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El camino a reparar tu corázon

Capítulo 4 Su primer amor

Palabras:710    |    Actualizado en: 12/10/2023

o con una pena abrumadora

a Galilea a encontrarse con sus

l joven todavía le pertenecía

nadie sabía

, sólo la familia Blakely est

ante encuentros ocasionales, todos la conocían s

ra Bla

en el garaje, desconcertado

imas, ignoró al conductor, puso en ma

vida personal

o que podía hacer era d

abajo al correo ele

respuesta breve. "Aprobad

spondió "Entendido" y ráp

ió un mensaje de texto de Tyrone. "Estoy

n dolor agudo en su corazón. "Entend

el Grupo Blakely, Tyrone siempre le informab

, simplemente le inform

ocupado encontrán

la simple respu

irritación al leer el breve texto. Se r

ado", anunció llamando a la puerta K

s entre los empleados mien

l señor Blakely es su no

que lleve m

parecida a Gali

e cine? ¡Imposible! ¿No está

Blakely hacen un

ez!", saludó al

orrear y la saludaron.

ente, Sabrina respondió: "Estoy fue

de urgencia. Sus ojos estaban rojos por las lágr

sustaba tener que enfrentarse

o Galilea a

no le importaba que ella, su espo

sus espaldas, aunque ahora e

, es tan intimidante como el señor B

: "¿La señorita Chavez y el

ó al padre del señor Blakely para que la adoptara. ¿De

te dij

rtamento de Relac

ñorita Chavez es ba

ó al auto y se abrochó el cinturón de seguridad. A

ue ella le había elegido esa

brazo con afecto y conversaba con él. Tyrone tenía la cabeza ladeada

empujón juguetón

endo, aparentemente

había regresa

vaba hizo que a Sabrina

para celebrar e

aba en una cita c

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El camino a reparar tu corázon
El camino a reparar tu corázon
“Sabrina tardó tres años enteros en darse cuenta de que su marido, Tyrone, era el hombre más despiadado e indiferente que jamás había conocido. Él nunca le sonrió y mucho menos la trató como a su esposa. Para empeorar las cosas, el regreso del primer amor del hombre no le trajo a Sabrina nada más que los papeles del divorcio. Con la esperanza de que todavía hubiera una posibilidad de salvar su matrimonio, le preguntó: "Tyrone, aún te divorciarías de mí si te dijera que estoy embarazada?". "¡Sí!", él respondió. Al comprender que ella no significaba nada para él, Sabrina finalmente se rindió. Firmó el acuerdo de divorcio mientras yacía en su lecho de enferma con el corazón hecho pedazos. Sorprendentemente, ese no fue el final para la pareja. Fue como si Tyrone despejara la mente después de firmar el acuerdo de divorcio. El hombre que alguna vez fue tan desalmado se arrastró junto a su cama y le suplicó: "Sabrina, cometí un gran error. Por favor, no te divorcies de mí. Te prometo que voy a cambiar". Sabrina sonrió débilmente, sin saber qué hacer...”