icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

De Amor a Monstruo

Capítulo 2 

Palabras:735    |    Actualizado en: 20/06/2025

elta y salí

olía a jazmín, pero a mí me asfixiaba. N

pasillo. La madera oscura de mi guitarra flamen

ada, preguntándole a Mateo si necesitaba algo, si el

igo cuando volvía cansado de

e senté en el suelo, pero no toqué las cuerdas. E

reció en la puerta. Su rostr

tenemos q

me

, preguntó, su voz afi

pasillo, vi la sombr

verdad, no pasa nada. Me iré por la mañana.

a, diseñada para hacerla se

iró para mirarlo. Sus oj

ue me heló la sangre. Luego, para reafirmar su control, se acercó a

momento en que supe q

ez en años, no sentí amo

voz sonando extrañament

e ella me imponía. Per

mente. «Se queda

aleta del armario. Empecé a meter ropa

a la pura sorpresa. Mateo se asomó por la puerta, con los

ó Isabela, su voz temb

e», dije sin mirarla.

ta y caminé h

, espera

sonido de las gravilla bajo mis

ás en vergüenza a nuestras familias! ¡Mi padre te matará!

re como un arma, una úl

, pero no

arcasmo amargo. «Pregúntale a él qué opi

ncenderse en las casas de los trabajadores. Las co

n un tablao del barrio de Triana. Un

n. Necesitaba el ruido, el cante jon

mano en mi hom

r, Isabela está

a intrusión, una violaci

e aquí,

ra una mezcla de falsa pena y provocación. «Dice que no e

descarada que me pr

desprecio que pude reunir. «¿Y te ha man

un segundo, vi la envidia y

de pánico. Se tambaleó hacia atrás

elo. «¡No me pegue, señorito

aunque yo no lo hab

Todos en el bar se

ído en s

Obtenga su bonus en la App

Abrir
De Amor a Monstruo
De Amor a Monstruo
“Javier está en la oficina del párroco intentando cancelar su boda. Un matrimonio de conveniencia, un compromiso sagrado que lo asfixiaba. Pero la verdadera pesadilla comenzó una semana antes, en la finca. Isabela, mi prometida de toda la vida, fue "salvada" por Mateo, un humilde auxiliar de veterinaria, de un novillo bravo. Desde ese instante, la gratitud de Isabela se convirtió en una obsesión. Lo trajo a vivir a nuestra casa, negándose a ver la manipulación de Mateo, ignorando mis objeciones. Me acusó de celos y arrogancia, defendiendo a su "héroe" con una ceguera perturbadora. Me fui de casa, dejándola con él, pensando que era el fin de mi tormento. Pero Mateo no se detuvo ahí. Días después, me tendió una trampa en un tablao de Triana, fingiendo que lo había agredido brutalmente. Isabela apareció, lo creyó, me llamó "monstruo" y me abandonó a la vergüenza pública. Me sentí acorralado, traicionado, humillado por la mujer que se suponía me conocía mejor que nadie. ¿Cómo pudo mi amor de la infancia caer tan bajo, cegada por un arribista? ¿Qué clase de gratitud es esta que destruye años de amor y confianza? La injusticia me quemaba, pero la rabia se transformó en una decisión inquebrantable. Tomé mi teléfono y llamé a mi padre, Don Alejandro Montero. Era hora de cortar los lazos con Sevilla y volar hacia mi verdadero destino. Madrid me esperaba, y con ella, un nuevo comienzo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 1012 Capítulo 1113 Capítulo 1214 Capítulo 1315 Capítulo 1416 Capítulo 1517 Capítulo 1618 Capítulo 1719 Capítulo 1820 Capítulo 1921 Capítulo 20