icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El Corazón que no te Pertenece

Capítulo 2 

Palabras:526    |    Actualizado en: 25/06/2025

ré durante horas, rezando a

Me trajo café, me habló de su

lagro no f

el quirófano con

u abuelo ha rechazado el trasplan

o se vi

e me enseñó a sentir el compás del f

lor tan profundo que

encargó

a la gente que venía a dar el pésame. Lo hizo co

y gratitud, me aferr

spués, en una ceremonia ci

o años, Mateo me tr

eados de viñedos. Me compró ropa cara, jo

nte, poco a poco, ai

el flamenco, él cambiaba

char, Sofía. Ahora

de decoración en su vida perfecta. Y yo, rota por

esta

nuestra bodega. La música sonaba, el v

e alejé hacia el despacho de Mat

socio, Carlos. Sus voces

, a punto

es culpable, Mateo

su voz estaba cargada de un pes

a. No podía dejar que la madre de Elena muriera, Carlos. N

ración s

ante fue una locura. El abuelo de S

ta vida... es mi penitencia. Es la única forma que

forma de mantenerl

ero no había amor en su tono,

pre ha sido Elena.

ino se me subí

razón que mi abue

suerte. No f

Ma

inado a mi abuelo para sa

nio no era

e mi silencio.

onstruida sobre la

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El Corazón que no te Pertenece
El Corazón que no te Pertenece
“Mi abuelo se desplomó, y el diagnóstico fue devastador: necesitaba un trasplante urgente pero inalcanzable. Mi prometido, Javier, un magnate taurino, me negó la dote para salvarlo, y dos días después, lo vi en la portada de una revista, sonriendo junto a mi vieja rival, Elena, la estrella del flamenco. Justo cuando mi mundo se desmoronaba en el hospital, Mateo, mi amigo de la infancia, apareció como un ancla, ofreciéndolo todo a cambio de un matrimonio sin amor. Mi abuelo, el hombre que me crio, murió en mis brazos, y en mi dolor y gratitud ciega, acepté vivir en la jaula de oro que Mateo construyó, creyendo que su generosidad era un milagro. Cinco años después, la música de una fiesta en nuestra bodega se ahogó cuando escuché la verdad de su propia boca: la muerte de mi abuelo no fue un rechazo, sino un corazón desviado por Mateo para salvar a la madre de Elena, su amor secreto, y yo era solo eso, su "penitencia", su "deuda". ¿Fui un rescate o la cruel moneda de cambio en una venganza que ni siquiera era mía? Esa noche, no solo me di cuenta de la prisión en que vivía, sino que comencé a trazar mi escape, decidida a volar lejos, muy lejos, sin mirar atrás.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10