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Mis Hermanos Crueles

Capítulo 1 

Palabras:441    |    Actualizado en: 24/06/2025

ñana soleada. El sobre blanco, con su sello real, brillaba bajo

, el reconocimiento a años de sacrif

sueño era la pesad

arrebató la carta de las ma

ó, con los ojos llenos de

adoptiva, Sofía, se se

o merece. Ella es la verdadera

o, diseñado para avivar el fue

ó con sus braz

el verdadero duende. Ella te lo ha robado.

rodillas raspadas y me contaba cuentos para dormir. A

estás hablando? E

arrugada al suelo. "¡Era la oportunidad de Sofía! ¡T

abía afirmado tener la misma rara enfermedad sanguínea que yo, hemofilia. Una mentir

rosa. "Tú sabes que yo soy la que está enfe

e, escondiendo el rostr

... yo solo quería una oportunidad para demostrar qu

n obvia, tan burda, pe

on una decisión ate

le pertenece a Sofía. Y yo me

estaba en silencio, me o

egunté, con el miedo

", respondió, con la voz vacía de toda emoció

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Mis Hermanos Crueles
Mis Hermanos Crueles
“La carta de la Real Academia de Danza, el sueño de toda mi vida, llegó bajo el sol de Sevilla. Era la recompensa a años de sudor y dolor silencioso. Pero en mi propia casa, mi sueño era la pesadilla de otra persona. Mi hermano Máximo, cegado por las mentiras de nuestra hermana adoptiva Sofía, me arrebató la carta. "¿Cómo te atreves?", siseó, con los ojos llenos de una furia que no lograba comprender. Sofía, con sus lágrimas falsas y su falsa hemofilia, lo avivaba. Máximo me acusó de robarle a Sofía su "duende", su suerte y su futuro. Esa noche, la misma mano que de niño curaba mis rodillas raspadas, me arrastró a un cortijo abandonado. Con la navaja de nuestro abuelo, me hizo un corte profundo en el tobillo. ¡Tengo hemofilia! ¡Un corte así podría matarme! Pero sus palabras fueron más dolorosas que la herida: "Ahora, ¿también quieres robarle su enfermedad? Sofía es la frágil, no tú". Me ató a un olivo, desangrándome, rodeada por perros salvajes. Llamé a Máximo desde el móvil, suplicando. "Deja de hacer teatro, Elena", me dijo mientras oía la risa de Sofía de fondo. "Se lo merecen los ladrones", añadió Sofía. "Así aprenderás a no robar lo que no es tuyo". Me colgaron. Abandonada, herida, al borde de la muerte, me pregunté: ¿Cómo fue posible tanto odio, tanta ceguera, tanta traición de mi propia familia? Pero algo cambió en mi interior mientras sentía la vida escapar, un plan sutil y devastador empezó a germinarse en mi mente. Mi regreso sería mi venganza.”
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