Nert Stiefez
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Libros y Cuentos de Nert Stiefez
Secuestro de Amor Inesperado
Romance Mi plan era sencillo: secuestrarla, cobrar el rescate para salvar a mi hermana Lupita, y desaparecer.
Pero Sofía del Castillo, la hija del rey del tequila, resultó ser la víctima más extraña y desesperante que uno pudiera imaginar.
En seis horas, intentó suicidarse tres veces, y luego, con una calma espeluznante, sugerir que si moría, me facilitaría el trabajo.
Lo que no sabía es que la policía me identificó como "El Chacal", un asesino a sangre fría buscado por crímenes que jamás cometí.
El pánico me paralizó, y yo, Miguel "El Lobo" Ramírez, el secuestrador, me encontré llorando a los pies de mi rehén.
Ella se rió. "Eres un pésimo secuestrador, Lobo".
Pero en medio de mi desesperación, Sofía me confesó su propia batalla: "Tengo una enfermedad, Miguel. Trastorno límite de la personalidad. A veces, el mundo se siente… demasiado."
Decido confiar en ella, liberándola de sus ataduras, solo para descubrir que pudo haberse librado en cualquier momento.
Nuestro "secuestro" se convirtió en una extraña alianza, que me llevó al hospital para ver a Lupita, solo para regresar a la cabaña y encontrar a Sofía con mi mochila azul, llena de ropa y pato confitado.
"Fui a mi casa", dijo con la mayor naturalidad. "¿Ya te ibas?".
El verdadero "Chacal", el asesino que la policía cree que soy yo, la secuestró, atrapándonos a Sofía, al Dr. Vargas, y a mí.
Pero en la oscuridad, Sofía usó un pasador de pelo para liberarse, y luego nos liberó a nosotros, escapando bajo una lluvia de balas.
Cuando la policía nos rodeó, con Sofía herida en mis brazos, lo que dijo me dejó sin aliento: "Él es mi novio. Estábamos… jugando".
Así, lo que empezó como un plan desesperado por salvar a mi hermana, nos llevó a un caos inesperado, donde una víctima "loca" y un secuestrador "torpe" encontramos un extraño consuelo y un nuevo comienzo. El Secreto de Sofía: Venganza
Urban romance La música llenaba el salón, pero para Sofía, cada nota era la banda sonora de la noche perfecta que había planeado durante meses, el aniversario de la empresa que construyó con Mateo, su prometido. En su bolso, la prueba de embarazo confirmaba que su vida estaba a punto de cambiar para siempre.
Pero su sonrisa se congeló cuando vio a Daniela, la secretaria de Mateo, entrar pálida y tambaleándose. Los ojos de Mateo no estaban en Sofía, estaban fijos en Daniela, corriendo hacia ella, ignorando a todos. La atrapó justo cuando iba a caer, y Daniela, con una mano en su vientre, anunció: "Es el bebé… a veces me hace sentir así."
La palabra "bebé" resonó en el silencio como un disparo. El mundo de Sofía se derrumbó. Dejó la copa temblorosa y salió, sintiendo las miradas de lástima y burla. Al llegar a casa, Mateo la confrontó, diciendo que fue un error, que la amaba a ella y que se "encargaría" de Daniela.
En un arrebato de desesperación, Sofía le mostró su propia prueba de embarazo positiva. La alegría retorcida de Mateo al saber que ella también estaba embarazada fue la gota que derramó el vaso. "No habrá ningún bebé", dijo Sofía, arrojando la prueba al inodoro, decidida a terminar con todo.
Mateo no la dejó ir fácilmente; llamó a sus padres, quienes llegaron para manipularla. "Los hombres son hombres", dijo su madre, añadiendo sal a la herida. Su padre la golpeó por "deshonrar" a Mateo. Allí, Sofía lo entendió: no podía seguir siendo la víctima. La guerra apenas comenzaba, y esta vez, ella no perdería. El Sabor Amargo de la Victoria
Suspense La noticia de que mi pequeña Camila, mi orgullo, había sido nombrada la Mejor Estudiante de México, debería haber sido el momento más feliz de nuestras vidas.
Pero Sofía, mi esposa, la miró, no con alegría, sino con una frialdad que heló mi sangre, murmurando: "Justo ahora, justo antes de los exámenes de Isabella".
De repente, la celebración se transformó en una pesadilla cuando mi esposa nos arrastró al sótano.
Abrió la pesada puerta de la cámara frigorífica, a -20 grados Celsius, para Camila, y luego la del sauna, a 60 grados, para mí.
Nos encarceló, diciéndome: "Tú te sentarás aquí y verás. Verás lo que se siente cuando alguien que amas sufre".
Con una calma que aterraba, Sofía nos abandonó, y escuché el sonido metálico de los cerrojos.
Atrapados, separados por un cristal que ya empezaba a empañarse, la vida de mi hija se desvanecía.
"¡Sofía, por el amor de Dios, abre la puerta! ¡Esto es una locura!", grité, golpeando el cristal.
Ella, impasible, respondió: "Es justicia, Ricardo. Justicia para Isabella".
La acusación de que Camila humillaba a su hermana lisiada era tan absurda que me quedé sin palabras.
Entonces, el cintillo de 'ÚLTIMA HORA' en la televisión del sótano anunció: "Tragedia en Las Lomas. Las víctimas serían la galardonada estudiante Camila Mendoza y su padre, Ricardo Mendoza, quienes habrían fallecido en un aparente accidente doméstico".
Sofía sonrió.
Enloquecido por la furia, destrocé el cristal con mis manos quemadas para alcanzar a mi hija.
Pero lo que encontré en su boca, agujas, decenas de agujas de coser, reveló una crueldad que iba más allá del castigo.
Esto no era un castigo, era una tortura, un acto premeditado y horrible.
"¡Tenía agujas en la boca, Sofía! ¡Agujas!", aullé por el intercomunicador, pero ella se burló de mí llamándola "manipuladora".
La impotencia me invadió al enterarme de que Sofía había desviado el botón de pánico a Isabella, quien se negó a ayudarme.
"Mamá dice que Camila es una exagerada y que solo quiere llamar la atención", dijo Isabella, colgándome.
En mi desesperación, marqué 911, y mientras las sirenas se acercaban, Sofía, con una frialdad inhumana, impidió su entrada.
Entonces, mi corazón se detuvo. Venganza de La Esposa Pura
Urban romance Mi mano se posó suavemente sobre mi vientre plano, una sonrisa ilusionada curvando mis labios.
Quince días de casada y la confirmación, un análisis de sangre positivo: gemelos.
Corrí a la oficina de Ricardo, mi distante esposo, con la esperanza de que esta noticia sellara nuestro amor.
Pero al acercarme a su sala privada, risas crueles me paralizaron.
"¡No puedo creer que esa estúpida de Sofía se lo haya creído todo!", escupió la voz de Javier.
Descubrí horrorizada que mi noche de bodas, la que creí el inicio de nuestra felicidad, fue una apuesta, una violación grupal orquestada por Ricardo, grabada en video y compartida entre sus amigos.
Mi mundo se hizo pedazos.
Ricardo no solo me había usado, sino que al enfrentarlo, me empujó con tal fuerza que perdí a nuestros bebés.
Lo peor es que Camila, su amante, planea ahora usar ese video para destruirme públicamente en la gala de la empresa.
El terror me consume, estoy atrapada, acorralada, sola.
¿Cómo iba a sobrevivir a esta humillación pública que se avecinaba?
¿Habría alguna forma de escapar de esta pesadilla y vengar el infierno que me habían hecho vivir?
Mi hermano Daniel fue mi última esperanza, y su voz al otro lado del teléfono, cargada de ira, prometiendo venganza, me hizo ver que este era solo el comienzo. El Oro Siempre Brilla
Urban romance El pesado aire del salón, cargado de perfumes caros y conversaciones vacías, me asfixiaba. Yo, Sofía, la promesa del diseño de moda, ahora era solo una camarera más, mis manos temblorosas por el cansancio.
Entonces los vi: Carlos, mi primer amor, y Laura, mi alma gemela, brillando bajo el candelabro principal, ella aferrada a su brazo con un vestido que ¡ay, qué ironía! era mi diseño robado. Ellos, la pareja dorada, habían construido su imperio sobre mis ruinas.
Laura me vio. Sus ojos, antes cálidos, ahora me taladraban con desprecio. Sonriendo, me hizo una seña, y como si fuera un accidente, derramó champaña fría sobre mi uniforme barato.
La risa contenida a mi alrededor fue un golpe físico. La humillación me quemó el rostro, más que la mancha gélida en mi pecho. Me quedé paralizada, mientras se alejaban, riendo, dejándome ahogarme en la injusticia de todo.
Corrí desesperada al callejón, las lágrimas nublando mi vista. Mi sueño de toda la vida, mi beca, mis diseños, todo me lo habían arrebatado. Me habían traicionado, robado y dejado en la miseria.
Cerré los ojos, deseando con cada fibra de mi ser una segunda oportunidad. Una oportunidad para vengarme, para reclamar lo que era mío. Solo una oportunidad.
Y entonces, el milagro. El olor a basura y champaña desapareció. Abrí los ojos, estaba sentada en mi pupitre, el pizarrón marcaba: tres meses antes de la audición para la beca. ¡Había vuelto!
Pero al mirar por la ventana, el corazón se me heló. Carlos, sobre una banca, proclamaba su amor a Laura en voz alta. Él también recordaba. Había renacido, y estaba jugando su carta antes, asegurando a su cómplice.
Su "romance" era una declaración de guerra. Pero la humillación del callejón se transformó en una helada calma. Muy bien, Carlos. Esto lo jugaremos a mi manera. Y esta vez, no voy a perder. Le puede gustar
Una chica, una manada de bestias
Brass Wren Lillian despertó en un universo de licántropos como una completa perdedora.
La buena noticia era que las mujeres gobernaban y podían tener múltiples compañeros, pero aun así terminó siendo despreciada por todos. Comparada con su talentosa hermana en todo momento, le robaron a su primer compañero y los siguientes cuatro la rechazaron sin piedad.
El primer compañero fue el propio Rey de los Súcubos. En su primer encuentro, le advirtió a Lillian que solo se quedaría el tiempo necesario para recuperarse de sus heridas, y que nunca podría haber nada entre ellos.
El segundo compañero fue un tritón. Él la miró una sola vez y dijo que no tenía interés en alguien como ella, lanzándole un poco de dinero con desdén para que terminara su vínculo por sí misma.
El tercer compañero fue el Creador de los vampiros, con más de mil años de edad. Él admitió que admiraba a su hermana y dejó claro que no tenía interés en alguien tan poco ambiciosa como Lillian.
Entonces ella rompió cada vínculo y eligió su propio camino. Pero mientras ascendía cada vez más, esos mismos hombres regresaron, llenos de arrepentimiento y suplicándole que les diera otra oportunidad.
El cuarto compañero fue un hombre lobo al que Lillian había rescatado de una pelea clandestina. Ella pensó que tal vez él sí se quedaría, hasta que reveló que era de la realeza. Y, por supuesto, quería deshacer su vínculo con ella para aumentar su poder. La Venganza de la Exesposa Curvy
Nieves Gómez Nicole Matthews se casó profundamente enamorada de un hombre que no la quería en un matrimonio arreglado, manteniendo la esperanza de que algún día él se terminaría enamorando de ella.
Sin embargo, eso nunca pasó, él solo la despreció, tratándola de gorda y manipuladora.
Luego de dos años de un matrimonio seco y distante, Walter Gibson, el esposo de Nicole, le pidió el divorcio de la manera más degradante.
Sintiéndose humillada, Nicole acepta el plan de su amiga, Brenda, quien le sugiere darle una lección a su futuro exesposo, usando a otro hombre para demostrarle a Walter que la mujer que despreció y trató de gorda, podía ser deseada por otro.
Solo debían contratar a un gigoló.
*
Patrick Collins, ha sufrido una decepción amorosa tras otra, todas las mujeres que han mantenido una relación con él, solo han demostrado interés por su dinero, pues Patrick es uno de los herederos de la familia más rica y poderosa del país.
Él solo desea enamorarse de verdad de una mujer que lo quiera por quien es y no por su apellido.
Y una noche, en un bar, una mujer hermosa, curvilínea y desconocida se acerca a Patrick y le habla, confundiéndolo con un gigoló, esa mujer le hace una propuesta a Patrick fuera de lo común, que le parece muy interesante y no puede rechazar.
El Error del Magnate Ruso
DaniM Hace cinco años, Sienna Moore cometió el mayor error de su vida: enamorarse de Nikolai Volkov. Lo que para la inocente pasante fue una semana de pasión inolvidable, para el implacable CEO ruso no fue más que un pasatiempo antes de regresar a Moscú. Cuando Sienna descubrió que estaba embarazada, intentó buscarlo, solo para chocar contra un muro de desprecio y amenazas levantado por el círculo de hierro del magnate. Sola y con el corazón roto, Sienna desapareció para proteger a su hija.
Hoy, Nikolai es más frío y letal que nunca. Durante un viaje de negocios a una pequeña ciudad para absorber una empresa local, su mundo de hielo se resquebraja al cruzarse con una niña de cuatro años en un restaurante. Una niña con su misma mirada desafiante y sus inconfundibles ojos azul hielo.
Convencido de que Sienna le ocultó a su heredera por puro egoísmo, Nikolai desata su furia. Con el poder de sus millones y un ejército de abogados, le da un ultimátum despiadado: o se mudan a su mansión bajo sus reglas, o le quitará a la niña para siempre. Nikolai cree que ha comprado a una prisionera sumisa, pero pronto descubrirá que la dulce pasante que dejó atrás es ahora una madre leona dispuesta a todo, y que el verdadero engaño ha estado oculto en su propia casa durante años. Embarazada de mi Arrogante Jefe
L.alejandra Hace cinco años, Zoe Harrington huyó de la facultad de medicina con el corazón hecho pedazos y una maleta llena de secretos. Una cruel apuesta de universidad le enseñó que, para el millonario y arrogante Ian Blackwood, ella solo era un juego de una noche. O eso fue lo que él le hizo creer.
Ahora, Zoe ha regresado al hospital como residente, pero el destino le tiene preparada una emboscada: su jefe, el brillante y despiadado Jefe de Cirugía, no es otro que el hombre que juró olvidar.
Ian Blackwood no es el mismo chico que ella conoció; ahora es un hombre frío, poderoso y lleno de un rencor que quema. Al verla de nuevo, él decide que la humillación que sintió cuando ella desapareció no quedará impune. Tras una noche de debilidad donde los viejos fuegos se reavivan, un embarazo inesperado Matrimonio relámpago con el padre de mi mejor amiga
Zhi Yao En la gala benéfica, apreté mi copa de champán hasta casi romperla mientras veía a Alonso, mi tutor legal, anunciar su compromiso con mi ex mejor amiga.
Yo, la heredera caída en desgracia, no era más que la "arrimada" con un vestido barato manchado de alcohol, soportando las burlas de quienes antes adulaban a mi familia.
Huí a la biblioteca buscando aire, pero allí me topé con Diego Carranza, el magnate más temido de la ciudad y padre de mi única amiga.
Ebria de humillación y desesperación, cuando él me ofreció un pañuelo, yo le pedí algo mucho más peligroso:
«Cásate conmigo. Necesito un escudo que él no pueda escalar».
Esperaba una burla, pero él sacó un contrato y una pluma.
A la mañana siguiente, desperté en su ático con un anillo de platino y una tarjeta negra sin límite.
Alonso, furioso al descubrir que su "propiedad" se había escapado, intentó usar mi fideicomiso para extorsionarme, gritando que me dejaría en la calle y arruinaría a mi "misterioso esposo" si no volvía a su control.
Yo temblaba, pensando que solo era un peón en un juego de poder, un capricho que Diego desecharía cuando Alonso atacara su imperio.
Pero Diego no solo no parpadeó, sino que hundió las acciones de Alonso en una hora con una sola llamada.
Esa tarde, me llevó a una casa en el lago y me mostró un jardín secreto de rosas blancas -las favoritas de mi madre- que él había cultivado en silencio.
Me miró con una intensidad aterradora y susurró:
«No me casé contigo por negocios, Isabel. Cultivé este jardín durante tres años, esperando el día en que me dejaras salvarte». Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria
PageProfit Studio Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido.
Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
NO.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café.
Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura .
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Y entonces llegó él.
Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa.
Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible.
Pero fue también el mejor sexo de mi vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás.
Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos.
Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir.