icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Amor Ciego: El Bombero Traicionado

Capítulo 3 

Palabras:1150    |    Actualizado en: 02/07/2025

eléfono de trabajo empezó a sonar. Era el jefe de la

a masivo en las colinas de Santa Mónica. Una comunidad

pio drama personal y su mente de bombero se activó al in

groso. El terreno es inestable, sigue lloviendo y se esperan más derrumbes.

Aun así, una estúpida punzada de deber lo invadió. ¿Y si no volvía? ¿Y si esta era la última vez? A pesar de todo el dolor y la traició

pero se detuvo antes de llamar. Por la ventana, vio una escena que lo congeló en el sitio. Ana no estaba llorando ni desesperada. Estaba radiante. Llevaba un elegante

acer ruido. El sonido de la r

reguntó Gustavo, su

verlo. La molestia volvió a su rostro. "

ica. Es peligroso" . Esperaba una reacción,

nto muy importante esta noche. Una gala benéfica para su fundación

ridad y piedad, que Gustavo solo pudo sentir náuseas. Su vida podría est

, mirándola fijamente. "D

nzarle a Gustavo una mirada de triunfo. Los vio subir al coche de lujo de Ana y marcharse, dejándolo solo en medio de la sala, con el eco de sus risas y el olor de su perfume caro

ablar del divorcio. Te veo en el café 'El Mirador' en una hora. Es importante" . Eligió ese lugar porque estaba

ndió casi de inmediato: "Est

Pasó una hora. Luego otra. El café que había pedido se enfrió. La noche cayó sobre la ciudad, y las luces empeza

ar. Pero no venía sola. Ricardo caminaba a su lado, y llevaba

o" , dijo Ana, sin mir

les firmados esta noche" , dijo Gus

a te dije que no. Además, ¿qué prisa tienes

ías ser más comprensivo. Ella tiene responsabilidades, una imagen que mantener. Tu trab

nvertido mi vida en un infierno! ¡Y tú!" , dijo, señalando a Ana. "Me voy a enfrentar a un desastre nat

ar. Ana lo tomó en brazos y lo acunó, lanzándole a Gustavo una mirada de puro odio, como si él fuera el culpable de to

había nada que salvar. No quedaba nada. Se levantó de la mesa, dispues

eza golpeó con fuerza el borde de una jardinera de concreto. El mundo se volvió borroso y sintió un dolor agudo y punzante en la parte posterior d

e y la voz de Ricardo diciendo: "¡Vámonos, Ana!

erpo inerte en el suelo, y luego miró a Ricardo y al niño. Y eligió. Se dio la vuelta y se fue con ellos, sin mirar atrás, aba

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Amor Ciego: El Bombero Traicionado
Amor Ciego: El Bombero Traicionado
“Mi matrimonio con Ana era perfecto, o eso creía yo. Llevábamos cinco años casados, pero desde hacía dos, la intimidad se había esfumado, reemplazada por su repentina santidad y la abstinencia justificada por una "purificación espiritual". Yo, Gustavo, un bombero que la amaba incondicionalmente, aguantaba en silencio, haciendo de esposo devoto, sacrificando mi propia felicidad por la esperanza de recuperar a la mujer de la que me enamoré. Pero un día, durante un incendio menor, la vi riendo a carcajadas en un centro comercial, de una forma que no recordaba, con un hombre que la abrazaba posesivamente y un niño de dos años en sus brazos. La traición me golpeó como un camión: Ana me había estado engañando durante años, ocultándome a su amante, Ricardo, ¡y a su hijo, Luisito!, mientras me condenaba por mis "necesidades primitivas". Como si no fuera suficiente, llegó a casa y me anunció gélidamente: "Quiero que adoptemos un niño... Luisito. ¡Y Ricardo, su padre, se mudará con nosotros!". Intentó justificarlo todo con su falsa fe: "Es un alma necesitada, como buena católica es mi deber ayudarlo", y me humilló llamando a mi dolor "escenas mundanas" que "manchaban su espíritu". ¡Ella usaba la religión para encubrir su infamia y pisotearme! La noche en que los descubrí en mi propia cama, a Ana, Ricardo y el niño, en mi propia casa, el mundo se me vino abajo. Les exigí el divorcio, pero ella sonrió con desdén: "¡No puedo divorciarme! Un escándalo así mancharía mi imagen y mi trabajo. Si intentas irte, ¡destruiré tu reputación de héroe!": me abofeteó, amenazando con calumniarme. Con el corazón destrozado y el alma aniquilada, me fui. Pero la vida, burlona, me dio otra dosis de crueldad. Tras sufrir un accidente que me dejó malherido, Ana, mi esposa, me abandonó a mi suerte en medio de la calle, demostrándome una indiferencia que me heló la sangre. Al día siguiente, ella me llamó, no para preocuparse, sino para ordenarme que sacara mis cosas de "nuestra" casa: ¡había decidido instalar allí a su amante y a su hijo! Fue entonces cuando, al revisar mi laptop, descubrí un álbum de "Mi verdadero amor": fotos y videos de Ana y Ricardo besándose en la playa hacía año, y ¡videos de Luisito desde su nacimiento! ¡Luisito era SU hijo! La mentira, el desprecio, la hipocresía me explotaron en la cara. Pero una extraña sensación de liberación me invadió. Me di cuenta de que llevaba años viviendo una farsa y que era hora de despertar. Ahora, esta bomba iba a estallar.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 19