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Apareada con los Matones Cuatrillizos

Capítulo 3 Capítulo 3

Palabras:1242    |    Actualizado en: 27/12/2024

u

el cabello asegurándome de sacar todo rastro del daño que me habían hecho. Miré de reojo a Felix pero este solo se había quedado en silencio juzgándome con los ojos. A veces quería

as más candentes de la escuela. Felix había sido lo único bueno que tenía, pero después de que se había enterado de lo que mi padre me obligaba a hac

ó, pero no le respondí nada, en su lugar, me acerqué a la secadora. S

en el oído que no salvaba a las personas por altruista. De ahora en adelante, le debía una, y vendría a pedir el favor en cualqu

arle todo lo que pensaba de él, pero sabía que eso sería peligroso. Así que me c

reguntó el profesor c

un momento -le dije a

e hor

io en el espejo

an pobre que no tiene

ra que un viejo de esos le de

juego, así que me concentré en ponerme al día y tomar notas de la clase. La profesora también me vía como

ada uno de ustedes. No puedes andar con ese tipo de ropa aquí y también usa perfume la s

.

de concentrarme en las cosas buenas del día. Hoy obtendría a mi loba y finalmente podría ser libre. Tendría mi venganza y todo mi sufrimiento terminaría. Sonreí, a pesar de todo, mientras

a, sentí que tenía una pistola apuntada a la cabeza. ¿Por qué me tenía que pasar esto? Pensé que ya se habían divertido lo suficiente conmigo, pero siempre era l

ca antes había participado de esto, pero tampoco había detenido a sus hermanos. Finalmente, lo habían convencido

un paso. Sorprendentemente, Blair me miró con pena y se a

edé mirándolo con suspicacia-. Sé que no te hemos tratado bien en el pasad

mejor. No les creía que habían cambiado y tenía mucho miedo de lo que harían si bajaba la guardia. Se me llenaron los ojos de lágrimas. No

orque alguien te esperando?

namente ante la noción que mi padre me hiciera

tiene a nadie esperándola, mucho menos una fiesta de cumpleaños. Por favor, Al

ebrarte su cumpleaños -dijo Blair sonriendo de oreja a oreja. No esperaba que el

pleaños con nosotros, nos a

ero al menos tenía un arma escondida debajo de mi almo

Blair entrando a mi casa, y me

rr

arma me recibió y me tranquilizó de inmediato. Si intentaban hacer algo, no lo pensaría dos veces ant

-pregunté con los ojos

buena complaciendo a los hombres. Veamos de lo que estás

mente querían aprovecharse de mí. Miré a As

arregles las cosas. Así que sé una buena chica y qu

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Apareada con los Matones Cuatrillizos
Apareada con los Matones Cuatrillizos
“Con 18 años, Suzie sólo tenía una cosa en mente: vengarse de todos los que la habían humillado, incluido su padre y los hermanos cuatrillizos, a uno de los cuales había entregado todo su corazón sólo para que él se lo destrozara. Pero horas antes de su turno, la diosa le jugó una mala pasada. *** "¿Así que tienes tanta prisa por irte porque alguien te ha preparado una fiesta de cumpleaños?". Blair volvió a hablar. Asher también me miró expectante. ¿Una fiesta? ¡No! Mi padre casi me mata esta mañana, el día de mi cumpleaños. Nadie lo celebraría. "¡No! Yo sólo... Sólo quiero volver a hacer mis deberes. ¿Cómo podría alguien tan repugnante como yo merecer una celebración? Así que, Alfa Blair, Alfa Asher, por favor, déjenme ir. ¡Les prometo que no volverán a verme!" Les supliqué. "Nuestra pobre princesa, Asher, ¿hemos ido demasiado lejos hoy? Celebremos juntos el cumpleaños de nuestra princesita", dijo Blair con maldad, mirando a Asher. No esperaba que Asher accediera y quise negarme, pero Blair ordenó con su voz carente de emoción: "Si quieres celebrar tu cumpleaños aquí con nosotros, nos aseguraremos de que quedes satisfecha". El pánico volvió a invadirme. Tenía que llevarlos a mi casa, donde tenía una pistola escondida bajo la almohada, por si realmente querían hacerme algo. "¿Dónde está tu habitación?" preguntó Blair nada más entrar en mi casa. Como iba por delante, me giré para mirarle con una pequeña sonrisa. "Arriba", respondí. Entré corriendo, dejé caer el bolso y metí la mano debajo de la almohada. La fría pistola metálica en mis manos alivió mi corazón. Si se atrevían a intentar algo, no dudaría en matarlos. "Así que..." Me volví, tragando saliva, sólo para ver a Asher cerrando la puerta. Mis ojos se abrieron de par en par, mis cejas se alzaron mientras los miraba a ambos. "¿Qué está pasando?" Intercambiaron otra mirada antes de que Blair hablara: "Hemos oído que sabes muy bien. Vamos a ver lo que tienes".”