i
Aiden con voz clara. - Isabella está aquí porque
jor que
señala donde
determiné. Tenía claro que no era más que una intrusa en la vida de ambos. Lo que pasó esa noche no fue más q
ecibido después de tener una vida lle
gar. No asímilaba aún que viviría con alguien más y estaba en lo correcto al pensar e
jer que está arriba como la culpable de tu intranquilidad cuando claramente ha sido el no sentarse a hablar sobre lo ocurrido. - dictaminó. - Así que Aiden, si vas a compromet
le. - Lo mío con Lexi terminó hace mucho. Y seré padre, solamente. Tampoco es como
bella. - comenta. - Por experiencia te digo que en ocasiones se suele confundir las cosas y ella no m
o soy de confundir cosas ni crear ideas donde no las hay. Soy lo sufici
e llegar
ejor en mi casa. - sonreí falsamente. Estaba incómoda con lo que pa
- se levantó. - Pero fuera de querer una relación amorosa con alguien, quiero que por el
considerada. Mucho menos con la r
mi casa no cuenta con las medidas necesarias para una embarazada, pero estoy
caba aprobación de su parte, al menos sabía que eso no estaría a discusión de nuevo. No le iba a prohibir ser part
fuerza. - La llevo a su casa, si considera mejor opción
staba agradecida, sin embargo; no sería
irección, puesto que quería formar parte de su
fuera mi madre la que
esde que llegué me había vuelto una prisionera que solo pensaba en el error que estaba cometie
. ¿Como podía desequilibrar mi mente con una mirada? No podía caer tan bajo de querer tocarlo ya fuera por acc
o antes de venirnos, p
ue desear ácido en el embarazo es mala señal porque el bebé será d
haciéndolo. Sus mejillas se ahuecaban cuando sus labios s
un poco. - Le tienen miedo a un hombre con cara
mó. - Si no lo dicen e
- recosté mi cabeza en el cabezal. - N
ted? - c
de reojo con un gesto indescifr
respuesta a eso. Pero esas orbes café me tení
ojos? Podía decirle que lo creó un hombre perverso. Tiene mañas que
frio en ocasiones. O actitudes que no todos estarán
que cree eso. - s
ión se había formado de nuevo. Solo p
irigió a mi rostro. Ambos no nos creímos aún que aquello estaba sucediendo. Mi jefe era el padre del bebé que cargaba
erdido en sus pensamientos, tal como yo en los míos. Pero sobretodo en la image
así. - sugirió
- me volví una
e. Solo dejar de hacerlo. -
volvió a verme. En mi casa se bajó antes que le diera las
o sorprendiendo mi intento de hacerlo. Recorrió la sala con la mirada,
ente. - Puede ser reemplazado algunas cosas. Y no acepto que diga que no quiere nada de mí parte. Solo pien
re era de otra dimensión. Se tomaba todo p
entera. - agregué con templanza. No quería perder la paci
e quienes toman las decisiones. - reiteró. - Por s
statura. Su respiración chocó con la mía en el segundo siguiente, mi boca se abrió, pero ninguna palabra
daba acceso a tu placer. - susurra cerca de mi oreja. Casi lo siento tocar
ted d
tratas de usted. - su risa silenci
dir las cosas. - recalco cuando en
util rozón de su boca. - Causas que la coh
S
N
lancear lo que toca porque cuando lo noté ya lo tenía sobre mi boca. Reclama
rme de su cuello para intensificar el be
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