icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

No Te Merece de Mis Melodías

Capítulo 2 

Palabras:408    |    Actualizado en: 26/06/2025

una reina visitando un establo. Su mirada recorrió con

un vaso de agua co

in tocar el vaso. "He venido a

Sus ojos eran fr

cen que tienes un don

"Es verdad, señora. Es un milagr

o en silencio, asustado y confundido. P

voz firme que sorprendió a mi propia madre. "Si su hija est

. La sorpresa cruzó su ros

los médicos. Ninguno encuen

ento, la puerta

So

lenos de un odio que yo conocía dem

ué haces hablando con estos charlatanes? ¡Inten

una carpeta s

o. Estoy perfectamente sana. Todo esto e

ue Mateo había falsificad

ndureció con furia. Se levantó, mi

farnos! ¡Fuera de mi vista! ¡No vu

e nuestra

os, Sofía me detuvo en la p

susurró, "pero no funcionará. No

apareció en la comisura de sus labios. S

yo" , balbuceó, mirándome con

supimos, sin lugar a dudas, que el otro habí

Obtenga su bonus en la App

Abrir
No Te Merece de Mis Melodías
No Te Merece de Mis Melodías
“Mi vida era la de un mariachi humilde, un soñador arraigado en las tradiciones de mi pueblo. Mi canto, un don heredado de mi abuela curandera, podía sanar el cuerpo y el alma. Pero en mi vida pasada, ese don se convirtió en mi perdición. Me obligaron a casarme con Sofía Alcázar, la hija de una poderosa familia, bajo falsas promesas. El día de nuestro aniversario, ella me clavó un cuchillo en el corazón, mientras su amante me sujetaba. "¿Por qué?" , alcancé a susurrar, mientras su risa cruel me revelaba una verdad devastadora: Nunca me amó. Su enfermedad, la misma que mi canto supuestamente curó, fue una farsa. Mi familia, mi don, mi vida... todo fue un engaño, una elaborada trampa tejida por esa mujer y su amante para destrozarme. Morí en sus brazos, sintiendo su desprecio, mi mundo oscureciéndose con el amargo sabor de la traición y la impotencia de ver a mi humilde familia condenada. ¿Cómo pude ser tan ciego? ¿Cómo permití que mi amor y mi don fueran tan cruelmente retorcidos? Pero entonces, desperté. Estaba en mi cama. Era el mismo día en que Doña Elena Alcázar, la matriarca, llegó a nuestra casa para proponerme matrimonio. Esta vez, lo recordaba todo. No volvería a ser su marioneta.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10