ab
un apretón que me robó un gemido desde la garganta. Me dedos se aferr
e mi cabello llegando a mi barbilla que rastrilló con los dientes, al mismo tiempo que los cordones de la parte frontal en m
para besar con suavidad calmando el dolor tan delicioso que estaba experimentando. Presionó su
abios cosquilleando. Apenas podía respirar y mis piernas amenaza
entrecejo. Tenía meses de no verme y ahora estaba en mi pu
Aiden, se veía muy excitado y con ese tamaño me volví de gelatina
- insistió.
nar hacia mí habitación. En cuanto tuve el pulso normal, avan
allado y con una imagen que no quiso perder, aun cu
to y arrugó el ceño. - ¿Estás bien? Te ves acalo
i dormitorio. Pero no podía decir eso. Aún no sabía ni como ha
o ¿que haces aquí? Creí que no teníamos nada de qué
o este tiempo. Te extraño, Isa. - dio un paso más - Sé como suena y me veo paté
do lo que dijo durante meses en los cuales recalcó cuánto me hacía falta para estar a la par
riz. Dustin cambió su semblante. - Es que so
ndido por m
opinión porque creía que había algo que salvar y cuando al fin se hace lo que
. Estaba embelesado por algo que no existía y me dejé llevar p
- Fueron meses. Meses que viví en
ahora sí estoy seguro qu
agarre. Entendiendo lo que me había costado tanto a
había acostumbrado a sentir un amor que quizá en los meses que luché por volverlo a enamorar, se es
emos otra oportunidad. - r
espera a tu hijo deseado. - intenté c
instinto femenino de desear vengarme por lo que ambos me hicieron creció. Tenía la posibilidad de hacer lo mis
ría ese papel por ningún motivo. Incluso me h
erí. - Tu fami
como si un peso gigante cayera sobre mis hombros.
y mi ex mejor amiga. Lo peor de todo, estuve a punto de encamarme con mi
e cuando los vi por primera vez me absorbió. - Tardaste casi cincuenta segundos en dar una r
alejé de la puerta para sen
cerca suyo cuando nazca y de una vez advierto que a tu ex no lo quiero interviniendo en su vida
propias decisiones y entre ellas está que nada de acercamientos de este tipo contigo tampoco. - no cambió su g
nquirió molesto. - Que teng
y me besas minutos después. - intenta hablar y no lo dejo. - Luego reclamas por qué du
su nariz
e...- se detuvo. - Y sí no quiero que las cosas se confundan es porque no puedo asimilar aún todo esto. Una noche cambió
ses embarazado
o que me hubiera gustado hacer todo bien desde el inicio. La dichos
imo con voz
se reprochó. - Pero sé que no puede ser. Aún sientes algo por tu ex esposo y yo
ontería. Ni él ni yo teníamos motivos para pelear por algo tan insignificante como la posibilidad
menos de dolor en el abdomen. El golpe estaba desapareciendo y sentía
te la vida de mi hijo que las ganas de seguir sintiendome activa. Desistí de la idea, tomando mi l
para obtenerlo tenía que mover algunos muebles así que vigil
erer vomitar. A cada segundo me asomaba hasta que al fin pude verlo s
a a mí y este hizo
n unos muebles. - ofrecí al estar medi
ión? - negué
o intentar practicar yoga. - mencioné. - Sol
nrisa y supe para donde iba. Exhalé co
do a entender que al menos este día l
rdad los quiero y si cree que los voy a dañar, le prometo que no. - aseguró conv
e me gustaba mucho pasar mis vacaciones jugando frente a un ordenador. Conocía la e
con un ¡Sí! Al aire. Tal vez no
er los más grandes mientras lo hacía
r por la caja donde guardaba tales artículos. Me costó dar con ellas hasta que finalment
o Billy. Este los tomó con sumo cuidado en lo que dirigí mis ojos al mont
sonrisa en la cara mientras Dustin y
mi vida feliz estaba iniciando pero eso terminó en cuanto descubrí marcas y perfumes en la ropa de mi esposo. Fue un terrible golpe, quise culparm
uererme como lo prometió y terminó dando
cendedor en las manos. Se veía preocupado por lo que estaba
atrás. La llama se extendió cuando cubrieron el bote de basura debido a
enía todo el tiempo, pero a pesar de saber el genio que se cargaba me dió tranquilidad ver
or él y sabía cuán complicada se ver
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