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Padre Por Sorpresa

Padre Por Sorpresa

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Capítulo 1
Dos millones de dólares por un niño
Palabras:1393    |    Actualizado en:18/03/2020

"Señorita, mi señora me dijo que puede obtener dos millones de dólares si tiene un niño y quinientos mil si tiene una niña", explicó la anciana con tranquilidad.

"De acuerdo", asintió Nancy Ning.

Ella no tenía otra opción, su madre necesitaba desesperadamente que alguien pagara sus facturas del hospital, y sabía bien que su padre, Clark Ning, nunca pagaría ni una de ellas porque no le importaba.

Eso enojaba a la joven, pues no quería rogarle, por lo que trató de recurrir a su novio, Caspar Yue. Pero por sorpresa, solo descubrió que la había estado engañando con su media hermana, Fannie Ning.

Es verdad que, en tiempos desesperados se exigen medidas desesperadas.

Sin poder creer su situación, Nancy solo pudo reír.

En el cielo se asomaban rayos y truenos, rápidamente las gotas de lluvia comenzaron a empapar las calles y su delgada ropa.

Todos corrían tratando de encontrar un refugio, mientras ella se quedó vagando sin rumbo.

"¡Señorita!", escuchó que la llamaron, al voltear vio a una anciana, frunció las cejas y se le acercó, "Señora, ¿me llamó?".

"Solo quiero preguntarle su edad", dijo tomando las manos de Nancy, mientras la llevaba a un café para poder refugiarse.

Miró a la chica de arriba abajo, con mucho gusto.

"19", respondió.

"¡Oh!", la mujer hizo una pausa, "cuando la vi bajo la lluvia pude percibir que está pasando por momentos difíciles, ¿se encuentra bien?".

Su pregunta estimuló el llanto de la joven, y en un segundo, ya estaba sollozando en el hombro de la anciana.

"Mi madre tuvo un accidente automovilístico hace diez años, y está en coma desde entonces, ahora sus órganos están fallando, necesita cirugía, y yo... y yo...", sollozó de nuevo después de pronunciar esas palabras, perdía la esperanza de poder salvarla.

"Es solo un poco de dinero, niña, no se preocupe", le dio unas palmaditas en la espalda y continuó: "Además, conozco una forma en la que puede conseguirlo".

Tan pronto como escuchó "dinero", Nancy rápidamente se aferró a ella.

"Señora, haré lo que sea".

La anciana le sonrió y dijo: "Es muy simple, le pagarán si puede tener un hijo con mi joven amo", sin apartar la mirada, le preguntó: "¿Le interesa?".

La chica tardó unos minutos en procesar la información antes de asentir.

Sabía lo que significaba tener un hijo en plena adolescencia, a los 19 años. Si alguien se enteraba, su reputación se destruiría, pero si no conseguía el dinero, perdería a su madre, y ella siempre la elegiría por sobre todas las cosas.

Con su aprobación, Nancy fue llevada de inmediato a la mansión.

"Pequeña, vaya a asearse", ordenó la mujer, señalando el baño mientras le entregaba un camisón de seda. "Mi joven amo estará aquí pronto".

La chica no tuvo tiempo de admirar su entorno, solo asintió, "Sí".

La anciana arrugó los ojos con una sonrisa e intentó hacerla sentir más cómoda ante la situación dirigiéndole unas palabras: "No se preocupe, niña, él es un buen hombre, y la cuidará esta noche".

"Gracias", a pesar del consuelo, Nancy se sentía aún algo de inquietud.

"Recuerde apagar las luces una vez que haya terminado de refrescarse", indicó antes de irse.

La chica no dijo nada más, solo fue al baño a preparar su ducha caliente.

Una vez que terminó, se secó el cabello y apagó las luces antes de meterse a la cama, enterrando su pequeño cuerpo en las almohadas.

El silencio la hacía estar más nerviosa, se sentía cual animal esperando a ser sacrificado o vendido, sus latidos comenzaron a acelerarse, e hizo todo lo posible para calmarse.

El tiempo parecía estar detenido, tenía la sensación de que habían pasado horas antes de que la puerta finalmente se abriera.

Cerró rápidamente los ojos, pero incluso así, podía sentir una figura alta acercándose.

"¿Estás nerviosa?", la voz ronca la hizo estremecer.

"Un poco", admitió, agarrando las sábanas inconscientemente, temblando al pensar en el cuerpo imponente de aquel hombre.

"No te preocupes", susurró cerca de su cuello.

Su voz sonaba rígida, sin temblores. Hablaba como si estuviese haciendo una transacción comercial, sereno y tranquilo.

"Sí, señor", ante su expectativa, intentó echar un pequeño vistazo.

De repente, un rayo se reflejó en la ventana, haciendo que Nancy pudiera ver bien sus ojos oscuros, y parecía que él también pudo verla por primera vez.

La joven apresuradamente apartó la mirada, él se inclinó sobre ella, pasando sus dedos fríos por sus muslos y levantando su camisón. "Ya sea que me hayas visto o no, me olvidarás, al igual que yo a ti", sonrió el joven.

"Sí, señor".

Eso era todo, mientras se embarazara, el acuerdo estaba hecho y ella se habría ido.

Afuera llovía mucho, lo que ahogaba el ruido dentro de la habitación.

Nueve meses después, se escuchó un grito al otro lado de la sala de parto:

"¡Es un niño, señora Angelina!", la anciana salió corriendo del quirófano con un bebé en brazos.

"Muy bien... ¡Excelente!", Angelina Huang juntó las manos, haciendo una reverencia a la anciana que le había entregado a la criatura, "¡Tenemos las acciones!", susurró y continuó: "Mi hijo va a ser el heredero del Grupo TS, ¡oh, gracias a Dios!, ¡es un niño!".

"Señora Angelina", comenzó la anciana, y con un nudo en la garganta, continuó: "El doctor también mencionó a una niña".

"¿Una niña?", respondió sacudiendo la cabeza, "Con un varón nos basta, déjala".

"Entendido, señora".

Y sin decir nada más, se marcharon.

"¡Nancy se desangra!, necesita una transfusión, ¡denle una bolsa de sangre, de inmediato!".

"Sí, director".

Mientras tanto los médicos y las enfermeras hacían todo lo posible, con la esperanza de que esté a salvo.

Fannie, que acababa de llegar para hacerse un aborto, se detuvo. "¿Quién?", preguntó, alzando las cejas.

"Nancy Ning, ¿la conoce?", respondió la enfermera casualmente.

"No, no la conozco". Nadie percibió la crueldad en los ojos de la chica, la sala de parto era un caos total y no notaron que Fannie se llevó a la niña.

Años más tarde, Nancy salía con elegancia del aeropuerto internacional BJ. Vestida de traje de negocios, se quitó sus gafas de sol para admirar lo hermoso que estaba el día.

Habían pasado cinco años desde que había dado a luz. Aquel día, tan pronto como se despertó, recibió una llamada notificándole que su madre había despertado, y se dirigió directo al sanatorio.

Aunque había salido del coma, apenas podía hablar y moverse por sí misma, Nancy tardó un mes en encontrarle una buena enfermera, y cuando lo hizo, salió del país para continuar sus estudios de medicina pediátrica.

Estar en el extranjero la había ayudado a dejar todo atrás y a aumentar sus oportunidades.

En cuanto a su pasado, era un doloroso secreto que tenía que guardar.

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1 Capítulo 1 Dos millones de dólares por un niño2 Capítulo 2 Qué bueno sería si ella fuera mi madre3 Capítulo 3 Pijama de niño4 Capítulo 4 ¿Van a dejarnos dormir o no 5 Capítulo 5 ¿Quién rayos se casará 6 Capítulo 6 Una pregunta complicada7 Capítulo 7 Creo que te enamorarás de ella8 Capítulo 8 Sé mi novia9 Capítulo 9 La necesito10 Capítulo 10 Un hombre terco11 Capítulo 11 Mami es la mejor12 Capítulo 12 Una mujer experimentada13 Capítulo 13 Rencor14 Capítulo 14 Un truco bien planeado15 Capítulo 15 Un patito feo que no siente dolor16 Capítulo 16 Cooperación perfecta17 Capítulo 17 Papá tiene que conquistar a mamá18 Capítulo 18 No se haga la dura19 Capítulo 19 Aléjate de esa mujer20 Capítulo 20 Encuentro con una escoria21 Capítulo 21 Una mujer complicada22 Capítulo 22 Ella no es una chica fácil23 Capítulo 23 Debes recordar cuál es tu lugar aquí24 Capítulo 24 Papi, no mires25 Capítulo 25 Una mujer vulgar26 Capítulo 26 Ella no es tu madre27 Capítulo 27 ¿Dónde está mami 28 Capítulo 28 Llámame señor29 Capítulo 29 Un juego30 Capítulo 30 Mujeriego31 Capítulo 31 Di todo lo que sabe32 Capítulo 32 Aguanta33 Capítulo 33 Sin necesidad de una cita a ciegas34 Capítulo 34 Come más35 Capítulo 35 Déjame ir36 Capítulo 36 Calidez37 Capítulo 37 No puedes dejar a papá solo38 Capítulo 38 Ella no puede huir39 Capítulo 39 Atrapada40 Capítulo 40 Dolor desgarrador41 Capítulo 41 Somnoliento42 Capítulo 42 ¿Qué hay de la niña 43 Capítulo 43 Quién le debía a quién44 Capítulo 44 ¿Acaso no me conoces 45 Capítulo 45 Los niños buenos no mienten46 Capítulo 46 La solicitud de Bobby47 Capítulo 47 Un júbilo secreto48 Capítulo 48 Deja de bromear49 Capítulo 49 El amor crecerá con el paso del tiempo50 Capítulo 50 ¿Dónde has estado 51 Capítulo 51 Las mujeres siempre sufren pérdidas52 Capítulo 52 Hablemos más tarde53 Capítulo 53 Un niño travieso54 Capítulo 54 Te extraño mucho55 Capítulo 55 Léeme una historia56 Capítulo 56 ¿Qué están haciendo 57 Capítulo 57 Diferente58 Capítulo 58 Fannie, la reina del drama59 Capítulo 59 ¿Por qué no te agrada mamá 60 Capítulo 60 Invitaciones para la fiesta de cumpleaños61 Capítulo 61 Narcisista62 Capítulo 62 Un interés efímero63 Capítulo 63 La espera64 Capítulo 64 Proteger a mi mami65 Capítulo 65 Un secreto66 Capítulo 66 No dejes que te intimide nuevamente67 Capítulo 67 Se niega a ceder68 Capítulo 68 Nadia es mi hija69 Capítulo 69 Una mujer que aprecia su vida70 Capítulo 70 Doris necesita ayuda71 Capítulo 71 Ya no eres tan joven72 Capítulo 72 La tormenta73 Capítulo 73 Como un chico inexperto74 Capítulo 74 No seas tonto75 Capítulo 75 Dificultades diversas76 Capítulo 76 Celos77 Capítulo 77 Ella es mi mamá78 Capítulo 78 No está interesada en él79 Capítulo 79 ¡Cómo le podían gustar ese tipo de mujeres!80 Capítulo 80 Sé proactivo81 Capítulo 81 Cálmate82 Capítulo 82 La fiesta de cumpleaños83 Capítulo 83 Deja de actuar84 Capítulo 84 ¿Qué pasa contigo últimamente 85 Capítulo 85 No tengo mucha experiencia86 Capítulo 86 Tú eres mi mujer87 Capítulo 87 No es suficiente88 Capítulo 88 Tal vez lo amo89 Capítulo 89 La verdad90 Capítulo 90 No es digno de su belleza91 Capítulo 91 Tener una buena conversación92 Capítulo 92 Hombres malos93 Capítulo 93 Los hombres siempre se entusiasman con una novedad94 Capítulo 94 Déjame examinarte95 Capítulo 95 La ausencia hace crecer el cariño96 Capítulo 96 Llámame como quieras97 Capítulo 97 Maldad98 Capítulo 98 No son más que unas insignificantes acciones99 Capítulo 99 Muchas gracias100 Capítulo 100 No hay problema