icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

A algunas personas les gusta el drama

Capítulo 4 

Palabras:743    |    Actualizado en: 20/06/2025

aría a Leo, un coche se detuvo brusc

Isab

uido, la había llamado, diciendo que Rica

Si supiera

con la velocidad

rastró a Leo, ahora inconsciente y sangrando, y

una mano por el pelo y adoptó

rdo corría por el jardín, llam

stás, campeón?

ndida. "¿Qué pasa, Ric

¡me mordió! Intenté llevarlo a casa, estaba corriendo por la calle como

ial en su brazo, uno que seguramente

o, luego la expresión

ro se e

teo. ¡Siempre cau

Leo, si alguna vez

se centró en la "

uedo creer que Leo te haya hecho esto. Mat

sando a escasos metros de los arbust

gemido provenient

o oyó, o eli

ión era un oc

y aun así, tan lejos de la

completa devoción a Ricard

, tan indiferente al sufr

z nos unió parecía

de recuerdos

abela. Su sonrisa, ent

lleno de risas y s

juré sería el comienzo de

alegría más pura que ja

na famil

lvarez reapareció e

" de algún supuesto trauma adolesc

medad insidiosa, comenzó a

bela, dudas sembradas,

una extraña lealtad ciega

a, desconfiad

se hicieron más fre

ivo de su cuidado y preocupación, se con

e yo estaba celoso de su é

ente

por mí no solo se

lantado por una devoción ma

éramos obstáculos, molestia

ación fue casi tan agud

lto entre los arbu

ponerse, y la tem

se hicieron

por completo, un jardinero de la casa vecina,

, alumbrando con la l

io lo ho

olpeado, sangrando

corazón, llamó inmediatamente

o en un restaurante caro cuando

mero desconoci

s quejas de Ricardo sobre lo "difícil"

del hospital d

raña, una inquietud momentánea

icardo rápidamente desvió su ate

e su hijo luchaba por su vid

Obtenga su bonus en la App

Abrir
A algunas personas les gusta el drama
A algunas personas les gusta el drama
“Mi alma flotaba inerte sobre mi propio cuerpo. Abajo, mi hijo Leo, de apenas siete años, sacudía a su madre, Isabela, pidiéndole auxilio para mí. Ella, indiferente, se arreglaba para una gala con Ricardo, su amante. Con horror, comprendí que Isabela, cegada por él, me había negado la medicación y retrasado la ayuda médica. Morí por su negligencia. Pero mi tormento no acabó. Como fantasma, vi a Isabela despreciar a Leo, quien, cojeando, buscaba ayuda. Fui testigo de cómo Ricardo, con saña, golpeaba a mi hijo, luego desmembró mi cuerpo y arrojó a Leo al río. La impotencia de ver a mi propio hijo sufrir tal crueldad, abandonado por su madre, era indescriptible. ¿Cómo pudo la mujer que amé caer tan bajo, tan ciega a la verdad que se negaba a sí misma? Aunque Leo fue rescatado, no resistió. Mi alma y la suya ahora están juntas, liberadas. Pero el juicio de Isabela, la cómplice de nuestra tragedia, apenas ha comenzado en el laberinto de su propia locura.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 21