icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Destino en Mis Manos: Escapando al Asesino

Capítulo 3 

Palabras:739    |    Actualizado en: 01/07/2025

libros, en las cocinas de práctica, en el arte de la gastronomía. Cada fin de semana y cada vacación, t

brica con Sasha, sobre cómo habían ascendido a supervisores de línea. En cada carta, me "advertía" que no saliera

a la basura sin si

ajo, lo cual era cierto. Les enviaba dinero, más del que habían visto en sus vidas. Finalmente, en mi último año, los convencí de que se mud

e los restaurantes donde yo trabajaba. Era tranquilo, inteligente y tenía una calma que contrastaba fuertemente con el c

on honores, sino también un esposo y un peq

cidí que era hora de volver. No por no

do de diseñador, Máximo un traje a medida. Leo balbuceaba felizmente en su silla de

eso corrió como la pólvora

un aire de sofisticación. Los cuatro años de ellos en la fábrica los habían desgastado. Sasha parecía mayor, con líneas de

ogancia seg

ndo nuestro coche con envidia. "La gran chef. Sup

mi voz neutral. "Les pres

intió cor

n fijos en mí. "¿Esposo? Luciana, no tienes que me

n. No todo gira

quilaste para la ocasión? Vamos, Luciana, todos sa

só a mi lado. Sasha miró a Iván,

ncontraron un problema conmigo. Pero nunca se nos ocurrió que el problema p

ella no puede tener hijos?",

aba de desatar, se rió. "Es algo e

o? Qué extraño. Bueno, como puedes ver, el problema nunca fui yo". Acaricié mi vientr

ego a mi vientre, y luego de nuevo a Iván. La d

voz temblando de rabi

confundido, la siguió, lanzándome un

en su perfecta vida de f

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Destino en Mis Manos: Escapando al Asesino
Mi Destino en Mis Manos: Escapando al Asesino
“Acababa de ganar el premio gastronómico más importante de la Ciudad de México. Mi restaurante, "Corazón de México", era un éxito rotundo, y mi esposo, Iván, sonreía a mi lado para las cámaras, compartiendo mi gloria. Pero esa sonrisa era una máscara. En casa, el trofeo dorado brillaba, mientras su mirada se fijaba en un viejo recorte de periódico. "Tú lo lograste, Luciana. Tú eres la estrella ahora", susurró con una voz vacía, que pronto explotó en un grito infernal. "Si no fuera por ti, si no me hubieras empujado a seguir ese estúpido sueño de fútbol solo para después humillarme con tu éxito", bramó. Su mano se estrelló contra mi mejilla, tirándome al suelo. El dolor fue agudo, pero el miedo peor. Vi la locura en sus ojos, la misma que había visto cuando rompía platos. "Tú me quitaste todo. Me quitaste mi oportunidad con Sasha. Me lo quitaste todo". Sus manos se cerraron alrededor de mi cuello. Luché, arañé, pero su furia era más fuerte. Mientras el aire se escapaba, lo último que vi fue mi rostro distorsionado en el trofeo dorado. Mi exitosa vida, mi amor, mi futuro... todo se desvanecía, ahogado por la envidia. ¿Por qué el triunfo se convertía en mi sentencia de muerte? De repente, un rayo de sol me golpeó la cara. El olor a café y pan dulce llenaba el aire. Era mi antiguo dormitorio, diez años atrás. Mi carta de aceptación a la universidad estaba en la mesita de noche. El teléfono sonó. Mi madre me llamó: "¡Iván, es Iván para ti!". Él también había vuelto. Esta vez, nadie me detendría.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 6