ARGrimán
Libros de ARGrimán(3)
Atentamente, tu ex esposa
Romance Alicia creía vivir una vida casi perfecta. Se había casado con el hombre que amaba desde que era una adolescente y durante 5 años tuvieron un buen matrimonio, pero las cosas habían comenzado a desmoronarse cuando Alicia no lograba quedarse embarazada. Lo habían intentado todo desde el mismo momento en que se casaron, pero nada parecía ayudarles a concebir ese hijo que tanto deseaban.
Mark Vitolli era el heredero de una poderosa firma de moda. Era arrogante y pretencioso, pero Alicia estaba segura que él la amaba tanto como ella a él, hasta que un día, su vida perfecta se vino abajo. Recibió dos noticias que cambiaron todo y se convirtieron en sus más grandes secretos, pues al volver a casa descubrió que aquel hombre que por tanto tiempo amó, le era infiel.
Un amargo divorcio será el inicio de la historia de Alicia, quien aprenderá a dejar atrás a la niña débil e inmadura que solía ser, para dar paso a la mujer que logrará conquistar el mundo de la moda y regresará con la cabeza en alto a la vida de Mark, cuando él y su familia tengan que rogar por ayuda. Ella buscará demostrarles lo equivocados que estaban al despreciarla, pero en el camino, Mark comenzará a sospechar de esos dos secretos que Alicia oculta y que podrían cambiar el rumbo de las cosas.
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El amor de una madre es incomparable, fuerte y grande, capaz de superar los obstáculos que le ponga la vida, de sacrificios inmensos por la seguridad y felicidad de su hijo. Matteo desapareció un 12 de octubre de la Romería, tenía dos años. El duelo de su madre será un camino pedregoso, cargado de tristeza y desconsuelo. Una soledad y un vacío que nadie podrá llenar. A ella la privaron de un lugar donde ir a llorar, un sitio al que visitar y encontrar consuelo. Sobre ella revolotea la incertidumbre, no acepta que su hijo murió y está dispuesta a encontrarlo. Ana Brenda nos demostrará que no hay dolor como ese, ni palabra que lo defina. Estos ojos no son míos
Yin-Hal Mi nombre es Micah y tengo once años, pero para mí, es como haber nacido de nuevo. La vida como la conocía dejó de ser la misma, antes me asustaban los cuentos de monstruos que me contaba mi abuela, ahora sé, que eso no es real. Porque aquellos seres no se comparan con lo que mis ojos me muestran a diario, los monstruos existen, y no están dentro de los libros o escondidos en las sombras esperando a su próxima víctima. Ellos caminan junto a nosotros, dentro de tu casa, de tu escuela, de tu lugar de trabajo, ocultos bajo la piel de quién menos te lo esperas.