icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Sí, Acepto Al Matrimonio Contratado

Capítulo 1 

Palabras:835    |    Actualizado en: 30/06/2025

r de que el aire acondicionado del lujoso ap

juntos, pero cada intento

siempre terminaba igual: con él frustra

e no fue

se de mí. Su respiración era agitada,

atando de calmarlo a él y a mi propia decepción.

ario. Me dio una sonrisa que no llegó a sus ojos. "Solo nec

ucada de echarme

i toalla y me en

no podía lavar la sensación de inquietud. Er

bía olvidado mi pijama en el dormitorio. Envolv

s oí un

del

entreabierta y

la espalda hacia mí. Sostenía su table

ural bailaba en una fiesta en Ibiza. Se movía con una se

..", susu

cubría sus piernas. Su cuerpo se tensó con una in

Sentí como si cayera

eléfono sonó sobre la mesita

ápidamente y contestó la llamada, i

k, ¿qué

ón Valero mañana? Isabela estará allí, subastando una cita para cenar. ¿Has olvidado cómo te humilló? Cuando tu empresa casi

der. Su voz era grave, cargada de

. Pero la he extrañado com

atrick. "Ella es tu no

largo

rme de ella. Cuando has conocido a alguien que te incendia, los demás son solo

to: "Si me dejara, sería una liberaci

abra fue

ño. Me miré en el espejo, pero no reconocí a la ch

liente no podía ocul

presidente del consejo estudiantil, carismático e inalcanza

ante de intercambio de Argentina. Con

s para festivales de música, cómo se peleaba en bares si

tadora silenciosa, la

lia estuvo al borde de la quiebra

miseria. Fui yo quien lo cuidó, quien l

erabilidad, me pidió

acepté. Creí que mi amor p

atento, recordaba fechas importantes, me abrazaba d

una actuació

era su amor, era su curita, su estación de paso m

rificio unilateral. Y aho

ié un mensaje a su herman

os que hablar

ta, tomé una decisión. Ya no

ería ser

yo le daría

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Sí, Acepto Al Matrimonio Contratado
Sí, Acepto Al Matrimonio Contratado
“El sudor frío se pegaba a mi espalda mientras Víctor, mi novio de casi tres años, se apartaba de mí después de otro intento fallido de intimidad. Esa misma noche, lo encontré absorto en su tablet, susurrando el nombre de "Isabela", su ex, mientras su mano se movía bajo una manta con una intensidad que nunca me había dedicado a mí. Entonces, el teléfono sonó y escuché a Víctor confesar a su amigo: "Lina es increíble, pero para mí, siempre ha sido un consuelo. Si me dejara, sería una liberación". Mi corazón se hizo añicos al darme cuenta de que mi amor había sido solo un sacrificio unilateral para un hombre que seguía obsesionado con otra. Con el alma rota, tomé una decisión: él quería ser libre, y yo le daría esa libertad, encontrando la mía en un matrimonio arreglado con el enigmático Máximo Sullivan. Pero el destino, o la miseria, me alcanzó antes de poder escapar. Horas después, al ver a Víctor pujar cien mil euros por una cena con Isabela y luego presenciar su furioso reencuentro en la suite de un hotel, corrí sin mirar. El chirrido de los neumáticos fue lo último que oí antes de la oscuridad total. Desperté en un hospital con la pierna rota y, al intentar llamarle, Isabela contestó su teléfono con una voz cargada de satisfacción: "Está ocupado. No puede atenderte ahora...". De fondo, escuché a Víctor decir, gélido: "Cuelga. Esta noche es mía". Fue la prueba definitiva de que él nunca me elegiría, incluso después de un accidente casi fatal. ¿Cómo pude ser tan ciega? ¿Por qué esta humillación pública, este dolor insoportable, tenía que ser mi destino? No más consuelo, no más sacrificios. Me casaría con Máximo Sullivan, el temido y desfigurado empresario, para escapar de esta pesadilla y forjar mi propio futuro.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 6