icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Cicatrices del Pasado: Mi Segunda Vida

Capítulo 2 

Palabras:461    |    Actualizado en: 30/06/2025

ncredulidad que rápidamente

s que este es el momento

era un

turo de mi casa, tú intenta

ilencio pareció e

tensión. Luciana, desde su palanquí

e! ¡Se ha

a mascota exótica y peligrosa, saltó hacia la zona de las cunas. El pánico

e mí. Sentí un dolor agudo en la cara cuando sus garras me desgar

mis gemelos con mi propio cuerpo. Los guardias de Má

imo corrió, pero no hacia mí. Fue directamente hac

tanto! ¡No sé cómo ha po

a. Luego, se volvió hacia mí,

me. "¡Soltaste al lince para hacerle dañ

ara ardía, pero la herida en mi corazón era mucho más profunda. El hombre que debía protegerme

ije, mi voz ape

empre has odiado a Luciana

rostro ensangrentado

tendí que no importaba lo que hiciera, p

ategia, sino por pura desesperación. La sangre

jame ir. Te lo ruego.

a risa cruel

que aprendas a respetar a tu señora, organizarás el bautizo del hijo de Luciana. Tiene

del patio, mientras él se llevaba a su amante

-

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Cicatrices del Pasado: Mi Segunda Vida
Cicatrices del Pasado: Mi Segunda Vida
“El aire de la Finca Castillo, el que una vez consideré mi hogar, olía a tierra húmeda y a vino fermentado, presagio de mi tumba. Acababa de dar a luz a mis gemelos y Máximo, mi esposo, se preparaba para la cruel ceremonia que en mi vida pasada nos había aniquilado. En aquella vida, su amante Luciana y su hijo murieron por mi culpa, o así lo creyó él, y Máximo nos arrastró a mí y a mis bebés hasta el cercado de los toros de lidia, donde morimos embestidos. ¡Pero ahora estoy de vuelta! Renací en el mismo día del parto, con el recuerdo de aquella agonía grabado en mi alma. Esta vez, manipulé la ceremonia para que el hijo de Luciana fuera declarado el "Primer Heredero", luego le pedí el divorcio para escapar con mis hijos. Pero la perversa Luciana me acusó de liberar un lince y de brujería, y hasta de envenenar a mi propia hija. Máximo, ciego de amor y odio, me creyó un demonio, negando asistencia médica a mi Catalina, que ardía de fiebre, y torturándome con arañas venenosas. ¿Cómo pudo un hombre al que amé tanto volverse tan cruel, tan ciego ante la verdad que le gritaba a la cara? Al borde de la muerte, sin esperanza y viendo cómo mis hijos se apagaban, mi tío, con una operación secreta, fingió nuestras muertes y nos sacó de aquel infierno, dándome una segunda oportunidad para reescribir mi destino.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10