icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Ya no te Amaba: El Heredero

Capítulo 3 

Palabras:425    |    Actualizado en: 23/06/2025

nvió a un trabajo de última hora. Un apartamento en el

hombro mientras me indicaba el ascensor de servicio. El apartamento

os cincuenta años, con ojos qu

andaban chicas tan guapas,"

l polvo de muebles que costaban más de lo que yo ganaría en diez años.

ejor te doy una propina extra," s

trapada. Solo quer

nales del salón, me acorraló contra el cr

a, no te haga

fuerzas y salí corriendo. No co

o, una enorme pantalla mostraba imágenes de una fiesta b

onces

te

, deslumbrante con un vestido de alta costura y un

s, heredero del Grupo Constructor Ríos, celebr

onstruc

n el que estaba. Este er

aturdida. La cabeza me daba vueltas. Miré hacia arriba, hacia

nuevo. El

vio. Vio mi uniforme de limpiadora, mi cara de pánic

as se cruzaron

había sorpresa, no había preocupac

dio la vuelta y volvi

más que una cucarach

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Ya no te Amaba: El Heredero
Ya no te Amaba: El Heredero
“La segunda raya en la prueba de embarazo, por tenue que fuera, inyectó una frágil esperanza en mi entumecido corazón. Años de limpiar casas ajenas y pagar las "deudas" de mi pareja, Mateo, me habían costado nuestro primer bebé. Pero esta vez, creí, todo sería diferente. Él juró cambiar, y yo le entregué mis últimos ahorros. La verdad me golpeó poco después. Seguí a Mateo y lo encontré con su "amiga" Isabel, riéndose. Mi vida entera, mis sacrificios, incluso la pérdida de nuestro hijo, todo había sido una "prueba" cruel, una farsa orquestada para ver si una "inmigrante pobre" lo amaba desinteresadamente. Y planeaban continuar la mentira un año más. No derramé una lágrima. Solo pedí cita para abortar. Él siguió fingiendo pobreza, mientras yo descubría que era el heredero de un imperio, Mateo Ríos. Me vio, vestida de limpiadora, con glacial indiferencia. Al llegar a casa, Isabel usaba los patucos de mi bebé como posavasos. Mateo me humilló. Colapsé. ¿Todo, cada dolor, cada sacrificio, había sido una manipulación despiadada? ¿Mi hijo solo una herramienta en su juego de vanidad? La traición me dejó un vacío abrumador, pero también una furia helada. Desperté en el hospital, escuchando a Mateo rogar por "este también". Me confesó su riqueza, suplicando. Con una calma escalofriante, le dije que nuestra relación terminaba, que era por dinero. Dejé que me despreciara. Lo bloqueé de mi vida, destrocé su mansión y me marché con su fortuna, para ser por fin libre.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10