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El Último Beso

El Último Beso

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Capítulo 1
Ella era solo una sustituta
Palabras:1133    |    Actualizado en:30/12/2020

"Sube a la cama, y ponte boca abajo. Abre bien las piernas". Mientras él hablaba, no había ningún cariño en sus ojos, solo puro odio.

...Mi padre me vendió a un multimillonario...

El cielo de esa noche de otoño estaba lleno de nubes que cubrían casi por completo a la luna. El Hotel Hyatt de seis estrellas, que era el más lujoso de la ciudad, estaba teniendo una jornada ajetreada, ya que, Brian Clark, el empresario de fama mundial, lo había reservado entero para toda la noche.

Con un traje negro y un cigarrillo entre sus largos y delgados dedos, Brian se encontraba sentado en una esquina dentro de la ostentosa habitación, creando un aura misteriosa a su alrededor debido al humo del cigarrillo.

"Señor Clark, hoy lo hemos pasado muy bien, pero, ya es tarde", exclamó el hombre de piel oscura que estaba a su lado; su apariencia era normal, con cejas pobladas y grandes ojos.

"Señor Clark, por lo que escuché, la señorita Woodsen es una persona muy social, lo que explica su fama entre los hombres. ¿Eso lo genera cierta inseguridad por perder?", agregó alguien más.

Al igual que esos hombres, casi todos los demás sospechaban de su matrimonio. No obstante, Brian estaba dispuesto a casarse con esa chica y, por ende, el resto solo podía crear chismes al respecto.

El empresario tomó un sorbo de su bebida con mucha tranquilidad.

"Clayton Woodsen me debe una cantidad enorme de dinero, con lo cual, enviarme a su preciosa hija, no basta para pagarme", dijo con total naturalidad.

"Señor Clark, ¿lo que quiere decir es que Clayton Woodsen solo está tratando de ganar tiempo? Eso significa entonces que él considera que su hija es muy valiosa", dijo su mano derecha, Juan Turner.

Brian seguía manteniendo su expresión seria habitual, dando una calada a su cigarrillo, y dijo: "Vigila de cerca a Clayton Woodsen, pero con cuidado. ¡Voy a hacer de su vida un infierno!".

"Señor Clark, ¿piensa hacer la vida de su esposa un infierno desde esta noche?", preguntó otra persona, con una sonrisa maliciosa en su rostro. "O acaso, ¿habrá algo especial?". Él nunca había tenido la oportunidad de conocer a la amada hija de la familia Woodsen, tan solo había oído hablar acerca de ella. De hecho, no eran muchas las personas que la habían podido ver.

"Señor Clark, he escuchado que ella luce hermosa y sensual. Los hombres se sienten atraídos hacia ella de manera natural, y tiene esa energía que hace que todos la deseen".

Todos los hombres que se encontraban sentados alrededor del sofá, participaron de manera activa en aquella conversación, hablando de la novia mientras ella no aparecía aún.

Pero, por otro lado, la mujer que estaba sentada a la derecha de Brian tenía una expresión molesta en su rostro. Era evidente que odiaba a la mujer de la que todos hablaban.

"¡Ya fue suficiente!", exclamó, cuando ya no pudo contenerlo más.

"¡Ah! Parece que la señorita Anna se enojó". Anna había estado detrás del empresario toda su vida, así que, era más que evidente, para todo aquel que tuviese algo de perspicacia, que el hombre ocupaba un lugar especial en el corazón de aquella mujer.

Claro, la relación entre ellos dos era algo inusual, pero no de manera íntima. Ella había fallado en casarse oficialmente con Brian para convertirse en la señora Clark y, ahora, una mujer llamada Arlene Woodsen le estaba arrebatando su posición. Por esto, Anna pensaba que Arlene ni siquiera merecía a Brian.

"¿Estás molesta?", preguntó el hombre, al tiempo que apagaba el cigarrillo y la miraba fijamente, en sus labios tenía una sonrisa casi imperceptible.

"¡Señor Clark!", gritó ella, pero no dijo nada más. Ella sabía perfectamente cuál era su lugar, sin importar cuán cercana haya sido de él, debía simplemente apegarse a su deber y jamás ir más allá de eso.

"Señor Clark, ¿no nos va a presentar a su nueva esposa?", preguntó un seguidor del empresario. Al hacerlo, muchos otros expresaron lo mismo que él.

Brian levantó su vaso con elegancia y bebió todo el contenido de un solo trago. Luego, lo dejó sobre la mesa y asintió en señal de aprobación.

Por otro lado, Ayla esperaba con mucha ansiedad dentro de una suite presidencial de lujo. Estaba usando un ostentoso vestido de novia hecho especialmente a su medida en París, y usaba un maquillaje muy delicado. Ese era el día de su boda, aun así, ningún familiar estaba presente. Ella simplemente firmó su nombre en una hoja de papel y, con ello, perdió su libertad.

Tuvo que casarse con el mismísimo Diablo, llamado Brian Clark, por el bienestar de su padre, y para apoyar a su familia, convirtiéndose así en la sustituta de su hermana.

Estaba inquieta y temblorosa, sentada en una esquina. Con solo veintidós años de edad, su vida recién comenzaba, sin embargo, ya estaba casada con un hombre mayor que ella por seis años. El lujo e iluminación de la habitación, no lograban alejar el miedo que sentía.

Estaba totalmente aterrorizada, pero no tenía otra opción.

Además, se sentía mareada debido al hambre que pasaba desde el día anterior y, exceptuando las botellas de vino y los vasos sobre la mesa, no había nada más dentro de la habitación que pudiera comer. Jamás en su vida había bebido una gota de licor, y siempre fue una buena estudiante.

Estaba consciente de que desde el momento en que prometió ser la sustituta, todo en su vida se había desmoronado. Solo le quedaba soñar con que su futuro no la decepcionaría.

Su estómago no dejaba de gruñir; ya no podía seguir reprimiendo su hambre. Sus labios brillantes habían palidecido mientras los mordía para intentar estabilizarse. Había estado todo este tiempo esperando a que el 'diablo' apareciera.

De repente, la puerta se abrió, dando paso a dos extraños. Ambos hombres lucían rudos y fuertes, y ninguno de ellos era Brian Clark.

"Señora Clark, el señor Clark quiere verla", habló uno de ellos con rudeza, sin mostrarle ni una pizca respeto.

"¿Dónde está él?", tartamudeó Ayla, al tiempo que retrocedía dando la impresión de ser un conejo asustado.

Ninguno de los hombres respondió a su pregunta; en cambio, la levantaron firmemente y se la llevaron casi a rastras fuera de la habitación.

La chica resistió y luchó por liberarse, aunque todo fue en vano.

"Suéltenme!", gritó, pero antes de que pudiera darse cuenta de lo que pasaba, fue arrojada al piso bruscamente. Pese a que este estaba cubierto por alfombras, ella igual se lastimó.

"¡Arlene Woodsen, levanta la mirada!", exigió Brian, con un tono firme y sin emoción alguna.

¡Arlene! Arlene Woodsen, sí, es cierto; ella era Arlene Woodsen ahora, no Ayla.

Sin embargo, no se atrevió a mirar hacia arriba, puesto que si alguien lograba reconocerla, moriría inmediatamente.

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1 Capítulo 1 Ella era solo una sustituta2 Capítulo 2 Él odiaba su hipocresía3 Capítulo 3 Ella no tenía elección4 Capítulo 4 Comprometida5 Capítulo 5 Prometiéndole6 Capítulo 6 Dándole una oportunidad7 Capítulo 7 Haciéndolo enojar sin intención8 Capítulo 8 Tu hermoso rostro es tu fuerte9 Capítulo 9 Solo ella tenía permiso para estar enojada10 Capítulo 10 Él tenía otra mujer11 Capítulo 11 Molestándola descaradamente12 Capítulo 12 Todavía era el mismo Toby13 Capítulo 13 Manteniendo la dignidad14 Capítulo 14 Tratando de compensarlo a su manera15 Capítulo 15 Él tiene una prometida16 Capítulo 16 Su libertad17 Capítulo 17 Ella se doblegó una vez más18 Capítulo 18 Él quería conocerla realmente19 Capítulo 19 Hizo su mejor esfuerzo por verla20 Capítulo 20 Fingiendo que no había sucedido nada21 Capítulo 21 Paga el precio22 Capítulo 22 Ellas eran personas completamente distintas23 Capítulo 23 Ella es mi esposa24 Capítulo 24 Él controlaba su vida25 Capítulo 25 No llores más26 Capítulo 26 Él era su pesadilla27 Capítulo 27 ¿Qué más podía esperar ella 28 Capítulo 28 No tenía a dónde ir29 Capítulo 29 Por favor, ayúdame30 Capítulo 30 Ella estaba dispuesta a hacerlo31 Capítulo 31 Dejar de hacerle la vida miserable32 Capítulo 32 Deber de esposa33 Capítulo 33 Solo desprecio34 Capítulo 34 No puedo negarme35 Capítulo 35 Perdió el derecho a amarlo36 Capítulo 36 Tomar esa decisión por Lala37 Capítulo 37 No hay forma de escapar38 Capítulo 38 No quiere tener un hijo39 Capítulo 39 Hacerle pasar un mal rato40 Capítulo 40 Verdadera esposa41 Capítulo 41 Sentir pena por ella42 Capítulo 42 Él hace las cosas según su estado de ánimo43 Capítulo 43 Si ella es feliz, él lo será también44 Capítulo 44 Enamorarte de mí es la destrucción45 Capítulo 45 La invitación de boda46 Capítulo 46 Asistir a la boda de Toby47 Capítulo 47 Esconderse48 Capítulo 48 En el club49 Capítulo 49 Imposible pagar las deudas50 Capítulo 50 ¿Tienes fiebre 51 Capítulo 51 Él no hará una excepción52 Capítulo 52 No odia ese cambio53 Capítulo 53 Como su verdadera esposa54 Capítulo 54 Él jamás permitiría que sus deseos se hicieran realidad55 Capítulo 55 Olvídate de él56 Capítulo 56 Embarazada57 Capítulo 57 Me mentiste58 Capítulo 58 ¿Estás embarazada 59 Capítulo 59 Deshacerse del niño60 Capítulo 60 Último recurso61 Capítulo 61 Volver con él62 Capítulo 62 Aborto63 Capítulo 63 Ella quiere morir64 Capítulo 64 ¿Sigo estando viva 65 Capítulo 65 Ya todo debería haber terminado66 Capítulo 66 No merezco ser madre67 Capítulo 67 Muerta en vida68 Capítulo 68 No quería estar a su lado69 Capítulo 69 Embriagarse para dejar de sentir dolor70 Capítulo 70 Situaciones difíciles71 Capítulo 71 No me interesa lo más mínimo72 Capítulo 72 Su corazón adormecido y frío73 Capítulo 73 Esta vez, no hizo una escena74 Capítulo 74 La actitud presumida de Anna75 Capítulo 75 Tramando algo76 Capítulo 76 Un vaso de leche con pastillas para dormir77 Capítulo 77 Encontrarse de nuevo con Lucas por casualidad78 Capítulo 78 Olvidó su promesa79 Capítulo 79 ¿Por qué eres tan testaruda 80 Capítulo 80 ¿Plan o coincidencia 81 Capítulo 81 Confesión de amor82 Capítulo 82 ¡Eres el mismísimo demonio!83 Capítulo 83 Herido por Ayla84 Capítulo 84 No será sencillo morir85 Capítulo 85 Lala ha desaparecido86 Capítulo 86 Ayla, como un peón87 Capítulo 87 Otro problema88 Capítulo 88 Te será difícil sobrevivir89 Capítulo 89 Ella no quería ser su debilidad90 Capítulo 90 ¿Acaso Dios estaba jugando con ella 91 Capítulo 91 Lo pagó con su vida92 Capítulo 92 ¡Todo es tu culpa!93 Capítulo 93 Puedes elegir la vida que quieras94 Capítulo 94 Larga separación95 Capítulo 95 ¿Por qué no puedes olvidarlo 96 Capítulo 96 Amor incondicional97 Capítulo 97 No quiero verlo en este momento98 Capítulo 98 Puedo esperar99 Capítulo 99 Es imposible que sea Ayla100 Capítulo 100 Encuentro inesperado