icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Querido Marido, Nunca Te Perdoné

Querido Marido, Nunca Te Perdoné

icon

Introducción 

Palabras:294    |    Actualizado en: 02/07/2025

alma, mientras Ricardo Vargas me e

íe vacía para pagar las facturas del hospital

Carmen, terminó en un escenario, con un hueso roto y e

rebral, postrada, y yo, desesperada, v

cardo me exhibía como su "pequeña ave rota", y justo ent

io, confirmando lo que ya sabía: su

, Sofía", me susurró venenosamente, mientras iba

mi rostro permaneció seren

e atacó en el baño, gritando

sión solo profundizaba mi herida: ¿e

a crueldad de mi madre en la academia, y que yo fui "ciega y coba

e sufrir, arrebatarm

me? Mi carrera, mi amor, m

saba que era un acto de venganza, era en realidad u

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Querido Marido, Nunca Te Perdoné
Querido Marido, Nunca Te Perdoné
“La música de la fiesta ahogaba mi alma, mientras Ricardo Vargas me exhibía como su trofeo más reciente. Soy Sofía, su "musa", una cara bonita que sonríe vacía para pagar las facturas del hospital de mi madre y la comida de mi pequeño hijo Leo. Mi vida de bailarina de flamenco, heredera de la gran Carmen, terminó en un escenario, con un hueso roto y el amor de mi vida, Mateo, abandonándome sin una mirada. Después, mi madre sufrió un derrame cerebral, postrada, y yo, desesperada, vendí mi alma a Ricardo para sobrevivir. Pero la humillación no conocía límites: en la fiesta, Ricardo me exhibía como su "pequeña ave rota", y justo entonces, Mateo, ahora "El Fénix del Flamenco", reapareció. Él no sintió compasión, solo desprecio, confirmando lo que ya sabía: su éxito se construyó sobre mis ruinas. "Veo que por fin encontraste tu verdadero talento, Sofía", me susurró venenosamente, mientras iba por el whisky de Ricardo. "Servir a los hombres". La rabia me quemaba, pero mi rostro permaneció sereno, sin una pizca de emoción. Luego, Isabel, su hermana, me atacó en el baño, gritando sobre "familias destruidas". Mateo intervino, pero su falsa compasión solo profundizaba mi herida: ¿era él quien orquestaba esta tortura? Cuando reveló que Luna, su hermana menor, se había suicidado por la crueldad de mi madre en la academia, y que yo fui "ciega y cobarde" al no hacer nada, su venganza cobró un significado aterrador. Ahora él quería verme sufrir, arrebatarme todo lo que amaba. Pero ¿qué más podía quitarme? Mi carrera, mi amor, mi dignidad ya se habían ido. ¿Y si en el corazón de esta tragedia, lo que él pensaba que era un acto de venganza, era en realidad un descubrimiento que cambiaría su mundo para siempre?”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10