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Venganza de Amor.

Capítulo 4 Capitulo 4 :EL Chico de la Tienda

Palabras:1965    |    Actualizado en: 27/11/2023

:EL CHICO

o por decisión propia. Genoveva abrió de g

haberla espantado ㅡse disculpó, apr

pación fue peor q

ero dígame por qué esta

necesito que me ayudes a realizar algunas tareas aquí en

sólo dame un momento

claro

colmado de disgusto. Dudó un segundo y me pareció qu

nte, ¿sí? Hoy

rrando la puert

tas de visitas diarias pero nada era realmente im

a, se veían resplandecientes y hacían que la i

taban en invierno durante un tiempo, pero solo se preparaban para volver con más color y una

ntre la piel de mis senos me hacía experimentar algo extraño pero que para mi sorpresa, s

a allá. El tacto se sentía demasiado... placentero. Esa sensación de é

ectó de la realidad y me dejé llevar p

el ritmo con la mano, mi respiración también se agitó hasta qu

intenté complacerme. Mi cuerpo aún estando en agua fría se sentía demas

y otra vez. Más y más rápido hasta que sentí una pequeña expl

! ㅡoí a mi ladoㅡ. ¿

agua en el suelo y cubriéndome con

illéㅡ. No

me haya encontrado de esa forma. Ni siquiera

busqué palabra para ello, pero no se me ocu

pero no dijo nada. Dejó u

la, dejé caer mi cabeza ha

, estaba demasiado apena

a, en silencio,

paz de hacer eso? Y

ía que soy

antó el rostro. Nana acarició m

toco caso, yo te debo una disculpa

té decir, pero

galó una sonrisaㅡ. Agrade

bajas. Era él, ambas nos dimos cuen

to de romper la tensiónㅡ. Vístete, dijo qu

mi frente an

jé. Mi padre estaba en su despac

taba mirando por la ventana hacia el bosq

son tardadas para el aseo, pero no sabía que podían demorar tanto. Tu madre no lo hací

eso último así que no m

ntraba algo adec

así que tampoco prestó ate

así que dime para

ar a su hija? ㅡse volteó y me dedi

era de mi misma por l

seguro de que alguien va a estar c

carcajada y

gullo a falta de un hombre, y p

mí con pasos lent

d y me traerme dos royos de tela. Quiero uno de muselina perlada y el otro de seda bla

automática. Ni siquiera p

a mi. Él quiso poner su mano s

.

Yo sólo debía subir y disfrutar de la vista tan hermosa. Bueno, de eso no me quejaba, ver

l centro y pude ver un pozo donde algunas personas de aspecto delgado y sucio tomaban

ridos me generaron un senti

bajé y abrí la puerta de la tienda

sponible el señor

ía y me tomó del brazo para

e gusto volver a verla

pal sonó, pero no reparamos en el

as telas. ㅡInforméㅡ: muse

o que sí. De

esado no era quien yo imaginé. De todas

carruaje y al cochero a un lado de él, observándome. Me

ados, pensando. Y sin darm

hasta el agobio sea

u voz me hizo re

e lo único que

searon sobre mí, me h

esta si

ellaban algo peculiar que no sabía cómo etiquetar, era algo... interesante. Él esperó una respues

antalones negros, camisa doblada hasta los codos, de color blanca y un chaleco negro con u

mis fosas nasales en cuanto

bien? ㅡi

e marcharía al no recibir respuesta anteri

hablar con un descon

sto fue dulce y

e presentarme. Soy

zo sentir nerviosa, tanto que no pude hablar al instan

lins ㅡtartamu

un poco al oír mi apell

grandes Coll

a mucho que no surgía naturalmente, sin ne

días malos, aunque

sp

error. Pero sólo fueron uno o dos d

donos sin volver a meditar palabra. Cuando dió

se volvió un desastre. Sentí el corazón en mi g

r volvió. Automáticamen

ella, aquí est

ría alejarme y que Bastian no v

señor Gasper. Q

nda sin mirar atrás pero lo s

endo de la tienda, estaba mordiendo su

lo conocido. Comencé a reirme de mi propia torpeza y sonreí ant

de mucho tiempo, sentí

ad de no ser regañadas por mi papá, cada que hiciéramos algo, si nos manchabamos los vestidos, s

ntido y éramos muy felices ha

ponía muy nerviosa, si me miraba mi cuerpo temblaba y mi corazón se agitaba, por u

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