icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

99 Veces de Traición: No te Perdonaré más

Capítulo 2 

Palabras:365    |    Actualizado en: 23/06/2025

é a que me dieran el alta. No lloré. Las lágrimas

iva. Don Ricardo y Doña Elena me recibieron con esa cortesía fría que reservaban para las piez

muletas, cada paso un recordatorio

ible accidente", dijo Doña E

je, mi voz sonando extrañ

el divorcio, el informe médico detallando la lesión permanente y una

ó. "¿Qué es es

al, Mateo"

gnación controlada. "Isabella, piensa en las aparienc

qué, señalando mi pie enyesado. "Esto es

por mi dolor, sino por las implicaciones. La estrella de su tablao, lis

las cosas, para que esto no salga a la luz. P

rtaba mi tobillo roto ni mi carrera des

nen un mes para convencerme de no hacer esto

repentirás de esto, Isabella. V

etas, dejando atrás el pánico y el olor a miedo.

Obtenga su bonus en la App

Abrir
99 Veces de Traición: No te Perdonaré más
99 Veces de Traición: No te Perdonaré más
“Fui Isabella, una bailaora de flamenco aclamada. Perdoné a mi esposo Mateo 99 veces por sus infidelidades, siempre corriendo tras él cuando amenazaba con saltar de un puente. La prensa me apodó "La Santa de los Cuernos". Pero la infidelidad número 100 fue diferente. Mateo me anunció que una cantante de reggaeton era su nueva "musa definitiva", tachando mi flamenco de "arte moribundo". Enfurecido, me empujó violentamente, rompiéndome el tobillo y destrozando mi carrera profesional para siempre. En el hospital, la sentencia fue cruel: no volvería a bailar. Mi identidad como bailaora murió. Mateo, simplemente, me abandonó en el suelo. La humillación pública fue total: me reemplazó con su amante al frente de mi tablao y ambos destruyeron mi legado con su vulgar "Flamencotón". ¿Cómo pude vivir en esa farsa? La "santa" finalmente se hartó. Cuando Mateo intentó su patética táctica de chantaje con un falso suicidio, creyendo que volvería, no sentí ni miedo ni compasión. La última chispa de todo lo que fuimos se extinguió, revelando una indiferencia absoluta. Con una calma gélida, le entregué los papeles del divorcio ya firmados, sellando su sentencia. Con esa libertad y la indemnización, abrí mi "Escuela de Flamenco Isabella", renaciendo. Él, en cambio, se sumergió en la ruina. Hoy, mi verdadera victoria no es el odio, sino la más pura indiferencia.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10