icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Prueba Cruél de Amor

Capítulo 1 

Palabras:518    |    Actualizado en: 24/06/2025

taller de cerámica, con las man

ba rota por

fallaron de repente. El doctor dice q

a frase. No

elo desaparecía

pregunté, con l

os, mija. Hay q

ía. Vivía al día en la Ciudad de México, apenas pagando la ren

manos, marqué el número de Mateo

u voz sonaba molesta, como

? Estoy en

ave. Necesito veinte mil pesos

otro lado de la lín

historias, Isabela? ¿Ahora usa

ación m

tá en el hospital. Por favor, te lo devolv

itando algo. La semana pasada fue para el horn

! ¡Lo que nos da de come

ela, lo sabes. Tengo que ahorrar. No puedo

icultades. Siete años de mentiras. Yo

u oficina en Polanco. No me importaba su ju

ro entré a la fuerza en su oficina. Estaba solo

e transformó en un

s haces aquí?

a él. La arcilla seca e

ruego. Es la vida de mi

la, con asco. Como s

o. ¿Crees que soy estúpido? Seguramente es un

rré, sintiendo cómo se r

s como tú, interesadas que solo buscan un

había lágrimas. So

sa oficina, sonó mi teléf

ta... ya no agua

de la mano y se estrelló

siquiera

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Prueba Cruél de Amor
La Prueba Cruél de Amor
“Mi vida como artista ceramista en la Ciudad de México era una lucha diaria, pero me sentía segura junto a Mateo, el hombre con quien compartía siete años y la ilusión de un futuro. Todo se desmoronó cuando una llamada desgarradora anunció que mi madre necesitaba $20,000 pesos para una diálisis urgente, cuestión de vida o muerte. Acudí a Mateo, mi pareja, mi supuesto compañero de vida, y su respuesta me destrozó: "¿Otra vez con tus historias, Isabela? ¿Ahora usas a tu mamá para sacarme dinero?". Su fría negativa no solo selló el destino de mi madre, que falleció horas después sin el tratamiento, sino que desencadenó una avalancha de verdades amargas: encontré sus chats llamándome "la oaxaqueña interesada", sus recibos de viajes de lujo y un Rolex para su "mejor amiga". Pero el golpe más cruel llegó en la galería donde trabajaba: Mateo era el dueño y, por años, ¡había congelado mis millonarias comisiones, disfrazándolo de "una prueba de amor" para ver si lo quería a él o su dinero! ¿Una "prueba de amor"? ¿Mientras mi madre agonizaba por dinero que era mío, acumulado por mi propio trabajo? ¿Cómo pudo ser tan desalmado, tan cruel, mirándome con asco y acusándome de interesada mientras él se sentaba sobre mi fortuna? En ese instante, la sumisa "oaxaqueña" que una vez fui, murió. Me levanté del suelo de mármol de esa galería, con las manos que antes moldeaban arte, ahora apretadas con una furia inquebrantable. Esta vez, no habría lágrimas. Solo una promesa: Mateo pagaría por cada mentira, cada humillación y, sobre todo, por la vida que me arrebató. Mi venganza apenas comenzaba.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10