decidido irme de la ciudad, alejarme de tod

una oportunidad de empezar de nuevo con alguien

fono y le ma

e cuando contes

cosas del apartamento que había compartido con

e la propiedad en Valle de Bravo, dice que los tenías

Sentí una oleada de amargura. Siempre había sido así, Elena actuando como la guardian

a fue corta

ara él, que los b

a caja. Recordé una de las tantas vec

mo me habla Elena, parece

vista de su laptop. "Elena es eficiente, es indispensable para mí, solo

ando hacia atrás, veía el patrón con una claridad dolorosa, él siempre la había defendido, si

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Matrimonio Fingido A Verdadero
Matrimonio Fingido A Verdadero
“El teléfono sonó, con una urgencia que te heló la sangre. "Señorita Sofía, la condición de su madre se ha complicado... el costo de la cirugía es elevado y necesitamos un depósito para asegurar el quirófano..." Te aferraste al teléfono, sintiendo el pánico, tu madre, la mujer que tejía rebozos con magia en sus manos, estaba en peligro y no tenías cómo ayudarla. Solo había una persona, Ricardo, tu novio de diez años, el exitoso empresario, el hombre con el que creías haber construido una vida. Corriste a su oficina, un imponente edificio de cristal, pero su asistente, Elena, te bloqueó: "Ricardo está extremadamente ocupado, no puede ser interrumpido." Horas te consumieron en la humillante sala de espera, mientras tus mensajes a Ricardo se perdían en el vacío. La noche cayó, y el hospital volvió a llamar. "Señorita Sofía... hicimos todo lo que pudimos... su madre... lo siento mucho, falleció hace unos minutos." El teléfono se te resbaló, el mundo se silenció. Y entonces, Ricardo salió de su oficina, riendo, te vio bañada en lágrimas y soltó: "¿Todavía aquí, Sofía? ¿Qué pasa? Haces una escena." "Mi madre murió," le dijiste, y su pésame fue torpe, indiferente. Miraste al hombre al que le diste diez años, y sentiste un vacío helado. "Terminamos, Ricardo. Se acabó." Te fuiste, dejando atrás una década de mentiras. Pero el tormento no terminó ahí, Ricardo, ajeno a tu dolor, continuó con su manipulación, incluso después de que tu madre fuera enterrada, solo para confirmar la farsa de su amor. En su penthouse, encontraste a Elena, luciendo el rebozo que tu madre había tejido para ti, confirmando tus peores sospechas. "¡Quítate eso!" , rugiste, tu ira finalmente explotando. "¡Me has estado robando! ¡Ambos me han estado usando!" La verdad te golpeó con la fuerza de un huracán: Ricardo y Elena te habían saboteado sistemáticamente, bloqueando tu carrera, robando tus ganancias. "¡Estás despedida! Lárgate de mi empresa y de mi vida, ahora mismo." Pero en medio del shock, una calma extraña te invadió. "No puedes despedirme, Ricardo. Porque yo renuncio." Con una nueva fuerza, te alejas de su sombra y de su mundo. En medio del caos, surge Javier, el amigo silencioso que siempre estuvo en los márgenes de tu vida. "Cásate conmigo," te propuso, ofreciéndote un ancla en tu tormenta. Una idea audaz y un poco loca comenzó a formarse en tu mente. "Javier, no solo no te voy a rechazar, sino que quiero que me ayudes a hacer algo." Juntos, planean una declaración pública que Ricardo nunca podría olvidar, una que sellaría tu libertad y tu venganza.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 14