Shu Daxiaojie
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Libros y Cuentos de Shu Daxiaojie
El Precio De Mi Dignidad
Moderno El Concurso Internacional de Gastronomía de París era mi hora de brillar, la cumbre de años de dedicación y mi "sentido dorado".
Mi obra maestra, "Corazón de México", estaba lista para defender mi título y sellar mi leyenda.
Pero justo cuando el mesero iba a servirla, Sofía, mi prometida, sonrió dulcemente y virtió un líquido incoloro sobre mi mole, un acto casi invisible que destrozó mi mundo.
Frente a las cámaras y los jueces, mi platillo fue declarado "¡Incomible! ¡Una abominación!", y mi carrera, mi reputación, todo se derrumbó en segundos.
Sofía, al lado de su ex, Miguel, me miró y dijo con frialdad: "Miguel es joven... tú ya eres famoso. Deberías ser más indulgente".
Esa frase destrozó mi alma. No era solo traición; era desprecio, una destrucción deliberada de todo por un capricho mezquino.
Desaparecí del mapa, exiliándome anónimamente en Tailandia, huyendo del dolor y la vergüenza que Sofía me infligió.
Cinco años después, una llamada me arrastró de vuelta a una pesadilla: mi madre estaba muriendo de cáncer y mi familia, arruinada por su negocio de catering quebrado.
Regresé a la Ciudad de México, un fantasma en mi propia vida, solo para descubrir que la ruina de mi familia no fue mala suerte, ¡fue Sofía!
Ella lo confirmó con una sonrisa cruel: "Quería asegurarme de que no tuvieras a dónde volver. Que te pudrieras en ese agujero".
En su arrogancia, me arrebató la última esperanza, vaciando mi cuenta bancaria para un reloj de Miguel, dejándome sin nada y con la mano cortada.
La rabia me consumía, y me di cuenta de que no podía jugar con sus reglas. Era hora de cambiar el juego. Venganza De Las Hermanas
Moderno Mi hermana Sofía vive un cuento de hadas… o eso le cuenta a sus millones de seguidores en Instagram.
\nCada foto, cada sonrisa, cada momento con su novio, el famoso Chef Mateo, es perfecto.
\nSon la pareja dorada de la Ciudad de México, el epítome del amor moderno.
\nPero yo, Ana, su hermana menor, sé la verdad.
\nSu vida es una farsa, un guion que solo yo conozco.
\nHasta que un día, Sofía me consigue una beca en la mejor academia culinaria.
\nY, orquestado por ella, termino casándome con el mismísimo Chef Mateo.
\nNuestra vida de recién casados parecía ideal, llena de regalos caros y devoción pública.
\nPero en casa, las cámaras se apagaban y algo no encajaba.
\nLlamadas extrañas, viajes repentinos, una distancia sutil.
\nMi formación como ingeniera me enseñó a buscar patrones, anomalías.
\nY una tarde, lo encontré.
\nUn segundo teléfono oculto en la guantera de su coche.
\nSin contraseña.
\nLa galería de fotos fue un golpe directo al estómago.
\nMateo sonriendo, no conmigo, sino con otra mujer.
\nUna mujer frágil, con una sonrisa tímida.
\nY, en sus brazos, un niño pequeño, con los mismos ojos oscuros de Mateo.
\nHacía tres años.
\nNuestro cuento de hadas era una pesadilla, una mentira monumental construida sobre la ruina de otra familia.
\nEsa noche, lo esperé.
\nDejé el teléfono en la mesa, con la pantalla iluminada.
\nEntró sonriendo, tarareando una canción.
\n"Mi amor, ya llegué. Te extrañé..."
\nSu voz se apagó al ver la pantalla.
\nSu rostro se descompuso.
\n"¿Qué es esto, Mateo?" mi voz sonó fría.
\nEl pánico cruzó sus ojos.
\n"Cariño, déjame explicarte. No es lo que parece."
\n"¿No es lo que parece? Hay cientos de fotos. Un niño. ¿Cuántos años tiene, Mateo? ¿Tres? ¿Llevas tres años con ella?"
\nSu silencio fue la confesión.
\n"Todo... nuestra boda, nuestra vida... todo es una farsa."
\n"Es complicado, Ana."
\n"Eres un mentiroso y un traidor."
\nIntentó culparme, minimizar su engaño.
\n"Se acabó, Mateo. Quiero el divorcio."
\n"¡No, no, no! ¡Ana, por favor! Piensa en nuestra reputación, en tu hermana."
\n"¡Tú construiste un castillo de mentiras y yo fui la tonta que vivió en él!"
\nSalí a la noche fría, dejando atrás el final de un cuento de hadas vacío.
\nPero no estaba sola.
\nMi hermana Sofía, con sus propias grietas en la fachada, me esperaba.
\nConduje sin rumbo, el eco de las mentiras.
\nSolo un lugar: el apartamento de Sofía.
\nLlegué a su edificio de lujo en Polanco.
\nElla abrió la puerta, en pijama de seda, mascarilla facial.
\nSu fastidio se transformó en preocupación.
\n"Ana, ¿qué pasó? ¿Por qué lloras?"
\nMe derrumbé en sus brazos, sollozando.
\nLe conté todo.
\nEl segundo teléfono, las fotos, la otra mujer, el niño.
\nLa doble vida.
\nSu expresión se endureció.
\n"Ese hijo de puta", siseó. "Lo voy a destruir."
\nSu apoyo fue un bálsamo.
\nÉramos dos mujeres en la misma trinchera.
\nY juntas, íbamos a demoler a un hombre que se creía intocable.
\nPero el juego acaba de empezar y las sorpresas apenas comienzan. El Fin de un Cobarde
Suspense La música de la fiesta ya había cesado, pero en mi cabeza el zumbido del champán y la creciente sensación de que algo andaba terriblemente mal apenas comenzaban.
En el bautizo del primer sobrino de mi flamante esposo, Máximo, mis padres habían honrado la unión con un lujoso regalo que estaba a punto de convertirse en mi peor pesadilla.
Cuando el gerente del club deslizó la factura sobre la mesa, el número astronómico me hizo parpadear, pensando que era un error de imprenta, pero la ira ya burbujeaba en mi interior.
Mi corazón se aceleró al ver el desglose: diez botellas de tequila "Ley del Diamante", cajas de puros Cohiba Behike, un reloj Rolex... ¿y la "restauración de una obra de arte"?
Fue entonces cuando vi la sonrisa triunfante de mi suegra, Yolanda, entre su ruidoso clan, y comprendí que todo había sido una estafa perfectamente orquestada para robarme.
Máximo, mi supuesto protector, se arrodilló, con lágrimas falsas, mostrándome pagarés por la deuda que su madre había contraído, diciendo que era una "deuda matrimonial" que debíamos pagar juntos.
Yolanda me amenazó: o yo pagaba la deuda de su hijo o cedía mi apartamento, justificándolo como el "deber de una esposa".
Mi propia casa se había convertido en mi prisión, rodeada de buitres, y el hombre que juró amarme y protegerme, me había vendido a su madre.
La traición me golpeó con la fuerza de un puñetazo, dejándome sin aliento, ¿cómo pude ser tan ciega?
En ese momento de máxima humillación y peligro, mientras los parientes de Máximo me rodeaban con ojos llenos de violencia, una fría venganza nació en mí: activé mi plan de contingencia y marqué el 911.
Esa noche, cuando la policía irrumpió y detuvo a Máximo junto a su familia, supe que no solo había recuperado mi libertad y dignidad, sino que el verdadero juego apenas comenzaba.
Le ofrecí un trato: retiraría los cargos más graves contra su preciosa madre a cambio de un divorcio inmediato, sin condiciones y sin compensación.
Ese fue solo el primer paso de un plan meticulosamente trazado, pues mi venganza fría y calculadora apenas estaba comenzando. Le puede gustar
Nunca más seré tuya
IReader Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor.
Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos.
El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país.
La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia".
Ella se alejó, y Ryan se derrumbó.
Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él".
Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando". Se retira la Primera Dama, y entra Su Majestad
Asher Wolfe Durante tres años, Allison interpretó el papel de la perfecta Primera Dama en un matrimonio que nunca le devolvió el amor.
Nolan le entregó los papeles del divorcio, burlándose de sus orígenes mientras su madre la menospreciaba por no poder tener hijos y su amante embarazada reclamaba su lugar. Así que Allison se fue.
El mismo día que dejó a su esposo, su familia la reclamó como una princesa perdida.
Corona, fortuna, poder, tres hermanos imponentes y un consorte real elegido a dedo ahora estaban a su lado.
Su hermano mayor, el traficante de armas más temido del mundo, deslizó una tarjeta negra sobre la mesa y le dijo: "Adelante. Gasta a tu antojo".
Su segundo hermano, el médico genio, giraba un bisturí entre sus dedos, mientras decía: "Dime, hermanita. ¿Cuántos cortes merecen los que te hicieron daño?".
Su tercer hermano, una superestrella mundial de las artes marciales, irrumpió en el refugio de su exmarido. "¿Quién hizo llorar a mi hermana? Es hora de pagar las consecuencias".
Cuando su arrepentido ex suplicó por otra oportunidad, Allison solo sonrió.
Era demasiado tarde. Ya no era su esposa. Era su peor error. Su venganza fue su brillantez
Lazy Sunday "Elliana, la ""patita fea"" rechazada por su familia, fue humillada por su hermanastra Paige, la admirada por todos, comprometida con el CEO Cole, era la mujer más arrogante... hasta que él se casó con Elliana el día de la boda. Todos, atónitos, se preguntaron por qué había elegido a la mujer ""fea"".
Mientras esperaban que la despreciaran, Elliana dejó a todos boquiabiertos al revelar su verdadera identidad: una sanadora milagrosa, magnate financiera, una experta en valuación y una mente maestra en la IA.
Cuando quienes la maltrataron se arrepintieron amargamente y suplicaron perdón, Cole desveló una foto impactante de Elliana sin maquillaje, causando conmoción en los medios:
""Mi esposa no necesita la aprobación de nadie""." Adiós a la señora Cooley: El regreso de la arquitecta
Autumn Breeze Fui al Registro Civil para pedir una copia de mi acta de matrimonio. Llevaba tres años casada con el heredero de los Cooley, o al menos, eso creía.
El funcionario me miró con pena a través del cristal y soltó la bomba:
"No hay registro. El acta nunca se devolvió. Legalmente, usted es soltera".
El mundo se me vino encima. Gray me había prometido encargarse del papeleo el día de nuestra boda.
Justo en ese momento, mi teléfono vibró. Una notificación de un álbum compartido titulado *Nuestro pequeño secreto*.
Al abrirla, vi una prueba de embarazo positiva y mensajes de texto fechados esa misma mañana:
"Aguanta un poco más, nena. Hoy se libera el dinero del fideicomiso. Mañana echo a esa mula estéril a la calle y seremos libres".
Era mi esposo hablando con Brylee, mi mejor amiga y dama de honor.
Entendí todo de golpe con una náusea violenta. No era una esposa, era un accesorio necesario para cobrar una herencia.
Me usaron para cumplir el requisito de tres años del fideicomiso. Se burlaban de mi infertilidad -la cual sufrí por salvarle la vida a Gray en un accidente- mientras ellos esperaban a su "verdadero heredero" a mis espaldas.
Planeaban dejarme sin un centavo, sin reputación y humillada al día siguiente.
Me limpié las lágrimas y saqué mi labial rojo sangre del bolso.
En lugar de confrontarlos llorando, llamé al enemigo mortal de la familia, el despiadado magnate Hjalmer Barrett.
"Sé que odia a los Cooley", le dije con voz firme al teléfono. "Yo tengo las llaves para destruirlos y quitarles todo. A cambio, quiero casarme con su hijo, la Bestia de Wall Street".
Esa noche volví a casa con una sonrisa, lista para convertir sus vidas en un infierno. Trillizos secretos: La segunda oportunidad del multimillonario
Nikos Boudin Mientras el ataúd de mi madre descendía a la tierra bajo una lluvia torrencial, el espacio reservado para mi esposo permanecía vacío.
Todos susurraban que estaba atrapado en el tráfico, pero mi celular vibró con la cruel verdad: una transmisión en vivo lo mostraba en una gala de lujo, impecable en su esmoquin, riendo con su exnovia colgada del brazo.
La humillación no terminó ahí. A las dos de la mañana, Custodio llegó a nuestro penthouse. No venía solo. Trajo a su amante a nuestra casa en la noche del funeral de mi madre, excusándose con que ella "se sentía mal".
Al ver la mancha de labial en su cuello y oler el perfume de ella impregnado en su ropa, el dolor se convirtió en hielo.
Él estaba tan ocupado siéndome infiel que ni siquiera había notado que yo tenía siete meses de embarazo. Me toqué el vientre y supe lo que tenía que hacer. Ese hombre no merecía conocer a su hijo.
A la mañana siguiente, me esfumé. Dejé sobre la mesa los papeles de divorcio firmados y un expediente médico falsificado de un aborto de emergencia. Quería que sintiera que lo había perdido todo.
Cinco años después, he regresado a la ciudad. Ya no soy la esposa sumisa, sino "Cali", una figura temida en el mercado negro.
Y Custodio acaba de encontrar su preciado Maybach destrozado con pintura rosa.
En el capó, una mano infantil escribió dos palabras que lo perseguirán por siempre:
"MAL PADRE". La receta del amor: la chica pueblerina es una médica talentosa
Caspian Noir Para la mayoría, Verena era una doctora de clínica en un pequeño pueblo; en realidad, ella hacía maravillas discretas.
Tres años después de que Isaac se enamorara perdidamente de ella y pasara noches en vela, un accidente lo dejó en una silla de ruedas y le arrebató la memoria.
Para mantenerlo con vida, Verena se casó con él, solo para escucharlo decir: "Nunca te a amaré".
Ella simplemente sonrió. "Está bien, yo tampoco estoy enamorada de ti".
Atrapado por su propia insuficiencia, no se atrevía a esperar más, pero la paciencia de ella lo mantenía firme. Arrodillada ante él, la chica lo miró a los ojos y le acarició el cabello con su cálida mano para tranquilizarlo, hasta que su radiante sonrisa despertó emociones que él creía olvidadas hacía mucho tiempo.