icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Destino en Mis Manos: Escapando al Asesino

Capítulo 2 

Palabras:826    |    Actualizado en: 01/07/2025

areciera en la puerta de mi casa. Su arroga

rco de la puerta como si fuera el du

n decir un

"Pero no tienes que ser tan dramática. Te doy mi permiso. Puedes dejar esa tonta

ó sin aliento por un segundo. Luego,

rdad crees que necesito

res decir

coches. Yo me voy a la UNAM", dije, disfrutand

. Su rostro, que en mi vida anterior yo recordaba

? ¿Tratando de convencerl

xpresión de profunda tristeza, co

voz temblorosa. "Yo solo... solo quería des

sos. "Veo que eres feliz c

nflado por mi supuesta devoción. "Ves, Sa

"Pues si de verdad lo entiendes, lárgate. No que

ta para ocultar mi sonrisa. "Les

ha reprender a Iván por haber venido a verme. La

México, sucedió lo inevitable. Mi carta de ad

egundo para saber q

án. Él y Sasha estaban sentados

NAM ha desaparecido", d

Qué lástima. Supongo que es el destino. Ahora

nfrontación directa era inúti

derrota total. "Quizás tienes razón

iar mucho, graduarme con honores. En mi vida... en mis sueños, a

egurándome de tene

una casa bonita, un coche nuevo... para que no tuvieran q

a vida de lujos que habíamos tenido, los coches caros, la

teresada. La idea de una

quizás exageré. Tal vez la carta no está perdida. A lo mejor s

, Iván?", pregunté, con la vo

l pecho. "Siempre cuido de

la mano. Estaba arrugada y tenía cinta adhesiva en varios lug

detrás de tu librero. No olvides lo que pro

dije, tomando la carta

a, Sasha apareció de la nada y se aba

estabas tratando de

án la apartó de mí, pero no a

e gritó Iván. "¡Fue s

gre. Los miré a los dos, a la pareja

na voz fría como el hielo. "No olvi

a la UNAM estaba despejado. Y ahora, tení

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Destino en Mis Manos: Escapando al Asesino
Mi Destino en Mis Manos: Escapando al Asesino
“Acababa de ganar el premio gastronómico más importante de la Ciudad de México. Mi restaurante, "Corazón de México", era un éxito rotundo, y mi esposo, Iván, sonreía a mi lado para las cámaras, compartiendo mi gloria. Pero esa sonrisa era una máscara. En casa, el trofeo dorado brillaba, mientras su mirada se fijaba en un viejo recorte de periódico. "Tú lo lograste, Luciana. Tú eres la estrella ahora", susurró con una voz vacía, que pronto explotó en un grito infernal. "Si no fuera por ti, si no me hubieras empujado a seguir ese estúpido sueño de fútbol solo para después humillarme con tu éxito", bramó. Su mano se estrelló contra mi mejilla, tirándome al suelo. El dolor fue agudo, pero el miedo peor. Vi la locura en sus ojos, la misma que había visto cuando rompía platos. "Tú me quitaste todo. Me quitaste mi oportunidad con Sasha. Me lo quitaste todo". Sus manos se cerraron alrededor de mi cuello. Luché, arañé, pero su furia era más fuerte. Mientras el aire se escapaba, lo último que vi fue mi rostro distorsionado en el trofeo dorado. Mi exitosa vida, mi amor, mi futuro... todo se desvanecía, ahogado por la envidia. ¿Por qué el triunfo se convertía en mi sentencia de muerte? De repente, un rayo de sol me golpeó la cara. El olor a café y pan dulce llenaba el aire. Era mi antiguo dormitorio, diez años atrás. Mi carta de aceptación a la universidad estaba en la mesita de noche. El teléfono sonó. Mi madre me llamó: "¡Iván, es Iván para ti!". Él también había vuelto. Esta vez, nadie me detendría.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 6