icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Bigamia del Oficial: Mi Hijo, Mi Lucha

Capítulo 4 

Palabras:773    |    Actualizado en: 01/07/2025

la mayor parte del camino, acurrucado contra mí. Yo

ue se tragaba a la gente como yo. Pero no tenía miedo. L

ncipal de la Policía Nacional, una fortale

rdias con uniformes impecables y

de va,

do. Vengo a presentar una que

"¿Una queja? Señora, para eso están los canale

reta. "Sofía Gaviria, ¿verdad? La ex-novia problemática

a etiquetado Mateo. Había envenena

do de convivencia, una "unión marital de hecho", que habíamos firmado ante notario

cho", dije, entregándole el papel. "Y est

cambió. Hizo una llamada. Después de unos

Mendoza la

scura, se sentaba una mujer de unos cincuenta años. Su uniforme estaba lleno de medallas y su mirada era afilada e inteli

mí y a mi hijo, que se esco

. "Tengo el informe del agente Rincón. Dice que usted l

ndí con

rrod

s finalmente brotaron. No eran lágrimas de d

é, con la voz ro

s, el nacimiento de Leo, su abandono. Le conté sobre Valeria, sobre el regis

laba, levant

a mujer que cosecha café desde el amanecer para ali

, giré a Leo y le

e las peleas con otros niños, que lo llama

nos callosas y las pequeñas cicatrices en la espalda de Leo. Su rostr

eliz..."

rio y se quedó en si

héroe de la institución. Protegerla es una prioridad para la imagen pú

hundió. Iba

ima carta. "No pido que lo metan a la cárcel

ó, esp

or todos estos años de abandono. Y...". Dudé un segundo. "Y

queó una ceja

Yo soy una mujer trabajadora, sé cuidar de un hogar y de un hombre. Y mi hijo necesita u

go rato. Luego, una lenta sonrisa se dibujó en su r

la mujer más pragmática qu

acuerdo. Acept

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Bigamia del Oficial: Mi Hijo, Mi Lucha
La Bigamia del Oficial: Mi Hijo, Mi Lucha
“En mi vida anterior, mi amor por Mateo, un oficial de la Policía Nacional, me cegó. Con él tuve a nuestro hijo, Leo, y nuestra pequeña familia vivía en un humilde pueblo cafetero. Todo parecía normal, hasta que intenté registrar a Leo para que tuviera beneficios. Fue entonces cuando descubrí la verdad más brutal: Mateo ya estaba casado. Su "esposa" era Valeria, la viuda de un compañero caído, y había registrado al hijo de ella, Santiago, como suyo, negando a nuestro propio Leo. Él nos abandonó, y la tragedia alcanzó niveles impensables cuando Leo fue secuestrado. Ante mi desesperada súplica, Mateo se negó a iniciar una búsqueda oficial, priorizando su carrera y su "nueva familia". Sin Leo, con la culpa consumiéndome, corrí al río y me arrojé, sintiendo el rostro borroso de mi hijo gritando mi nombre. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme nos traicionara de tal manera? ¿Cómo podía ser tan cruel y egoísta, ignorando la vida de su propio hijo? El dolor era insoportable, la injusticia, quemante. Pero entonces, desperté. El sol entraba por la ventana de mi humilde casa. Leo dormía a mi lado. ¡Estábamos vivos! Era el día exacto en que todo comenzó en mi vida anterior, pero esta vez, yo no era la misma Sofía. Era mi oportunidad. Decidí que no lo llamaría, que no repetiría la tragedia. Esta vez, iba a reescribir nuestra historia.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10