Mead Ogawa
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Libros y Cuentos de Mead Ogawa
Perdón, Escrito con Sangre
Moderno Mi boda estaba a la vuelta de la esquina, el día más feliz de mi vida, pensé.
Pero un "¡ring, ring!" del hospital destrozó mi mundo: mi abuela, mi única familia, había sufrido un derrame cerebral.
Corrí al hospital, con el vestido de novia a medio probar, solo para encontrarla postrada, conectada a un sinfín de tubos.
El médico soltó una verdad helada: mi abuela nos había sorprendido, a mi prometido Marco y a mi mejor amiga Carla, en la intimidad. La conmoción le provocó el derrame.
Necesitaba un trasplante de riñón urgente, y yo era la única compatible.
Sin dudarlo, me ofrecí, dispuesta a llevar un riñón artificial, lo que fuera por ella.
Pero los costos eran astronómicos. Llamé a Marco, el hombre con el que iba a compartir mi vida.
"Marco, necesito ayuda, la abuela necesita la cirugía, es mucho dinero".
Su respuesta fue un golpe bajo, frío y distante: "Lo siento, Sofía, no tengo tanto efectivo ahora mismo. Carla y yo nos vamos a casar".
El teléfono cayó de mis manos, mi visión se nubló. Sola, sin dinero, mi abuela al borde de la muerte.
Entonces, el Doctor Alejandro, con su sonrisa tranquilizadora, apareció y prometió cubrí todos los gastos y realizar él mismo la cirugía.
Me desperté y me dijo que mi abuela no sobrevivió a la cirugía.
En mi shock y vulnerabilidad, solo pude aferrarme a él cuando me susurró: "Te amo, Sofía. Déjame cuidarte por el resto de tu vida".
Me convertí en su esposa, viviendo siete años en la sombra de la pérdida y la fragilidad, hasta que una noche, la verdad me golpeó.
Escuché a Alejandro hablar con su hermano Ricardo: "Fui yo quien le dio el riñón de Sofía a Carla para salvarla, y para que su abuela lo viera con sus propios ojos, murió de rabia y dolor" .
Resultó que era sólo un sacrificio que Alejandro ofrecía a su amada Carla.
Descubrí que mi abuela no murió por complicaciones, sino de rabia, al verme donar mi riñón a la mujer que la puso en esa cama.
Mi riñón artificial solo tiene un mes de vida útil.
¡El riñón que late en el cuerpo de Carla era el mío!
Todo este tiempo, él me había mentido.
Mi abuela murió en vano, y yo era solo un recipiente desechable.
Con una rabia que nunca había sentido, tomé una decisión: no seré el juguete de nadie más. Recuerda:Quien Es La Dueña Verdadera
Moderno La brisa salada y el sol de la Riviera Maya eran nuestro santuario, el escape perfecto para mi hijo Diego y para mí, Sofía Romero, lejos del ojo público.
Pero la paz se hizo pedazos cuando mi exmarido, Ricardo, irrumpió con su nueva pareja, Valentina, una influencer vulgar que de inmediato invadió nuestro espacio.
Para mi horror, Ricardo, buscando impresionar a un magnate, Morales, no solo permitió que humillaran a mi Diego, sino que lo empujó a un peligroso salto, llamándolo "cobarde" cuando mi hijo se negó, traicionando cruelmente su confianza.
¿Cómo pudimos llegar a esto? ¿Cómo el hombre que elegí, el padre de mi hijo, podía vender el alma de nuestro niño por un vulgar contrato, mientras Valentina y sus secuaces se regodeaban en nuestra miseria?
Pero lo que no sabían es que esa humillación fue la gota que derramó el vaso. Mi mano, aparentemente inocente en mi muñeca, activó una fuerza dormida. Mi corazón de madre, pisoteado y afligido, estaba a punto de desatar una tormenta que nadie en ese vulgar circo olvidaría jamás. Venganza De La Diseñadora
Urbano Como diseñadora de joyas, el broche de colibrí que mi madre me dejó era mi talismán, un pedazo de su alma que me anclaba.
Pero en la fiesta del décimo aniversario de nuestra empresa, mi "esposo" Ricardo, con una sonrisa vacía, me humilló frente a todos cuando su asistente, Valeria, deliberadamente lo rompió en dos, burlándose de mis raíces y de mi legado familiar.
La noche terminó con Ricardo defendiendo a su amante y abandonándome con los pedazos de mi herencia, solo para descubrir al día siguiente que ambos habían pasado la noche juntos, celebrando su victoria sobre mí.
La traición continuó cuando Ricardo exigió que donara sangre a Valeria tras una supuesta emergencia médica, y al negarme, me arrastró, me agredió físicamente y me sedó para arrebatarme mi desfile, destruyendo mi carrera.
Lo que no sabía es que la "emergencia" era una farsa, una pantalla para robar mis diseños, rebautizar mi empresa y enriquecerse a mi costa, dejándome sin nada y amenazada.
¿Cómo podría alguien que juró amarme hacerme algo así? ¿Qué hay detrás de esta crueldad calculada?
En medio de la devastación, una furia helada se encendió en mí, una promesa inquebrantable: no solo recuperaría lo que era mío, sino que me vengaría. El Último Latido del Sol de Oaxaca
Romance Ella era mi Sol, la mujer a la que salvé, la que aprendió a amar mi mundo humilde en Oaxaca y prometió su amor eterno.
Nuestro taller, nuestros sueños, su tatuaje de colibrí… todo era real.
Hasta que recuperó su memoria. Volvió a ser Scarlett Salazar, la fría heredera.
Me llevó a su mundo, pero yo era solo un adorno.
Su madre me ofreció dos millones para desaparecer, y por mi abuela, acepté.
Con el corazón roto llegué a la capital, solo para ver a Scarlett con su prometido, Máximo.
Él me humilló una y otra vez, y ella, mi Sol, me miró con frialdad y desprecio.
Cuando Máximo rompió el copal sagrado de mi familia, lo que para mí era mi alma, ella lo defendió, echándome de allí.
Y luego, en esa fiesta, sus amigos me destrozaron la mano, me arruinaron la carrera para siempre.
Pero lo peor no fue el dolor físico, sino ver a Scarlett ofrecerme dinero, como si mi vida valiera tan poco, como si nuestro amor nunca hubiera significado nada.
Me arrebataron mi futuro, mi pasión, todo lo que era.
¿Cómo la mujer a la que amé más que a nada pudo convertirse en mi verdugo?
¿Acaso el amor podía morir tan rápido?
Con lo poco que me quedaba, decidí irme, renacer de las cenizas.
Pero el destino es un hilo caprichoso, y cinco años después, nuestros caminos volvieron a cruzarse.
Esta vez, ella rogaría por mi perdón. La Heredera Disfrazada: Seis Años de Sombra
Urbano Durante seis años, sacrifiqué mi identidad y mi fortuna por Javier, la heredera Montenegro disfrazada de humilde restauradora. Secretamente, usé los recursos de mi familia para impulsarlo a la cima del mundo del arte. En mi cumpleaños, encontré una caja de terciopelo en su saco, una de anillo, y la ilusión me cegó.
Esa noche, con la cena fría y mi corazón lleno de esperanza, Javier me prometió una sorpresa. Pero al abrir mis redes, lo vi: en el bar más exclusivo de Polanco, Javier se arrodillaba ante Valeria, con esa misma caja de terciopelo.
Él, el hombre al que di todo, le proponía matrimonio a otra. Sin gritar, sin llorar, llamé a mi padre: "Acepto la alianza con la familia Vega. Empiecen los preparativos de la boda". Javier llegó a casa y me dijo que la proposición a Valeria era solo por caridad, por su "enfermedad terminal". Al día siguiente, en la galería, anunció a Valeria como la nueva jefa de restauración, mi puesto, y su prometida. Luego, me incriminaron por un robo: ¡Valeria misma sacó el camafeo de mi bolso, me quemó la mano con café y Javier me abofeteó! Mi pequeño alebrije de colibrí, regalo de nuestro primer aniversario, se hizo añicos.
Mi mejilla ardía, mi mano pulsaba, pero el dolor de la humillación era insoportable. ¿Cómo había sido tan ciega? ¿Cómo pude amar a un hombre capaz de tal traición? El vacío en mi corazón era absoluto.
Recogí mi bolso y me fui, arrojando mi teléfono en un barranco. Llegué a mi hacienda familiar, donde Mateo Vega, mi prometido concertado y un hombre que me había buscado por años, vio mis heridas. "Nadie vuelve a tocarte. Yo me encargo", me juró. Y así lo hizo, limpiando mi nombre y revelando mi talento al mundo. Mi historia de justicia apenas comenzaba. Los 7 Años que Me Gastó
Moderno Llevábamos siete años juntos, y durante ese tiempo, entregué cada céntimo de mi sueldo a Mateo para que lo "guardara", confiando ciegamente en nuestro futuro.
Cuando me propuso matrimonio, lloré de felicidad, creyendo que por fin mi amor y paciencia habían dado sus frutos, pero mi alegría duró menos de veinticuatro horas.
Al día siguiente, me pidió devolver el anillo de compromiso, alegando que era "un gasto innecesario", solo para regalarlo después a Isabel, su amiga de la infancia y heredera de otra gran bodega.
La noticia de su boda civil inundó las revistas y destrozó a mi abuelo, su corazón no lo soportó, y de repente necesité con urgencia 15.000 euros para salvarlo.
Fui a su fiesta de pedida para pedirle los 80.000 euros que me robó, pero Mateo me humilló públicamente, ordenando a seguridad que me sacaran, mientras mi abuelo, solo, moría en el hospital.
¿Cómo pudo el hombre al que di siete años de mi vida, mi amor y mi dinero, no solo abandonarme y robarme todo, sino reírse en mi cara mientras mi única familia se desvanecía por su avaricia y desprecio?
Ahora, sola y sin nada, acepté una oferta de trabajo en Nueva York, pero antes de escapar de mi infierno, debía pasar una última vez por nuestro antiguo piso: a recuperar mi pasaporte y, si era posible, algo de mi cordura. Le puede gustar
Nunca más seré tuya
IReader Desde que Ryan la acogió, Camila había intentado ser razonable y agradable, adaptándose a sus cambios de humor.
Él la había criado, pero ella nunca lo vio como pariente; estaba segura de que terminarían juntos.
El día que cumplió veinte años, lista para confesar sus sentimientos de nuevo, la mujer que él amaba regresó al país.
La joven escuchó a su tío hablando con sus amigos sobre ella: "Camila es solo una niña para mí; nunca podría verla de esa manera. La única persona a la que amo es Olivia".
Ella se alejó, y Ryan se derrumbó.
Más tarde, en su boda, Camila sonrió radiante en su vestido blanco de novia. Ryan suplicó: "Me arrepiento, Camila. Por favor, no te cases con él".
Con calma, ella dijo: "¿Puedes dejarme ir? Mi esposo me está esperando". El brillante regreso de la esposa rechazada
Saffron Hale Volé a través del país el día de mi cumpleaños, solo para sorprender a mi familia.
Pero al llegar a casa, descubrí que mi esposo y mi hija de cinco años estaban fascinados con mi hermanastra.
Mi esposo, una estrella del hockey, ni siquiera me miró y olvidó mi cumpleaños por completo.
Incluso canceló nuestra cena con la excusa de una reunión de estrategia urgente del equipo.
Esa misma noche, un titular de chismes me golpeó en la cara.
La foto mostraba a mi esposo, mi hija y mi hermanastra cenando juntos en un lujoso restaurante de Manhattan, luciendo como la familia perfecta.
Mi propia hija le había dicho al ama de llaves que yo era aburrida y que prefería estar con su tía.
Para ellos, yo solo era una intrusa en mi propio hogar.
Durante cinco años, renuncié a mi brillante carrera como científica de datos para ser la esposa trofeo perfecta, soportando su arrogancia y el rechazo de mi propia hija.
Pensé que mi sacrificio y mi amor incondicional eventualmente los conmoverían.
Pero al ver la ternura que él le dedicaba a mi hermanastra, una calidez que nunca me dio, mi corazón se congeló por completo.
Esa noche no lloré ni hice un escándalo.
Saqué el acuerdo de divorcio que llevaba años en el fondo de un cajón y firmé mi nombre con firmeza.
Empaqué mis cosas, dejé atrás la jaula de oro y compré el primer vuelo de regreso a Boston.
A partir de hoy, ya no sería la señora Carlisle, volvería a ser Corinne Sargent. Rechazada por mi ex, deseada por su padre
Glitch Petal Tras seis años de relación, Joslyn fue abandonada justo antes de su boda, cuando su novio prefirió a su primer amor antes que a ella.
Entonces llegó una propuesta inesperada, de Connor, el padre adoptivo de su exnovio. "Cásate conmigo. Tendrás todo lo que quieras y podrás vengarte de él".
El acuerdo tenía sus ventajas: una generosa asignación mensual, abundantes recursos a su alcance, un marido que prácticamente nunca estaba en casa y el puro placer de restregarle a su exnovio su nueva posición social.
Pero el esposo distante que esperaba se volvió posesivo.
Mientras su ex le suplicaba públicamente que le diera otra oportunidad, Connor la atrajo hacia sus brazos. "Si vuelves a decir eso, te expulsaré de la familia para siempre".
Solo más tarde Joslyn descubrió la verdad: Connor había pasado seis años planeando hacerla suya.
Creyendo que solo era un trato beneficioso, ella aceptó.
¿Viajes constantes? Una completa mentira. ¿Y la promesa de que cada uno viviría su propia vida? Otro engaño cuidadosamente urdido. En su noche de bodas, él la tenía inmovilizada bajo su cuerpo, y sus besos le robaban el aliento. Y noche tras noche, seguía volviendo a casa, completamente obsesionado con ella. Novia traicionada: Casándose con el tirano de hielo
Ding Er Xiao Ling En nuestro tercer aniversario, le compré a mi prometido el reloj de lujo que tanto deseaba.
Pero esa misma noche, rastreé su celular y lo encontré en su auto, teniendo sexo con Sienna, mi hermana adoptiva.
Cuando los confronté, mi mundo se vino abajo.
Mis padres adoptivos no solo defendieron a su preciosa hija biológica, sino que reescribieron la historia.
Le dijeron a mi prometido que fue Sienna quien le salvó la vida hace seis años, robándome el mérito de mi propio sacrificio.
Él les creyó sin dudarlo y me llamó una simple suplente.
Me echaron a la calle bajo la lluvia helada.
Mi padre adoptivo congeló mis cuentas bancarias, difamó mi nombre en los medios y amenazó con destruir la panadería que me dejó mi madre biológica.
Temblaba de rabia y desesperación.
¿Cómo podían borrar mi pasado y convertirme en la villana de mi propia vida solo para complacer a Sienna?
No tenía a dónde ir, ni dinero, ni familia.
Pero justo cuando creían que me habían arruinado, un auto de lujo se detuvo frente a mí.
Blake Sterling, un multimillonario implacable y estrella del deporte, me miró con sus fríos ojos grises y me propuso un trato.
"Sé mi esposa, y te daré el poder para aplastarlos".
Firmé el contrato matrimonial sin dudarlo.
Esta vez, iba a destruir a esa familia y recuperar todo lo que me robaron. De exesposa humilde a magnate brillante
Dream Weaver Durante tres años, Christina se dedicó totalmente a cuidar su amado, solo para que el hombre en quien confiaba la desechara sin piedad. Para colmo, él trajo a su nueva amante, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Liberada, perfeccionó sus talentos olvidados y dejó a todos boquiabiertos con un éxito tras otro. Cuando su exmarido descubrió que en realidad ella siempre era un tesoro, el remordimiento lo llevó a buscarla de nuevo. "Cariño, volvamos". Con una sonrisa fría, Christina le escupió: "Déjame en paz". En ese momento, un magnate impecablemente vestido la rodeó con su brazo: "Ahora está casada conmigo. ¡Guardias, sáquenlo ahora!". Matrimonio relámpago con el magnate, estoy muy mimada
IReader Repudiada por una familia de la "élite" y ridiculizada por la alta sociedad, Elena sorprendió a todos al casarse con el hombre más poderoso de la ciudad.
Todos suponían que era un acuerdo temporal; después de todo, él había dicho: "Esto es por dos años. Después de eso, se acabó".
Sin embargo, después de la boda, él se negó a dejarla ir. "Elena, no puedes dejarme".
A medida que él le prestaba más atención, los rumores se desvanecían uno tras otro. Pintora de renombre, hacker de élite y un genio de la tecnología: sus verdaderas identidades dejaron al mundo atónito.
Cuando un imperio del lujo anunció que había encontrado a su heredera perdida, todas las miradas se volvieron hacia ella. "¿Por qué se parecía exactamente a Elena?".