icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Prueba Cruél de Amor

Capítulo 2 

Palabras:552    |    Actualizado en: 24/06/2025

espacio que había decorado con tanto

tando su tacañería, sus humillaciones, su control. Pensaba

ropa, mis libros, mis bocetos. Cada objeto era un

o ni para el boleto de autobús. Y no podía soportar la idea de

compartíamos, una carpeta de

a

dos personas en un hotel de ultra lujo. Cien mil

er. Doscientos cincuenta mil pesos. El dest

ago se r

a que ya no usaba. La encendí. Estaba abiert

sma tarde, justo después de

oficina a arrodillárseme por 20 mil pesos. ¡Qué oso! Dijo

Esa ya te agarró de su

ueba. Siete años y todavía no sé si me quiere a mí o a mi diner

". Así me llamaba. Así se burlaba de mí. El dolor por la

la puerta se a

la tablet en la mano

Anda, guarda tus cosas. Sabe

e una amiga por una noche,

le mostré la pant

risa s

husmeando en

a que tenía. "Ya lo sé todo, Mateo. El Rolex

. Una ris

Y lo de Sofía, solo somos

e murió,

sonó

ue no tenía 20 mil peso

. Pero su arroganc

es mi culpa. Yo no tengo por qué

í mi

. Es mía. Por haber perdido s

ar atrás. Él gritaba mi nombr

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Prueba Cruél de Amor
La Prueba Cruél de Amor
“Mi vida como artista ceramista en la Ciudad de México era una lucha diaria, pero me sentía segura junto a Mateo, el hombre con quien compartía siete años y la ilusión de un futuro. Todo se desmoronó cuando una llamada desgarradora anunció que mi madre necesitaba $20,000 pesos para una diálisis urgente, cuestión de vida o muerte. Acudí a Mateo, mi pareja, mi supuesto compañero de vida, y su respuesta me destrozó: "¿Otra vez con tus historias, Isabela? ¿Ahora usas a tu mamá para sacarme dinero?". Su fría negativa no solo selló el destino de mi madre, que falleció horas después sin el tratamiento, sino que desencadenó una avalancha de verdades amargas: encontré sus chats llamándome "la oaxaqueña interesada", sus recibos de viajes de lujo y un Rolex para su "mejor amiga". Pero el golpe más cruel llegó en la galería donde trabajaba: Mateo era el dueño y, por años, ¡había congelado mis millonarias comisiones, disfrazándolo de "una prueba de amor" para ver si lo quería a él o su dinero! ¿Una "prueba de amor"? ¿Mientras mi madre agonizaba por dinero que era mío, acumulado por mi propio trabajo? ¿Cómo pudo ser tan desalmado, tan cruel, mirándome con asco y acusándome de interesada mientras él se sentaba sobre mi fortuna? En ese instante, la sumisa "oaxaqueña" que una vez fui, murió. Me levanté del suelo de mármol de esa galería, con las manos que antes moldeaban arte, ahora apretadas con una furia inquebrantable. Esta vez, no habría lágrimas. Solo una promesa: Mateo pagaría por cada mentira, cada humillación y, sobre todo, por la vida que me arrebató. Mi venganza apenas comenzaba.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10