icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Imperio, Mi Revancha: De la Nada al Todo

Capítulo 3 

Palabras:623    |    Actualizado en: 26/06/2025

bella, un hombre al que siempre había

lia de Mateo. Es lo correcto,

ue era una trampa, una

dre me abofeteó con fuerza. Su madre me escupió. Sus primos me

irvienta! ¡Casi matas a

n. Cada golpe era un recordatorio de la vida que estaba deja

a, con una sonrisa satisfecha en su

bitación donde una enferm

con falsa dulzura. "M

a solución. Mateo necesita una donación de médula ósea para ace

si donas tu médula por él... seré tu novi

e reí. Usar mi cuerpo para sanar a mi rival a ca

rostro mostrando una

verdad?", pregunté

la, acercándose más. "Solo

ecesito hablar con ella pri

. La cirugía será el próximo lunes", dijo, con

n torbellino de

trayéndome comida y susurrándome promesa

tenía ahorrado, compré

de café en Japón. Le hablé de un lote específico de café Geisha de una pequeña

en el mercado de lujo. A cambio, no pedí mucho: un capital inicial de diez mil d

l de detalle de mi propuesta, aceptó. El dinero ll

la supuesta cirugía, mi madre y

pero confiaba en mí. Le dije que nos esperaba una vida me

uelo, saqué mi teléfono y m

aciencia y triunfo. "¿Santiago? ¿Ya estás

el aeropuerto sonaba de fondo. "Lamento informarte que

é el teléfono, lo rompí por l

inamos hacia la puerta de emba

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Imperio, Mi Revancha: De la Nada al Todo
Mi Imperio, Mi Revancha: De la Nada al Todo
“A mis sesenta años, exhalé mi último aliento, rodeado de mi amada "familia", convencido de que había vivido una vida plena y exitosa como un magnate del café, un esposo incondicional y un padre ejemplar. Mi esposa, Isabella, sostenía mi mano, sus lágrimas parecían sinceras. Mi hijo, Javier, me miraba con una expresión de dolor. Cerré los ojos, satisfecho. Pero mi alma no partió, se quedó flotando, invisible en la habitación. Fue entonces cuando escuché las palabras de mi "hijo": "Finalmente se murió el viejo estúpido". Isabella soltó mi mano como si quemara. "¿Su fortuna? Es nuestra fortuna", replicó Javier. "Cuarenta años fingiendo ser su hijo, cuarenta años llamándolo 'papá' . Me da asco". Mi mundo se hizo añicos al escuchar a Javier llamar a su "verdadero padre" y celebrar mi muerte con Isabella. Planearon usar mi dinero para mantener a ese cobarde vecino, Mateo. Me vi arrojado, como basura, a un almacén. El dolor era insoportable, la rabia me desgarraba. Quería gritar, destrozarlos, pero era un espectador impotente. En ese torbellino de odio y desesperación, una fuerza me arrastró hacia atrás. Abrí los ojos. Tenía dieciocho años de nuevo, en la hacienda de los Isabella. Ella caía al río. Esta vez, no me moví. En esta vida, mi destino ahora me pertenecía.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 7