icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

El camino a reparar tu corázon

Capítulo 3 La esposa se convirtió en hermana

Palabras:816    |    Actualizado en: 12/10/2023

y Tyrone no habían reconocido públicamente su matrim

aje y la corbata para su esposo, después de lo cua

cios, Tyrone se tomaba un tiempo para llama

os del otro. A veces compartían las duchas y siem

e bodas, el día de San Valentín y el cumpleaño

atisfacer los deseos de Sabrina, in

umplía con todos los deberes que

legre ola, y estaba convencida de que sus días

es, Galilea

ntir el inminente final

la que escuchó por te

untos un mes entero, cuando supuestame

on al paí

ó la noche ant

Sabrina, sintió que su corazón se hundía en un abismo de

ue nos divorciemos, te conside

rma

la misma cama. ¿Por qué ahora el hombre

a Sabrina a

a". Esbozando una sonrisa burl

amisa, y le dirigió una mirada profunda e intensa

a contestaba: "No importa. Ya se publicaron los diseños de la ropa de la próxima temporada. Quería qu

decirle a su aún esposo

almente aprecio

el Grupo Blakely, y Tyrone tenía un

o. Cualquier producto del que se encargara, ya fueran joyas, ropa, videojuegos o d

ones. Ahora, si me disculpas,

uso. Luego, esforzándose por mantener una f

eclaración, Tyrone se dispuso a subir

e detuvo. Mientras lo veía, se le formó un nud

o podía Tyrone permanecer tan imperturbable

de que su amor por Sa

amos a divorciar, lo mejor será que ten

a salió de la ca

de Tyrone la impulsó a salir huyendo, porque

rse con Sabrina, creyendo que no representar

pa por el bebé que llevaba en su vientre. Un n

alejaba, la frente

del asiento del conductor y se subió. Sin embarg

loración casual, s

adaba compartir cosas en las redes sociales, sin embargo

on era uno

en una cena, la cual decía: "¡Galilea, bienveni

ó un emoticón

traba el club qu

cayó sobre la pantalla d

Obtenga su bonus en la App

Abrir
El camino a reparar tu corázon
El camino a reparar tu corázon
“Sabrina tardó tres años enteros en darse cuenta de que su marido, Tyrone, era el hombre más despiadado e indiferente que jamás había conocido. Él nunca le sonrió y mucho menos la trató como a su esposa. Para empeorar las cosas, el regreso del primer amor del hombre no le trajo a Sabrina nada más que los papeles del divorcio. Con la esperanza de que todavía hubiera una posibilidad de salvar su matrimonio, le preguntó: "Tyrone, aún te divorciarías de mí si te dijera que estoy embarazada?". "¡Sí!", él respondió. Al comprender que ella no significaba nada para él, Sabrina finalmente se rindió. Firmó el acuerdo de divorcio mientras yacía en su lecho de enferma con el corazón hecho pedazos. Sorprendentemente, ese no fue el final para la pareja. Fue como si Tyrone despejara la mente después de firmar el acuerdo de divorcio. El hombre que alguna vez fue tan desalmado se arrastró junto a su cama y le suplicó: "Sabrina, cometí un gran error. Por favor, no te divorcies de mí. Te prometo que voy a cambiar". Sabrina sonrió débilmente, sin saber qué hacer...”