icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Apareada con los Matones Cuatrillizos

Capítulo 2 Capítulo 2

Palabras:1320    |    Actualizado en: 27/12/2024

u

y las manos mientras me comía las ganas de gritarles porque sabía que nada

las heridas al mismo tiempo que la sonrisa cínica de Leah se escuchó desde lo alto de las escaleras. Leah era la chica más pop

chicas que la acompañaban se echaron a reír entre ellas. Rechiné los dientes de nuevo pero sabía que no valía la

mi padre quería ganarse el favor de ellos. Sin embargo,

ón y me sonreí maliciosamente-. Incluso si te escapas de la manada, me ase

jos se acercaban los príncipes: Roy, Blair, Feliz y Asher. Eran los hombres lobos más famosos de la manada y todas las chicas querían estar con ellos. Eran también e

ero no pude alejar mis ojos de uno de los hermanos q

su horrible novia -murmuró antes de mirarme

un tiempo estuvimos saliendo y fueron los mejores momentos de mi vida. Sin embargo, descubrió que mi p

quiso escucharme tampoco, le hubiera dicho que si no hacía lo que quería, mi padre me había matado. Honesta

lix? -preguntó

po que Roy se le acercaba a Leah par

humor -le dijo, riéndose suavemen

que había comido anoche y se me llenaron los ojos con lágrimas de la humillación. Siempre había el más violento, había sentido

ca pasaba a mayores porque mi amigo aparecía para agarrarlo del cuello y advertirle que no se acercara. Co

ricordia. Se me hizo difícil respirar y deseé simplem

ló-, le debería pedir al director que te bote porque

mientras juntaba las manos en una oración-.

ra muévete antes de que le pida al director que te expulse

e me miré en el espejo. Abrí el caño para lavarme la cara lamentándome la vida que el destino me había dado. ¿Por qué me había tenido que dejar mi madre

rme, pero noté que me había manchado la ropa. El olor de vómito era insoportable, así que me encerré en uno de los cubículos para seguir llorando por mi desgracia. Iba

escuché que la puerta se abría y L

es patético, Leah? Él solo tiene

iensa que soy débil y que me tiene que

erfecta Leah no era virgen. Nadie podía enterarse de esto, aunque no entendía cómo es que había engañado a su no

e enterarse, nunca

on la mirada y se lo merecían. De repente, una de ellas intentó abrir la puerta del cubículo en el que estaba y supe que iba a pagarla

déntico al de mi papá. Me agarró del cabello y me tiró contra la pared. Me esta

puedo ex

s brazos para inmovilizarme. No podía gritar, no podía moverme, traté de rogarle, pero mis pala

cómo te atreves a espiarme?

ía la puerta y alguien

resté atención. ¿Qué estaba haciendo Felix aquí

nuevo y te co

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Apareada con los Matones Cuatrillizos
Apareada con los Matones Cuatrillizos
“Con 18 años, Suzie sólo tenía una cosa en mente: vengarse de todos los que la habían humillado, incluido su padre y los hermanos cuatrillizos, a uno de los cuales había entregado todo su corazón sólo para que él se lo destrozara. Pero horas antes de su turno, la diosa le jugó una mala pasada. *** "¿Así que tienes tanta prisa por irte porque alguien te ha preparado una fiesta de cumpleaños?". Blair volvió a hablar. Asher también me miró expectante. ¿Una fiesta? ¡No! Mi padre casi me mata esta mañana, el día de mi cumpleaños. Nadie lo celebraría. "¡No! Yo sólo... Sólo quiero volver a hacer mis deberes. ¿Cómo podría alguien tan repugnante como yo merecer una celebración? Así que, Alfa Blair, Alfa Asher, por favor, déjenme ir. ¡Les prometo que no volverán a verme!" Les supliqué. "Nuestra pobre princesa, Asher, ¿hemos ido demasiado lejos hoy? Celebremos juntos el cumpleaños de nuestra princesita", dijo Blair con maldad, mirando a Asher. No esperaba que Asher accediera y quise negarme, pero Blair ordenó con su voz carente de emoción: "Si quieres celebrar tu cumpleaños aquí con nosotros, nos aseguraremos de que quedes satisfecha". El pánico volvió a invadirme. Tenía que llevarlos a mi casa, donde tenía una pistola escondida bajo la almohada, por si realmente querían hacerme algo. "¿Dónde está tu habitación?" preguntó Blair nada más entrar en mi casa. Como iba por delante, me giré para mirarle con una pequeña sonrisa. "Arriba", respondí. Entré corriendo, dejé caer el bolso y metí la mano debajo de la almohada. La fría pistola metálica en mis manos alivió mi corazón. Si se atrevían a intentar algo, no dudaría en matarlos. "Así que..." Me volví, tragando saliva, sólo para ver a Asher cerrando la puerta. Mis ojos se abrieron de par en par, mis cejas se alzaron mientras los miraba a ambos. "¿Qué está pasando?" Intercambiaron otra mirada antes de que Blair hablara: "Hemos oído que sabes muy bien. Vamos a ver lo que tienes".”