icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Denuncio tu Declaración de Fallecimiento

Capítulo 2 

Palabras:498    |    Actualizado en: 26/06/2025

partamento en Madrid, el sile

a sido mi tortura, un recordat

ienzo en blanc

nador. Abro los archivos de las cámaras de

nía es

aciones. Semana a

í es

cama. En nuestro sofá. Bebie

de Navarra, con su foto en la mano, el corazón en un puño, pr

r mi garganta, c

llo

el ord

io. Abro el frigorífico. Sa

do. Picar, saltear, reducir

he, no cocino

ra afilar

llo contra la tabla

arando mi

sol entrando por la ventana,

isa en memori

ara la semana siguiente en una prestigiosa iglesia de Madrid

drilla de Javier, a sus amigos, a s

ieza a sonar ca

s mismos que brindab

a? ¿Cómo te

olver, desa

sus insultos se pier

ada de un número descono

ofí

una familia ganadera de prestigio. El hombre que apadrinó a Javier y

Qué so

Lo siento mucho, Sofía. Per

es grav

arecido. Está en Sevi

i voz firme. "Yo

al otro lado. Lu

ngo que esto no

icación en mi m

a

abella. No es un beso de amigos. Es un beso la

titud en mi voz es real. "Me has

ayudarte, Sofía. Ese miser

misa", le digo. "Qui

é", respond

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Denuncio tu Declaración de Fallecimiento
Denuncio tu Declaración de Fallecimiento
“Han pasado tres meses desde que mi marido, el torero Javier, desapareció en un encierro. Yo, Sofía, su esposa, la chef que aparcó su carrera por él, estaba destrozada, mi vida sumida en el luto y la búsqueda incesante. Pero esta noche, en un tablao flamenco escondido de Sevilla, lo encontré. Vivo, riendo a carcajadas, brindando con su amante, Isabella, la periodista taurina. Los oí. Oí a Javier decir que su desaparición era una farsa planeada con ella: "Un susto y ya está. Sofía necesitaba una lección". Mientras yo recorría hospitales y morgues con su foto, ellos se revolcaban en mi cama, bebían mi vino, se mofaban de mi dolor. La rabia me incendió el alma, un fuego que quemaba la humillación y el engaño. ¿Cómo pudo ser tan cruel, tan calculador, tan despiadado? En ese instante, mi corazón, antes roto, se endureció hasta convertirse en acero. Ya no habría lágrimas, solo un plan. Acababa de nacer una nueva Sofía, y mi venganza sería un plato que se serviría muy frío.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10