icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Heredero Ya No Quiere Esconder

Capítulo 3 

Palabras:868    |    Actualizado en: 03/07/2025

pólvora. La gente me miraba diferente. Algunos con curiosidad, otros con una nueva forma de respeto. Vale

espués de la clase de arte y caminábamos juntos por el campus. Al pri

está mirando",

en", res

la vista de todos. Valeria estaba a unas mesas de distancia con Damián y su pandilla. P

?", preguntó Sofía, ju

nte", dije,

do lo que necesitaba. Pequeños gestos, pero en el tenso teatro social d

derno de dibujo de Sofía desapareció de su mo

on los ojos llenos de lágrimas que se negaba

nio para saber quién

incipal, abierto. Las páginas estaban arrancadas, pisoteadas y manchadas co

ezó a reunirse, algunos riéndose, otros simplemente mirando con morbo. Valeria y

que me dejó sin aliento, comenzó a recoger las páginas rotas una por una, sin decir

su lado, ayudándola a recoge

o, Sofía", le d

beza, sus labios apretad

directamente a Valeria, quien borró su sonrisa de inmediato, sorprendida por l

seg

ue te afect

sorprendentemente firme. "Solo me

a chica, que parecía tan frá

a llevar. Uno para mí y otro para Sofía. La esperé fuera de su aula. Cuando Valeria pas

fía, aunque nunca me lo había dicho. Lo había adivina

prendió. "¿C

n", respondí, g

o había hecho lo mismo por ella, todos los pequeños detalles que había memorizado sobre sus gusto

allí a toda prisa, casi corri

umillación engendra desesperación. Y la

ba en la biblioteca cua

típica arrogancia. "¿Crees

te", respondí sin levant

culpa. Deberías dejar en paz

Perdón? ¿Y

quién te met

o personal. Su intención era clara:

ardo", le adv

as a llorar

cuando nadie miraba en nuestra dirección, se golpeó la cara con

a mano a la nariz, de la

ulmón. "¡ME PEGÓ! ¡LEONAR

pie, y a Ricardo, sangrando por la nariz, con un

. Una trampa sucia y cobarde. Y

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Heredero Ya No Quiere Esconder
El Heredero Ya No Quiere Esconder
“En la fiesta de fin de semestre, mi novia Valeria, la misma a quien le había entregado dos años de mi vida y mi corazón, me soltó sin anestesia: "No eres lo que necesito". Señaló a Damián, el junior con auto deportivo, y con voz cargada de desprecio, añadió: "Necesito a alguien con futuro, Leo. Alguien que pueda darme la vida que merezco". Mis entrañas ardían mientras sus amigas, víboras con sonrisas maliciosas, se reían y una escupía: "No puedes pasarte la vida con un becado". La humillación pública me golpeó, me desechaban como basura frente a todos. Querían verme arrastrándome, suplicando. Pero no les daría ese gusto. Saqué la pequeña caja de terciopelo azul con el collar que con tanto esfuerzo había comprado para ella, lo abrí, vislumbré por un instante su codicia, y cerré de golpe. "No eres la persona adecuada para recibirlo". No, esto no terminaría así. Mi venganza sería más fría, más precisa. Y con un giro inesperado, vi a Sofía, humillada por los mismos buitres. Una audaz y perfecta idea cruzó mi mente. La guerra apenas comenzaba.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10