icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Corazón Roto de La Bailaora

Capítulo 2 

Palabras:474    |    Actualizado en: 25/06/2025

io devoto a la perfección. No se separaba de mi cama, me daba de comer, me leía, me su

una serpiente. Cada palabra de amor, u

ación que escuché fue una alucinación, un mal sueño provocado por los fármacos y e

aba el alivio en su

lla de ruedas, Javier entró en la habitación con una c

de esto", comenzó, su voz suave y persuasiva. "Pero

, sin e

sabía lo que hacía. Su familia está dispuesta a ofrecerte una compensación econó

mento que liberaba a Catalina de toda culpa a cambio de dinero. Mi mirada se detuvo

eseña sobre mi baile. Recuerdo su furia, cómo lo agarró por el cuello de la camisa y le dijo que si volvía a

nara a la mujer que me había arrojado de u

voz era un hi

deó, sorpren

cho qu

escendiente. "Esto es lo mejor para todos. Evitará un jui

n sonido seco y amargo. "¿O en

reció. "No seas injusta. Es

garganta. "¿Protegerme de quién? ¿De tu ama

amente. "Veo que no estás en condiciones

da. Dos minutos despu

ina e

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Corazón Roto de La Bailaora
Corazón Roto de La Bailaora
“El suelo del tablao vibraba bajo mis pies, un eco de mi corazón embarazado por cuatro meses. Todo era perfecto hasta que una mano oscura me empujó, haciéndome caer del escenario, perdiendo a mi bebé y prometiendo una lesión grave de columna. En la oscuridad del hospital, aún bajo el efecto de los sedantes, escuché la voz de Javier, mi novio, diciéndole a su primo Mateo: "Es mejor así... Él [el niño] tenía que desaparecer", revelando que todo fue un plan para complacer a Catalina, la rica heredera. ¿Mi propio futuro esposo, el padre de mi hijo, había orquestado mi caída y la muerte de nuestro bebé por herencia y un estúpido "honor"? Cuando Javier me obligó a firmar un acuerdo de confidencialidad para perdonar a Catalina, y esta, en un acto teatral, se "autolesionó" para manipularlo, vi con horror cómo Javier, el hombre que me había jurado amor eterno, me abofeteaba con rabia, acusándome de no tener corazón por una mujer que me había destruido. En ese instante, morí. Pero la bailaora Isabela nunca se rinde. En medio del caos que orquesté para mi propia "muerte", decidí que, si me habían quitado a mi hijo y mi vida, yo les quitaría todo. Ahora, Elena ha vuelto.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10