icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Último Pago: Mi Verdadera Liberación

Capítulo 1 

Palabras:860    |    Actualizado en: 25/06/2025

n par de jerséis de lana y un libro de bolsillo. En una semana, tomaría un avión de vuelta a Andalucía, a casa. Mis padres

o sonó. Er

a casa para un matrimonio que ni siqu

un vestido de v

¿Quién e

do de la línea. Un silencio

das de nada? ¿Del acci

áquinas. Recordaba a mis padres llorando a mi lado. Pero no recorda

, Valentina. Solo qu

tu mesita de noche

to y de aspecto arrogante. Él nunca me devolvía la mirada. Sus ojos siempre estaban en otro lugar, o en su teléfono. En muchas fotos,

mbre, ¿verdad?», pregunté, mi voz plana. No s

sa es Isabella, su ex. O su

m y lo dejé c

orta. Quiero empezar d

lpe, estrellándose contra la pared. El hombre de las fotos, Ja

iendo?», gritó, su voz reso

teléfono, gritó mi nombre, p

saparecer así?», avanzó hacia mí,

r el altavoz. «Javier, déjala e

l teléfono. Su atenci

compromiso? ¿Un accidente de coche

, su sombra cubrié

ta noche tenemos una gala bené

voy a ir a ningún sitio

y cruel escapó

igual. Eres mi prometida, mi tapadera. Necesito que es

s?», repetí,

No quiero que la pren

s dedos clavándose en mi piel.

daño», susurré, i

s obedec

nueva figura. Era la mujer de las fotos, Isabella. Se apoyaba en el

me siento un

como si quemara y corrió al lado de Isabella, su rostro llen

», la rodeó con sus brazos, su vo

acia atrás, golpeándome la cadera contra la esquina de la cama. El dolor me rec

ritó desde el teléfono: «¡Javier, eres

teléfono, que había caído al suelo, y se lo arrebató a Valentina, que

iendo cizaña!», le

o se movió a una v

habitación, seco y brutal. La mejilla

í. «Te quiero en la gala a las ocho. Perfecta y sonriente. Si no apareces, me aseg

cintura y salió del apartamento, dejándonos a Valent

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Último Pago: Mi Verdadera Liberación
El Último Pago: Mi Verdadera Liberación
“Mientras empacaba mi maleta para regresar a Andalucía, aceptando el matrimonio arreglado que mis padres proponían para huir de Madrid, el teléfono sonó. Era Valentina, con una pregunta que me heló: "¿Estás segura de esto? ¿Qué hay de Javier?" Abrí un álbum de fotos y descubrí la imagen de un hombre arrogante, el mismo que irrumpió furiosamente en mi apartamento y me trató como un objeto mientras su amante, Isabella, fingía un embarazo. La humillación se volvió una pesadilla cuando, tras un incidente traumático que culminó en un aborto espontáneo, ese mismo hombre, Javier, con una crueldad inhumana, me pateó brutalmente en el estómago. En el hospital, con la sangre manchando las sábanas blancas, el dolor físico no se comparaba con su orden fría: "¡Vas a arrodillarte ante Isabella y pedirle perdón por nuestro hijo!" ¿Perdón? ¿Por la vida de un hijo inocente que él mismo me había arrebatado con sus patadas? En ese instante, la niebla de la amnesia se disipó brutalmente, no para devolverme el amor, sino para mostrarme la cruda y fea verdad de mis últimos cinco años de estupidez. Me arrodillé, no por sumisión, sino para un último y doloroso acto de liberación: "Considéralo el pago final por mi devoción", susurré, mientras me levantaba para marcharme, dejando atrás esa vida y a ese monstruo para siempre. Salir de Madrid, dejarlo todo, era el verdadero inicio de algo puro y completamente mío.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10