icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Pierde amor por Amnesia

Capítulo 4 

Palabras:295    |    Actualizado en: 20/06/2025

ayendo consigo un

minaban la hab

ardía en

cunaba, de

llevarlo

o tení

uitado las llave

o tú no necesita

as crueles

or la

s estaban

ujoso pasó

he de

ardo al

bajo la lluvia torrenc

! ¡Ayúdenme! ¡Leo

agitando

he se

entanilla, su r

teo? ¿No ves que

e muy alta! ¡Necesito

malicia desde el as

a Leo con

r a la familia. El hijo de Ricardo es mi p

la ven

salpicando a Mat

í, temblando de ra

de Sofía hacia

onstr

al en el pecho, más

se detuvo

ayor, con r

, joven? Ese niñ

ió, incapaz

ron a

murmuró Mateo,

ó por el retrovis

ue no merece

alcanzaron el

do reían, aj

a lo

n fue de pu

partó l

dolor. Solo u

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Pierde amor por Amnesia
Pierde amor por Amnesia
“Mateo Vargas, un arquitecto con el alma destrozada, marcaba un número con la determinación de quien ya no tiene nada que perder, planeando la "desaparición" definitiva que, esperaba, pondría fin a ocho años de un infierno inimaginable. Ese infierno había comenzado con un trágico accidente: su amada Sofía Herrera había perdido la memoria, olvidando a Mateo por completo, y en su confusión, se había aferrado a Ricardo Montes, un rival que siempre lo había envidiado en secreto. Sofía, manipulada y embrutecida, no solo despreció a Mateo públicamente, tildándolo de "mantenido", sino que llegó al abismo de la crueldad al tratar a su propio hijo, Leo, como una "carga molesta"; incluso, en un acto monstruoso, intentó forzar a Mateo a donar un riñón al hermano de Ricardo, amenazando con quedarse con la custodia de Leo mientras él escuchaba su voz fría desear su muerte para que Ricardo tomara su lugar. ¿Cómo pudo la mujer que una vez prometió amarlo por siempre convertirse en una desconocida fría y venenosa, capaz de tales atrocidades, especialmente hacia su propio hijo? El dolor de Mateo era un vacío helado, una cicatriz imborrable: ese amor estaba muerto, consumido por las cenizas de la traición y la indiferencia. Ya sin amor, solo con resentimiento y la inquebrantable necesidad de proteger a Leo, Mateo tomó una decisión irreversible: orquestaría su propia "muerte" y la de su hijo en un naufragio simulado, adoptando nuevas identidades en Uruguay y dejando atrás una grabación explosiva que, inevitablemente, revelaría la cruel verdad a Sofía, pero solo cuando ya fuera demasiado tarde para arrepentirse.”