Bu Chuan Hua Ku Cha
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Libros y Cuentos de Bu Chuan Hua Ku Cha
Esposa Olvidada En La Frigorífica
Urban romance Tres años, toda una vida entregada a él.
Sofía, yo fui la tonta que usó hasta el último centavo para rescatar a mi Mateo de la ruina, creyendo en su amor, en sus promesas.
Día y noche, mi cuerpo y mi alma cuidaron a sus padres enfermos, soportando humillaciones que nadie más vio.
Sacrifiqué mi primer embarazo, mi salud, todo por su "carrera", para que él, el gran Mateo, pudiera levantarse de las cenizas.
Pero hoy, mi mundo se hizo pedazos.
Justo frente a mí, mi esposo Mateo sostenía a otra mujer, Camila, su "amor de la juventud", la misma que lo humilló cuando no tenía nada.
"Camila está embarazada", dijo, sin rastro de culpa, "y tú la vas a cuidar".
¡A mí! ¿Que la cuidara?
La burla en la cara de Camila, la sonrisa de las empleadas, la furia de Mateo... sentí que me ahogaba en una pesadilla.
"Solo es cuidarla un poquito. No eres una princesa, pero actúas como tal. No seas mezquina".
Mezquina. Él, el hombre al que rescaté del abismo, el que ahora volvía a tenerlo todo, ¿me llamaba mezquina?
"Tú eres buena cuidando gente", sentenció con la mirada fría.
Mi corazón se hizo añicos al recordar las palabras de su madre a Camila: "Cuídate por el bien de mi nieto. Eres la única esperanza de esta familia".
¡La única esperanza! Era obvio. Me habían engañado a mí. ¡A mí!
¡Ellos sabían que era su hijo!
¡Todos me estaban engañando!
Sentí el frío del mármol bajo mis rodillas, el dolor agudo de la caída.
Quise huir, pero no sin él. No sin mi bebé.
Pero, ¿realmente quería que mi hijo naciera en esta podredumbre?
"¡Mateo, no quiero ir a la cámara frigorífica! ¡No! ¿Por qué me haces esto?", grité, sintiendo el pánico helado que se apoderaba de mí cuando sus empleados me arrastraban.
"¡Estoy embarazada! ¡Mateo, estoy embarazada!"
Me miró con desprecio, y la puerta se cerró.
Estuve allí tres días y tres noches.
Cuando abrieron la puerta, mis ojos ya estaban vacíos.
"¿Qué otra cosa te vas a inventar ahora?".
Esas palabras…
Pero al salir de allí, mis ojos por fin se abrieron.
Así que esto es todo lo que soy para ti, Mateo. Un mueble más en tu casa.
"Estoy completamente podrido por dentro", susurré al aire.
Una semana después, salí del hospital.
Mateo me llamó, furioso, como siempre, pero esta vez, yo era diferente.
"¿Qué soy para ti, Mateo?", pregunté, mi voz firme, "¿La tonta que te rescató de la miseria? ¿O la enfermera gratuita que cuidó día y noche a tus padres?"
"¿De verdad crees que todo lo que hice, fue por un estúpido título?"
"Un hombre como tú... me da asco".
Colgué. Bloqueé su número. Y nunca miré atrás. Renuncié a Todo por Ti
Moderno Solía ser Sofía Romero, una arquitecta exitosa en la Ciudad de México, mi nombre sinónimo de un futuro brillante.
Pero renuncié a todo, a mi carrera y mis sueños, por criar a Mateo, el hijo de mi hermana Elena, quien murió en un accidente.
Mi cuñado, Ricardo, me convenció de que no sabía criar niños y se hizo cargo de Mateo, y de la empresa familiar de mi padre.
La traición no tardó: nos abandonó a Mateo y a mí en un barrio humilde, mientras él vivía con su nueva pareja, Laura.
Años después, la tragedia me golpeó de nuevo: mi hija Isabella murió en un tiroteo de pandillas.
En mi desesperación, descubrí que Ricardo había desfalcado la empresa, robándonoslo todo, y que Laura se burló por haber financiado su lujosa vida con la herencia de mi hermana.
Pero lo más atroz llegó: Laura, con una sonrisa cruel, me confesó que el "accidente" de Elena había sido planeado, una "solución permanente" .
Mi dolor se transformó en una rabia fría y cortante, un deseo de justicia que ardía en mi pecho.
Recordé el legado de mi padre, un abogado que luchó por la justicia, y encontré sus viejos expedientes.
Armada con ellos y un deseo de venganza, decidí que Ricardo no se saldría con la suya.
En la junta de accionistas de la empresa familiar, con grabaciones y documentos, expuse sus crímenes.
Ricardo, desenmascarado, abofeteó a Laura y la destrozó públicamente, revelando su propia monstruosidad.
Sentí una claridad helada: él y su amante habían planeado la muerte de mi hermana.
Ricardo intentó volver a mi vida, pero lo expulsé y, con los fondos recuperados, fundé una organización para víctimas de la corrupción.
Ya no soy la arquitecta, soy la guardiana del legado de mi padre, la voz de mi hija y la protectora de mi sobrino.
Mi guerra apenas comienza. El Despertar de la Esposa Perfecta
Romance Durante diez años, Sofía Vargas fue la "esposa perfecta," una sonrisa ensayada en la jaula dorada del imperio de Alejandro.
Pero la noche de la Vendimia, sus palabras la destrozaron: "Ella no es como Sofía, no se me regaló en una noche de borrachera."
Su matrimonio, su vida entera, era una farsa, ella un mero "error de borracho."
La verdad desveló el abismo: la ternura de Alejandro por Isabella, su enóloga; su fría indiferencia ante un accidente; su burla al pedir el divorcio.
La humillación alcanzó su clímax en Nochebuena.
Isabella la incriminó, y Alejandro, ante todos, levantó la mano y la golpeó.
En ese instante, todo el amor de Sofía se hizo cenizas.
¿Cómo pudo vivir una década ciega a esta brutalidad?
¿Ser siempre el chivo expiatorio, despreciada, golpeada, sin defensa?
La indignidad la ahogaba, cada promesa, una cadena más de su prisión.
En su desesperada huida, Alejandro la arrastró a su coche, culpándola de todo.
Pero en el segundo final, antes del choque, él la protegió, cayendo en coma.
En la calma del hospital, con su ex-esposo inconsciente, Sofía Reyes firmó el divorcio.
Por fin, libre. Por fin, dueña de sí misma. Cuando Madrastra se convierte en Madre
Moderno Carmen, una talentosa bailaora de flamenco, sueña con un tablao propio, "El Quejío". Pero la realidad, llena de deudas y un estudio en riesgo, amenaza con apagar su pasión.
Una propuesta audaz de Doña Elvira lo cambia todo: Carmen debe ser la "madrastra malvada" de sus nietos mimados, Mateo y Sofía. El objetivo: hacer que la odien profundamente, asegurando que acepten a la futura prometida de su padre, a cambio del capital para el tablao de sus sueños.
Carmen acepta el papel con brutalidad, imponiendo estrictas lecciones y despojándolos de sus privilegios. Espera odio. Pero, para su asombro, los niños se transforman. Endurecen su carácter, se vuelven auténticos Rivera y, lo impensable, empiezan a defenderla. Su plan de ser odiada se resquebraja.
La confusión la invade: ¿cómo puede ser aborrecida cuando sus métodos forjan su carácter? Ricardo, el padre, y su prometida Isabel regresan pronto. Carmen se atormenta: ¿habrá arruinado su sueño al ser "demasiado efectiva" forjando el carácter de los niños?
El día de la verdad, Ricardo e Isabel llegan esperando sumisión. Carmen, en un acto final, simula un robo. Pero cuando Ricardo la despide, Mateo y Sofía, con lealtad inesperada, se interponen, gritando "¡mamá!" y revelando audazmente un secreto familiar. Carmen se marcha, con el cheque para su tablao, y el amor incondicional de unos niños, ahora, invencibles. Le puede gustar
Enamorarse de su esposa contractual
G~Aden "No habrá amor entre nosotros. Solo fingiremos ser una pareja enamorada en público. Compartiremos habitación para hacerlo creíble, pero sin intimidad; el contacto físico está prohibido.
Solo tendremos relaciones una vez al mes, y únicamente para concebir un heredero. Tú no te entrometerás en mis asuntos, y yo no me entrometeré en los tuyos. Serás mi esposa en todo sentido y no te relacionarás con ningún otro hombre", dijo, con arrogancia en cada palabra.
Observé sus labios moverse. No estaba dispuesta a enamorarme de ningún hombre, y menos de uno tan arrogante y egocéntrico como él. Podía manejar el papel de pareja amorosa, y en cuanto a la intimidad mensual... Lo aceptaría con tal de satisfacer mis deseos sexuales.
"¿Dónde firmo?", pregunté, pues no tenía nada que perder.
***
Los sueños de boda de Nadine se convirtieron en pesadilla al descubrir la infidelidad de su hermana y su prometido. Con una grabación secreta, estaba lista para la venganza. Pero entonces el misterioso multimillonario Logan West le hizo una oferta: un matrimonio de conveniencia para destruir el imperio de su ex. Lo que Nadine ignoraba era que su vida se complicará: ¿lograría vengarse o lo arriesgaría todo por una oportunidad de amar? Casada con el engaño de un multimillonario
AlisTae Durante cinco años, tuve tres trabajos para apoyar el sueño de mi esposo. Invertí toda la herencia de mi padre en su supuesta "deuda", convencida de que estábamos construyendo una vida juntos.
Hoy lo vi en las noticias. Mi "luchador" esposo, Julián, es el heredero multimillonario de un imperio, y nuestro matrimonio no fue más que su "Reto de Supervivencia" de cinco años.
A su lado estaba su verdadera prometida, Isabela. Cuando llegué a casa, nuestro hijo de cinco años, Leo, me miró con ojos helados.
—Reprobaste la prueba, Diana —dijo, sin emoción—. Papá dice que tienes mentalidad de escasez.
Luego llegó la última llamada de Julián. Leo no era mi hijo. Era hijo de él y de Isabela, y yo solo fui una "cuidadora para su socialización". Mis cuentas bancarias estaban congeladas. Me quedé sin absolutamente nada.
Pero olvidaron el último regalo de mi padre.
Una vieja laptop con una aplicación de registro inmutable en blockchain, que guardaba el registro incorruptible de cada hora que trabajé y cada peso que les di. Me llamaron un activo. Ahora, vengo a cobrar la deuda. El amor que murió en la noche de aguacero
Rabbit En el tercer aniversario de nuestro matrimonio, estaba embarazada de treinta y seis semanas.
Esperé a mi esposo en casa, Santino Douglas, pero nunca llegó a casa para cortar la tarta.
En cambio, recibí una llamada de la policía.
"Su esposo ha sido detenido por robar ropa interior de mujer".
Cuando llegué, la camisa blanca de Santino estaba cubierta de huellas de polvo.
Y una pasante, apenas vestida, estaba frente a él, protegiéndolo con firmeza.
Le gritaba al policía que tomaba nota: "¡Esto es un malentendido, lo preparé especialmente para el señor Douglas! ¡No tienen razones para detenerlo!".
Miré la pieza de encaje negro que mi marido aún sostenía en la mano.
Sentí náuseas intensas.
Caminé hacia mi esposo, pero de repente él se interpuso frente a la pasante, Baylee Ford, queriendo dar explicaciones.
Antes de que pudiera hablar, le abofeteé con fuerza y dije: "Santino, realmente me das asco". Cien Veces Me Rompiste, Una Vez Renací
Jia Zhong De Lao Shu Diez años casada con un magnate, y el aniversario de nuestras bodas era siempre un show de humillación pública.
Pero esa noche, Mateo me obligó a despojarme de las perlas que me dio en nuestra boda frente a todos, para luego forzarme a entregar mis Louboutin a su amante, una bailarina de bar con un vestido demasiado corto.
Su burla no terminó ahí: me arrinconó en el balcón, y desde allí, impotente, escuché cómo mi teléfono sonaba con la llamada del hospital, una llamada que nunca pude contestar.
Más tarde, cuando las cenizas de mi madre, muerta en un trágico accidente, fueron esparcidas y profanadas por su amante Isabella, algo en mí se rompió por completo.
Acorralada y sin nada que perder, levanté un candelabro y golpeé a la mujer, solo para ser arrastrada para una transfusión de sangre forzada que la salvaría, mientras Mateo sonreía.
Y luego, el golpe final: Isabella, a quien acababa de salvar, desconectó el respirador de mi padre y se libró de mi último lazo de sangre, con la complicidad silenciosa de mi esposo.
Con el alma destrozada y el corazón convertido en ceniza, ¿cómo podría encontrar la fuerza para escapar de los horrores que mi vida se había vuelto?
Fue entonces cuando la púa de guitarra que un enigmático desconocido me entregó se convirtió en mi último asidero, la promesa de una libertad por la que estaba dispuesta a luchar.