icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Precio De Tu Desprecio

Capítulo 3 

Palabras:276    |    Actualizado en: 30/06/2025

í. Era Ricardo, un ganadero rico que una vez intentó

con una sonrisa

sa verte aquí. Los t

siempre eliges juguetes interes

lo bebió un sorbo de vi

propongo algo. Un baile. Aquí y ahora. Contra una de las chi

Sabía que mi cuerpo y mi alma estaba

ombre nervioso que temía

e ofrezco un contrato fijo.

a atr

an, esperando

e, a tragarme mi orgullo

no en el hombro, con una fuerza que

a de molestar

ia mí. Su mirada

tu guit

en la sala

eron oír: "Gané el coche gracias a

y sus dedos rozaron las cuerdas. El sonido era perfec

"Baila,

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Precio De Tu Desprecio
El Precio De Tu Desprecio
“Luciana Castillo, la bailaora de flamenco más aclamada de Sevilla, creía haber construido un mundo de pasión y arte junto a su amado Máximo Lawrence, el hombre que le prometió sueños en cada nota de su guitarra. Pensaba que su futuro, el nuestro, era tan brillante como el sol andaluz que nos bañaba. Pero esa ilusión estalló en mil pedazos la noche que regresé a nuestro apartamento y lo encontré celebrando con sus amigos, esos cachorros de la alta sociedad, no nuestra vida, sino una cruel apuesta que lo cambió todo. Máximo había ganado un Hispano-Suiza clásico, ¿el precio? Mi amor, mi herencia, mi familia, mi vida entera. Había sido el premio de un juego diseñado para humillarme. En segundos, fui repudiada por mi propia gente, calumniada por la sociedad que antes me idolatraba y despojada de todo. De estrella a limpiadora, fregando suelos pegajosos para ganarme la vida, solo para que Máximo y sus amigos me encontraran y se rieran de mi miseria. Me ofrecieron ser su "querida", su amante, su juguete. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme, pudiera ser tan cruel? ¿Qué clase de monstruo era este, que se deleitaba en mi caída? La humillación era insoportable, pero encendió una chispa de fuego helado en mi corazón. En ese instante de dolor y furia, ya no había vuelta atrás. La jugada de Máximo no me rompió, me reconfiguró. Cogí el teléfono, mis últimas monedas, y marqué un número, el de Catalina Salazar, su prometida. Una guerra acababa de comenzar, con mis nuevas reglas.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10