icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

A algunas personas les gusta el drama

Capítulo 3 

Palabras:694    |    Actualizado en: 20/06/2025

su cuarto, no llor

an grandes, pero su am

s se fue, Leo se acercó

enc

astrando su pierna heri

ún podía ser peligrosa para un niño

a abajo,

dio un coraje que me

dificultad y, con un

, el impacto sacudié

nto, sin aliento, per

ara: encontrar a

directamente a mi estudio,

cuerpo frí

dedos tocar

tiene

con una manta que

llenas de un amor puro, que mi alma

nuevo a

vo, casas grandes con alto

en la calle, ni vecinos

opulento y

ero su voz se perdía en

resp

as sombras comen

o de un motor conoci

eció al final de la calle, a

reo, fue gritarle a Leo que

, sus ojos fijos en el coch

disminuyó l

onrisa cruel

atrope

ctrales, incapaz de

neumáticos me

stante, el parachoques del coche a ce

tenso que casi me desvanezco,

alivio d

u expresión era una mezcl

quien retrocedi

El pequeño cachorro perdido," di

ió, solo lo mi

pá?" preguntó Ricardo, agac

or, una chispa de es

el perrito que eres, y tal vez, sol

ación era

Ricardo, luego a la casa donde yo

de ayudarme e

imagen de mi cuerp

uau" escapó d

ó, una sonris

rte. No

ás fuerte, las lágrimas comen

di: Mateo es un mal hombr

e dema

eo hacia mí era

e una fuerza sorprendente. "¡Mi

desvaneció, reemplazada

el brazo y lo l

mocoso in

ces, lo

do en el pequeño

suelo, un gr

no se

l estómago, e

otra

d era espant

té interponerme, go

ntasmales lo atra

a mi hijo ser destruido y no

Leo era un go

Ricardo era un a

Obtenga su bonus en la App

Abrir
A algunas personas les gusta el drama
A algunas personas les gusta el drama
“Mi alma flotaba inerte sobre mi propio cuerpo. Abajo, mi hijo Leo, de apenas siete años, sacudía a su madre, Isabela, pidiéndole auxilio para mí. Ella, indiferente, se arreglaba para una gala con Ricardo, su amante. Con horror, comprendí que Isabela, cegada por él, me había negado la medicación y retrasado la ayuda médica. Morí por su negligencia. Pero mi tormento no acabó. Como fantasma, vi a Isabela despreciar a Leo, quien, cojeando, buscaba ayuda. Fui testigo de cómo Ricardo, con saña, golpeaba a mi hijo, luego desmembró mi cuerpo y arrojó a Leo al río. La impotencia de ver a mi propio hijo sufrir tal crueldad, abandonado por su madre, era indescriptible. ¿Cómo pudo la mujer que amé caer tan bajo, tan ciega a la verdad que se negaba a sí misma? Aunque Leo fue rescatado, no resistió. Mi alma y la suya ahora están juntas, liberadas. Pero el juicio de Isabela, la cómplice de nuestra tragedia, apenas ha comenzado en el laberinto de su propia locura.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 2022 Capítulo 21